No está claro desde cuándo se generó el problema, pero se ha hecho más notorio cuando los reclamos se han ido multiplicando en las últimas semanas en diferentes comunidades de Sinaloa.
Tal vez otras regiones del País tengan el mismo problema y ha puesto a los usuarios en aprietos al no tener los recursos suficientes para pagar lo que se les está cobrando.
Se trata del servicio de electricidad, en el que usuarios han reportado que el último recibo les ha llegado con cobros fuera de lo normal, algunos de ellos imposibles de pagar en una sola exhibición.
La solución más rápida que se les ha dado ha sido la de establecer convenios para cubrir en pagos el recibo que les ha llegado con un consumo fuera de lo habitual para esos hogares.
Pero lo que ha hecho falta ha sido el esfuerzo institucional para escuchar los reclamos de los usuarios que se sienten afectados por los cobros que se han presentado y encontrar explicaciones a lo que ha ocurrido.
En diferentes espacios se han planteado explicaciones diversas que van desde una mala lectura hasta consumos de electricidad que en realidad no están ocurriendo, y podría ser.
Pero también es cierto que en Sinaloa el invierno no existió y se han tenido jornadas de calor en momentos en que aún no entraba en vigor la tarifa del horario de verano, vigente apenas desde el 1 de mayo.
Y bajo esas condiciones, en algunos hogares ha sido necesario el uso de más aparatos para refrescar las habitaciones y con ello, el consumo de electricidad se ha elevado.
Sí, es verdad que los usuarios deben pagar lo que consumen, pero también, una realidad es que el Gobierno federal, a través de la CFE, debe considerar, lo que aún no se ha hecho, que Sinaloa, como otros estados, requiere de una consideración especial por el calor que padece y en eso, también ha hecho falta escuchar.
Los usuarios de la empresa estatal necesitan de soluciones, no sólo en esos casos críticos que se han denunciado, sino también en el futuro, con tarifas más justas.