Reflexionamos juntos en el panel De la tinta al pixel
Los medios de comunicación, por naturaleza, nos relacionamos todos los días con nuestra comunidad, por lo que publicamos, lo que nos leen, lo que nos denuncian, lo que nos invitan a cubrir, lo que nos consumen en video o lo que presenciamos en la calle y en los eventos en el día a día...
Esa es nuestra relación más preponderante y la que tenemos siempre presente, sin embargo, prácticamente es unidireccional, pues nosotros publicamos y la gente lo lee, lo ve y/o lo escucha.
Por supuesto que en los últimos años, a través de redes sociales, de WhatsApp o de correo electrónico tenemos una relación y retroalimentación más estrecha y constante con el público, pues antes esa interacción se centraba en quienes decidían llamarnos por teléfono a la Redacción o bien, enviarnos una carta.
Pero en todo este proceso de nuestra relación e interacción con la comunidad hay una que tenemos de vez en cuando en el año, y son los eventos que nosotros realizamos y que invitamos a los lectores. Y nuestro aniversario siempre es buen motivo y pretexto para hacerlos.
Por eso, esta semana que pasó seguimos celebrando nuestro aniversario y, a propuesta de la Redacción, se realizó un panel titulado De la tinta al pixel, al cual lo invitamos la semana pasada a través de este mismo espacio.
Con el excelente anfitrión que es el Tec de Monterrey, Campus Sinaloa, nos “apropiamos” por unas horas de su Centro de Usos Múltiples para recibir a quienes respondieron a nuestra invitación.
Fue una tarde especial por varias razones. Primero porque nos reencontramos con colegas periodistas que hace tiempo formaron parte de nuestra Redacción y que volvieron por unas horas para compartir sus experiencias con nosotros en esto que ha sido todo un proceso de años de ir migrando, y a la vez compartiendo, entre lo impreso y lo digital.
Nos sentimos muy contentos de haber recibido como panelistas a tres periodísticas emblemáticos de Sinaloa y que durante unos años se desempeñaron en Noroeste y fueron parte activa y vital de esta transformación; nos referimos a José Alfredo Beltrán, Janneth Aldecoa y Gabriel Mercado, quienes se sentaron a dialogar junto con Héctor Castro, periodista nuestro de décadas que actualmente se desempeña como editor general de Noroeste.com.
Y nos sentimos así porque no solo fue el panel en sí, sino que tuvimos oportunidad de convivir y recordar momentos que hemos pasado en estas últimas décadas y eso siempre es muy satisfactorio.
Moderado por nuestra editora de Noticieros Noroeste, Karen Bravo, el panel sirvió como una remembranza de todo lo que hemos atravesado y lo que nos hemos atrevido a hacer en este ecosistema de medios que las últimas décadas ha vivido una transformación constante.
Pero en el evento en sí, lo que más nos dejó satisfechos es que hubo respuesta a un evento tan particular y tan “de nicho”. Asistieron personas relacionadas con nuestras fuentes, lectores cercanos, integrantes de partidos políticos, y, sobre todo, estudiantes.
Y es que conscientes de que nuestra labor de constante transformación necesita y necesitará quién la continúe haciendo, nos dimos a la tarea de invitar a escuelas de periodismo y de comunicación para que los alumnos asistieran. Sobre todo con el interés de que conozcan de primera mano lo que es ser periodista en estos tiempos, con todo y sus retos pero también sus gratificaciones.
Y creemos que sí se cumplió el objetivo, reflexionar sobre esta transición, llegar a los oídos más jóvenes y convivir por una tarde con lectores, fuentes y personas relacionadas con la comunicación y con la comunidad.
Lo más importante y en lo que tanto los panelistas como los directivos coincidimos es que lo que ha cambiado es la forma, las plataformas y las maneras de informar, pero el fondo continúa siendo el mismo: el buen periodismo.
Y es que estamos en una industria que se presta para que experimentemos con nuevas tecnologías con nuevos aditamentos, pero también estamos conscientes de que si antes probar esas tecnologías era un asunto de experimentar, ahora es un tema de supervivencia.
Desde hace 30 años nos hemos tenido que ir adaptando a lo digital, al Internet, a las nuevas plataformas, a las redes sociales, a lo multimedia, y todo esto sin dejar el impreso, y ahora agregando la inteligencia artificial, pero todo eso conservando el rigor periodístico y la ética como estandarte.
Y eso es lo que quedó claro en la reflexión de este panel: independientemente de la plataforma o de la forma en que se consume la noticia, lo que está detrás es el gran baluarte de la credibilidad. Con esa no se experimenta, no se juega, no se moldea ni se hace flexible. Ha cambiado la manera en que informamos, pero en el fondo la premisa sigue siendo la misma: decir la verdad. No más, pero tampoco menos.