Contrapesos

16/04/2021

    Más allá del discurso oficial, donde quien gobierna se asume como víctima en lugar de receptor de la crítica, en México, como en cualquier democracia, se hace necesario contar con contrapesos que dé equilibrio a los diferentes poderes.

    Se hace necesario que haya quién señale, quién oriente, quién reclame, quién revele e incluso, quién se oponga.

    Un contrapeso garantiza que haya más puntos de vista que el oficial. Que haya también proyectos alternativos a los que se impulsen desde el poder. Que haya, además, tiempos que satisfagan la demanda ciudadana y no que se ajusten a los que interesa al Gobierno. Que haya voces diversas y no una sola.

    Y esa diversidad es necesaria independientemente de quién esté en el poder, pues ayudan a entender mejor la realidad que se vive y contribuye también a encontrar las mejores soluciones a los problemas que hay.

    Por eso, se necesita un Poder Legislativo con voces que se atrevan a leer, revisar, analizar y contrastar las leyes que ahí lleguen. Por eso, se necesita de un Poder Judicial capaz de interpretar los códigos sin atender la presión de los poderosos.

    Por eso, se necesitan de organismos autónomos independientes que garanticen el acceso de la población a la información que genere el Gobierno, sin cortapisas ni manchas negras que vuelven ilegibles los documentos.

    Y por eso se necesita de órganos electorales independientes que continúen garantizando la organización de elecciones y el acceso al voto a toda la población, más allá de las reglas de juego electoral que tienen que arreglarse.

    Sí, el Presidente o los gobernantes podrán seguir ejerciendo su derecho a disentir y a opinar, aunque eso signifique una desventaja frente a otras voces dada su resonancia. Pero también, sí, urge, más que nunca que los contrapesos se fortalezcan y sigan cumpliendo con sus funciones, como hasta ahora.

    El ejercicio del poder no debe ser absoluto y en aras de la democracia y de la transparencia, y contra la corrupción, siempre serán necesarios esos actores que están dispuestos a decir no, y por qué. Le hará bien a México.