Claroscuros

06/04/2026 04:00
    Pese a lo que pudiera pensarse, la afluencia turística que se observó no es nada despreciable, lo que muestra que la entidad aún puede sobreponerse.

    La Semana Santa concluyó y aunque en Sinaloa hubo cifras respetables, lo cierto es que al menos en Mazatlán se percibió una disminución en la afluencia turística y no es para menos.

    Nuestra realidad es innegable, la imagen de violencia permea a nivel nacional y se resintió, sin embargo, no todo está perdido, pues pese a lo que pudiera pensarse, la afluencia que se observó no es nada despreciable, lo que muestra que la entidad aún puede sobreponerse.

    Las autoridades estatales aseguran que se cumplieron las expectativas, incluso hubo casos destacables como el de Imala, en Culiacán, que de una caída fuerte el año pasado, en éste tuvo un repunte de más del doble de visitantes respecto al año pasado.

    Lo cierto es que la entidad presenta un balance con claroscuros: por un lado, las cifras oficiales muestran una recuperación en la afluencia masiva, pero por otro, el sector turístico reconoce que la percepción de inseguridad sigue siendo un freno, especialmente para los viajeros por carretera, y ni se diga para el turismo internacional.

    A pesar de los retos, el estado logró mantener una dinámica importante, impulsada principalmente por el turismo regional y nacional.

    Todo indica que Mazatlán logró cumplir la estimación de un 84 por ciento de ocupación hotelera, por ejemplo, y el promedio de la ocupación a nivel estatal superó el estimado 80 por ciento.

    Podría decirse que el turismo que gusta de Sinaloa es resiliente, pues aún conscientes de la situación, las cifras podrían no haberse desplomado.