Operación: fortalecer a Claudia

05/05/2026 04:00
    La realidad es que el Gobernador y el Alcalde de Culiacán se quitan de en medio para fortalecer a la Presidenta Claudia Sheinbaum, ‘tocada’ por las acusaciones y viviendo uno de los momentos más inciertos de su periodo presidencial.

    El PRI gobernó México durante 70 años sustentando su poder en un control absoluto del sistema electoral, un corporativismo nacional que incluía al Ejército, una alianza con el sector empresarial y un sometimiento total a los Estados Unidos.

    El fugaz paso del Partido Acción Nacional por el poder no tuvo necesidad de controlar el sistema electoral, redujo el poder de los sindicatos, mantuvo una alianza natural con el empresariado y su afinidad con Estados Unidos provenía de su origen de partido de derechas.

    Sin embargo, la llegada de Andrés Manuel López Obrador fue una “revolución” que se prometía cambiar para siempre las bases del poder político en México, con la intención de resolver los añejos problemas de la desigualdad, injusticia y subdesarrollo.

    El tabasqueño se enfrentó a la clase empresarial, repartió dinero entre los más pobres, sedujo al Ejército con prebendas, regresó al control del sistema electoral, fortaleció a su propio sindicato, pero al igual que el PRI y el PAN, se sometió a los lineamientos de Estados Unidos.

    Eso sí, lo hizo a su manera: con un discurso nacional de defensa de la soberanía y desafiando en los medios a la gran potencia, pero en la mesa, lejos de los reflectores, aceptó todo lo que exigió Estados Unidos.

    La Presidenta Claudia Sheinbaum ha seguido su ejemplo al pie de la letra, en cuanto se enteró de la exigencia de los despachos jurídicos estadounidenses reclamando la entrega de Rubén Rocha Moya y parte de su equipo, salió a defenderlos, amparándose en el viejo discurso de la soberanía.

    Sin embargo, Rocha Moya y la mayoría de los acusados entregaron sus puestos al día siguiente, asegurando que lo hacían para permitir que sean investigados por las autoridades y poder defenderse.

    La realidad es que se quitan de en medio para fortalecer a la Presidenta Claudia Sheinbaum, “tocada” por las acusaciones y viviendo uno de los momentos más inciertos de su periodo presidencial.

    De pronto, el Gobierno mexicano recordó que sin el beneplácito de los Estados Unidos no se puede gobernar este País.