Nos ha llamado mucho la atención que en los últimos días, después de que se han reportado hechos de violencia o hallazgos de restos humanos, se ha hecho común que los testigos se quejen de que las autoridades tardan en llegar a hacer su trabajo.
Los últimos casos fueron reportados ayer por la mañana, uno en la sindicatura de Aguaruto, cerca del ejido San Miguel, en donde se reportó un hombre asesinado por heridas de arma de fuego en el cráneo.
El lugar del hallazgo se ubicó a un par de kilómetros del polígono de Seguridad Pública, en la salida poniente de Culiacán, complejo en el que también se encuentra la sede del Servicio Médico Forense.
La tardanza se extendió desde que se reportó la noche del domingo y hasta entrada la tarde del lunes.
Otro caso fue el de los restos hallados cerca del ejido El Chaparral, también en la zona limítrofe con el municipio de Navolato.
Pareciera que después de los más de 3 mil homicidios y 3 mil desaparecidos, ya nadie quiere realizar los levantamientos y prefieren que sean los elementos del turno siguiente.
Y hay veces dan la impresión de que nadie, en este Sinaloa en que la violencia no parece acabar, ya nadie quiere ser el primer respondiente, por el papeleo que implica llenar y homologar con varias dependencias y organismos.