El silencio de los legisladores

28/10/2026 04:00
    Son 10 las personas que desde la Cámara de Diputados legislan para Sinaloa y la mayoría de ellos han optado por el silencio ante una crisis que tras más de dos años, aún no parece terminar

    En el directorio de la Cámara de Diputados, hay al menos 10 personas que tienen a Sinaloa como su estado de origen y por lo tanto su representación.

    Y si algo tienen en común la mayoría de ellos, además de su estado de origen, es el silencio que han preferido guardar en torno a la crisis de violencia e inseguridad que padece la entidad.

    Es cierto que sus responsabilidades son otras, como la de hacer leyes que permitan mejores condiciones de vida para los mexicanos y sobre todo, para sus representados.

    También son responsables de aprobar el gasto que realiza el Gobierno de México y entre ellos, los que se le asignan a Sinaloa y a sus distritos.

    Y tienen, además, una tarea importante, que es la de la fiscalización de los recursos públicos, para que su aplicación se haga conforme a lo aprobado en el presupuesto y de manera responsable.

    Pero cumplir con esas tareas no les impide voltear a ver lo que está pasando en su Estado, o al menos en su Distrito electoral.

    Desde luego que no se espera que se vistan con uniforme policial y tomen armas para restablecer la seguridad que la población demanda, pero sí al menos un poco de empatía para que sus representados se sientan algo atendidos.

    Pero no ha sido así. Seguro hay electores que a bote pronto no sabría decir quién es la persona que representa a su Distrito electoral en la Cámara de Diputados ni cuáles son las gestiones que ha emprendido para su comunidad.

    Y eso resulta cómodo para los representantes, porque no están obligados a comprometer su posición en solidaridad con la población que ha estado sometida a la crisis de violencia que vive la entidad.

    Son 10 las personas que desde la Cámara de Diputados legislan para Sinaloa y la mayoría de ellos han optado por el silencio ante una crisis que tras más de dos años, aún no parece terminar.