Garantizar el recurso

05/03/2026 04:00
    El recurso, el camarón, se tiene que cuidar y proteger para evitar que su explotación llegue al límite y permita que las próximas temporadas haya buena producción en los diferentes ecosistemas. Pero las autoridades deben intervenir y no dejar todo a la naturaleza, que no ha sido precisamente benévola en el caso de Sinaloa.

    Esta semana entró en vigor la veda del camarón y durante al menos seis meses, su captura debería quedar prohibida y tendría que ser sancionada, pues se supone que se trata de una época en la que el recurso debe reproducirse y crecer para garantizar buenas producciones en la próxima temporada.

    Sin embargo, la pesca es una actividad que ha sido el sustento para muchas de las comunidades costeras, como las de Sinaloa, que requieren de su aprovechamiento para poder subsistir y la temporada más reciente se ha convertido en una atípica, con menos tiempo de pesca y de escaso recurso en muchas comunidades.

    En el sur del Estado, por ejemplo, que dependen muchas comunidades de lo que las marismas les ofrecen, han estado padeciendo de una sequía que los cuerpos de agua se están secando y no hay zonas lo suficientemente inundadas para que se asegure su reproducción y crecimiento.

    En el centro y norte de la entidad, las comunidades costeras tuvieron mejores resultados, pero no han sido tampoco las mejores salvo episodios en el que la pesca les dio buenos dividendos.

    Y los barcos que salen altamar, reportaron mejores producciones pero solo al final de la temporada, cuando el calendario ya les estaba marcando el final, aunque además, fueron menos los barcos que se hicieron a la pesca.

    El recurso, el camarón, se tiene que cuidar y proteger para evitar que su explotación llegue al límite y permita que las próximas temporadas haya buena producción en los diferentes ecosistemas.

    Pero las autoridades deben intervenir y no dejar todo a la naturaleza, que no ha sido precisamente benévola en el caso de Sinaloa, con lluvias escasas, una sequía constante y flujos de aguas obstruidos, como en el sur del Estado, que termina afectando a comunidades enteras.

    Se requiere su intervención para rehabilitar los cuerpos de agua, pero también, para garantizarle a las comunidades su subsistencia en estos meses sin pesca para evitar que haya una captura desmedida en tiempos de prohibición. Salvar la pesca es posible.