Autonomías, necesarias

30/04/2021

    Podrá no estarse de acuerdo con algunos organismos. Podrá haber discordancia con algunos de los personajes. Podrá, tal vez, sentirse contrariados por algunas decisiones tomadas. Pero sin duda, en lo que sí hay una mayor coincidencia, es en la necesidad de que los organismos autónomos que se han creado en México se mantengan operando.

    Porque seguramente las resoluciones que han tomado no dan respuesta a los intereses de quienes gobiernan, sino al interés colectivo. Porque seguramente votan a favor de intereses generales, no particulares. Y seguramente, porque son organismos que desde su ámbito de operación, prevalece el sentido legal por encima del político.

    Los organismos autónomos se crearon en México para ser, desde la independencia, los espacios en los que se tomen decisiones en favor de la colectividad. Para empezar, un organismo electoral encargado de privilegiar el ejercicio de un voto libre para elegir a los responsables, y una mayor equidad en las contiendas. Guste o no, el INE ha dado más certeza a los procesos electorales.

    El acceso a la información no debe en México obedecer a la voluntad de los gobernantes. Porque bien puede quien aún gobierna tener toda la disposición de transparentar la forma en cómo ejerce el gasto público, pero esa voluntad no se hereda y se necesita garantizar que la información pública siempre lo sea.

    Y se tendrá que dirimir, por ejemplo, cómo se administran las telecomunicaciones y la radiodifusión en México, y de qué manera se regula la competencia para que el acceso a esos servicios sean equitativos y en las mismas condiciones para todos.

    Son, entre algunos, los organismos a los que les toca resolver sobre asuntos de interés público, aunque haya quien desde su óptica, considere que obedece a temas privados.

    En una democracia es preferible que organismos autónomos se mantengan operando, a pesar de las controversias que generen, a que los ciudadanos no cuenten con organismos que les garanticen el acceso a sus derechos básicos.