Irán devuelve el golpe y ataca a 11 países

03/03/2026 04:00
    Mientras los precios del petróleo siguen escalando, Irán anunció el cierre del Estrecho de Ormuz, el corredor por donde navega el 20 por ciento del petróleo mundial, bajo amenaza de destruir los barcos petroleros que se atrevan a cruzar el estrecho.

    Prácticamente a ciegas y bajo un bombardeo que no cesa, Irán respondió a los ataques de Estados Unidos e Israel con el lanzamiento de cientos de drones, misiles balísticos y misiles crucero, alcanzando a, por lo menos, 11 países.

    Aunque su principal objetivo ha sido Israel, Irán ha conseguido golpear con su aparato militar a países como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Omán, Qatar, Irak, Kuwait, Baréin, Jordania, Siria y Chipre.

    Sin embargo, sus ataques han tenido poco impacto debido a que se realizan a enormes distancias y sin la ayuda de su fuerza aérea que prácticamente ha sido aniquilada por los ataques coordinados de EEUU e Israel.

    La flota de guerra iraní también ha recibido un duro castigo, perdiendo la capacidad operativa en sus principales puertos de su maquinaria de guerra.

    Los misiles, prácticamente su única manera de responder a los ataques de sus adversarios, parten de bases subterráneas instaladas en las montañas, muchas de ellas ya bombardeadas por los ataques masivos de Israel y Estados Unidos.

    Los principales objetivos de los bombardeos en Irán han sido las bases militares, las instalaciones del Gobierno, del Ejército iraní y de la Guardia Republicana, el grupo armado que protege a los dirigentes del régimen.

    Interrogado por los medios de comunicación, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que el ataque podría prolongarse el tiempo que sea necesario, hasta que se asegure la caída del régimen de los ayatolas y se desactive el programa nuclear iraní.

    Mientras los precios del petróleo siguen escalando, Irán anunció el cierre del Estrecho de Ormuz, el corredor por donde navega el 20 por ciento del petróleo mundial, bajo amenaza de destruir los barcos petroleros que se atrevan a cruzar el estrecho.