Debatir o no debatir

03/05/2021

    Siempre se ve mal no asistir a un debate, sobre todo cuando se trata de políticos que celebran la democracia y la posibilidad de confrontar las ideas, así que la negativa del candidato a la Gubernatura por Morena y el PAS, Rubén Rocha Moya, se presta para la polémica.

    Si nos atenemos a la “estrategia”, como argumentó de Rocha Moya a su negativa a debatir en el encuentro de candidatos a la gubernatura, organizado por Coparmex, hay que intentar entender las razones de su decisión.

    La teoría política nos dice que los debates siempre son una buena oportunidad para atacar al que aventaja en la contienda, así que Rocha Moya, al sentirse líder del proceso electoral, piensa que al debatir sólo puede perder parte de su ventaja.

    El asunto es que hay otras razones que habría de sopesar el candidato, y una de ellas es la cultura y los modos del sinaloense.

    Desde tiempos inmemoriales, el sinaloense se ha distinguido por entrarle de frente a los problemas, no hay reto, por difícil que parezca, al que no se haya enfrentado, su valentía y su arrojo son conocidos en todo México, y si nos apuramos en el resto del mundo.

    Así que dejar de darle la cara a los adversarios, seguramente, provocará que más de un sinaloense se cuestione si Rocha Moya estará listo para enfrentar los desafíos que implica ser Gobernador.

    La otra razón es muy práctica, al negarse Rocha Moya a asistir a un debate regala a sus adversarios un tiempo de exposición muy valioso.

    Y por último, si el candidato de Morena y el PAS cree que por dejar de ir a un debate se va a salvar de que lo ataquen sus adversarios está muy equivocado, seguramente en su ausencia le seguirán atizando.

    Más vale hablar de frente con sus adversarios y aprovechar las oportunidades de hablar con el pueblo, y si se trata de enfrentar ataques es mejor irse acostumbrando.