Medio País bloqueado

24/02/2026 04:00
    El coletazo del crimen organizado no es sólo una reacción, es un manifiesto de poder, de decir ‘aquí estamos’, ‘aquí seguimos’ y ‘aquí seguiremos’.

    La reacción del crimen organizado ante la muerte de Nemesio Oseguera, “El Mencho” se dejó sentir como ramalazo en la espina dorsal de México entero.

    Lo habíamos visto en Sinaloa con el primer llamado “Culiacanazo”, en 2019, que lo vimos escalar a nivel estatal en 2023,

    Y aunque se habían presentado bloqueos similares en diferentes entidades como Tamaulipas, Veracruz, el propio Jalisco o Guanajuato, éstos habían sido en una misma entidad.

    Hasta este domingo.

    Veinte entidades federativas fueron escenario de la actuación simultánea del crimen organizado en las carreteras, con incendios y bloqueos, pero también con daños a comercios.

    Ni los miles de militares, marinos, guardias nacionales y policías de los tres niveles de Gobierno que están desplegados a lo largo y ancho del País pudieron detenerlo.

    Las alertas de Estados Unidos fueron lanzadas hasta para estados como Nuevo León, usualmente fuera de los “warning” del país vecino.

    Vaya, hasta Guatemala se puso en alerta y lanzó su Operación Cinturón de Fuego, incrementando las operaciones de monitoreo, control, patrullajes y vigilancia en sectores estratégicos de la zona fronteriza con México.

    Ayer se dio a conocer oficialmente que 25 elementos de la Guardia Nacional murieron en estos hechos. Y mucha de la población prefirió seguirse resguardando en casa, decidiendo incluso no mandar a sus hijos a la escuela.

    El coletazo del crimen organizado no es sólo una reacción, es un manifiesto de poder, de decir “aquí estamos”, “aquí seguimos” y “aquí seguiremos”.

    Se abatió a un jefe criminal, y es bueno, pero no el contexto que nos deja y el sentir que nos aqueja.