Las reglas del juego

28/04/2021

    Las leyes están hechas para regular las relaciones sociales, independientemente de donde se desarrolle. Y obliga a todos a acatarlas y a atenerse a las consecuencias si no están dispuestos a obedecerlas.

    Por eso, el estado ideal de una sociedad es la de tener reglas claras, fáciles de entender para todos y fácil de explicar para quienes deben velar con su cumplimiento.

    Porque ha pasado que un personaje, público o privado, decide violar la ley, una autoridad lo sanciona, el acusado se defiende e impugna, una autoridad superior hace una observación y pide revisar la sanción y se vuelve a sancionar y se apela a la resolución y así se gasta el tiempo.

    Y pasa, por ejemplo, en el ámbito electoral. Las leyes que regulan las elecciones son claras y todos los que están interesados en participar en una elección, deben cumplir con ellas, desde el registro hasta el proceso electoral.

    Y quienes más conocen de esas leyes electorales son los partidos políticos. Por eso, sorprende que de manera frecuente, alguno de ellos aparezca impugnando sanciones por cometer infracciones más que evidentes.

    Porque los partidos políticos y sus integrantes con aspiraciones electorales saben de sus obligaciones y saben de las consecuencias cuando no se cumplen con ellas. Y sorprende que se sientan agraviados cuando la Ley se aplica por las infracciones cometidas.

    Las leyes, aún cuando parezcan injustas y desproporcionadas, como se ha señalado mucho del tema electoral, se hicieron para cumplirse porque esas son las reglas del juego vigentes. Si no convienen, los partidos políticos que tienen influencia en los ámbitos legislativos, deberán, entonces, promover los cambios pertinentes.

    Pero mientras eso ocurre, hay un marco legal que regula la participación en las elecciones y guste o no, hay que sujetarse a ellas. Y si no se cumple, guste o no, habrá que atenerse a las sanciones.

    México enfrenta muchos retos y muy importantes. Lo menos que se le pide a los actores políticos es que contribuyan a que lo electoral no sea uno de ellos. Por el bien de todos.