En medio de la crisis de violencia que se ha registrado en Sinaloa durante más de un año, mucho del debate se ha centrado entre lo que se ha hecho hecho y lo que aún falta por hacer para restablecer la paz.
Se ha hablado de cuántos elementos han llegado, cuántas unidades se han movilizado y qué resultados se han obtenido, y está bien, porque se trata de fiscalizar las estrategias en una condición de crisis como la que ha tenido Sinaloa.
Sin embargo, entre todas las tareas pendientes, poco se ha hablado de la justicia que ha habido en cada uno de los delitos que se han cometido.
Ha habido miles de asesinatos, miles de personas desaparecidas, además de miles de vehículos despojados en esta crisis de inseguridad y es necesario revisar en cuántos de esos delitos ha habido justicia.
Porque en esta crisis que vive Sinaloa y que se ha tenido en otras partes de México, una de las principales debilidades en todo el sistema de seguridad ha sido la impartición de justicia, donde sigue siendo mínima la cantidad de delitos que llegan a ser castigados.
Y sí, también hay que revisar cuánto se hace y cuánto falta por hacer en Sinaloa no solo para restablecer condiciones aceptables de seguridad, sino también, cuánto se hace y cuánto falta porque mejore la impartición de justicia.
Seguro que se trata de tareas compartidas, con una Fiscalía limitada y rebasada y con instrumentos insuficientes para ser más eficientes en la manera en que se persigue y se sancionan los delitos cometidos.
Hasta antes de que estallara la violencia en Sinaloa, el tema de la justicia ha sido uno de los focos rojos de las condiciones de seguridad que vive el País y seguro, en el caso de la entidad, esa situación se debe estar magnificando ante el incremento de delitos de alto impacto.
No hace falta esperar que la crisis de violencia de Sinaloa termine para empezar a actuar. Se necesita que todas las instancias establezcan condiciones de seguridad para disponer de elementos que eficiente las investigaciones necesarias para que haya la justicia que se necesita.