Las autoridades en los diferentes niveles de Gobierno deberían disponer de diferentes mecanismos de evaluación para corroborar que quienes tienen una responsabilidad pública, realmente están cumpliendo con el compromiso adquirido.
Hasta ahora, aunque hay áreas que son evidentes en cuanto a los resultados entregados, sobre todo las relacionadas con los servicios básicos para la gente, hay otras en las que se desconoce los alcances que tienen.
Y hay personas en el servicio público de quienes no se tiene claro qué hacen, qué responsabilidades tienen y qué resultados han ofrecido, pero se mantienen principalmente por la cercanía con el gobernante en turno.
Y aunque la idea es que la administración pública sea simplificada, no está de más que las administraciones públicas cuenten con procesos que permitan evaluar a quienes están al frente de una dependencia, con resultados que satisfagan no sólo a la persona responsable del Gobierno, sino a la ciudadanía.
Porque hay casos, y en Sinaloa deben saber en dónde están, en que hay funcionarios a los que se les paga un salario, con recursos públicos, de quienes se desconocen sus responsabilidades concretas, los objetivos que persiguen y los resultados obtenidos.
Y el problema es que donde se termina padeciendo más esas conductas es a nivel municipal, donde los recursos son limitados y se acostumbra a mantener nóminas más abultadas que las responsabilidades que enfrentan.
Es cierto que también pasa en el ámbito estatal y federal, con funcionarios y funcionarias donde no se ven resultados, pero la ventaja que ahí tienen, que no es una excusa, es que cuentan con un presupuesto más amplio para hacerlo.
Pero los municipios, la mayoría de ellos, siguen operando con finanzas ajustadas y con puestos públicos garantizados y nóminas abultadas sin que haya una rendición de cuentas efectiva, que permita evaluar el desempeño de las personas servidoras públicas.
Por eso, antes de que la situación crítica lo sea aún más, urge implementar las evaluaciones correspondientes para saber quiénes están, qué hacen y qué resultados han obtenido para considerar si vale la pena mantenerlos en donde están.