Seguridad real

06/05/2026 04:00
    Durante el fin de semana, cuando se discutía cómo sería el futuro político de la entidad, a mucha gente en diversas comunidades de Sinaloa era lo que menos interés le generaba. Estaba más pendiente de los nuevos ataques armados, de nuevas víctimas, las que se siguen sumando en Sinaloa y una operación del crimen organizado que no se ha podido contener.

    Sin duda, la crisis política y judicial en la que se ha visto enredado Sinaloa durante la última semana no es un asunto menor y requiere que se resuelva, se aclare y se llegue a la verdad de las acusaciones que se hacen en Estados Unidos. Si hay que sancionar, se debe hacer con lo que establece la Ley.

    Pero más allá de eso, y no debe distraer la atención, es la solución a la crisis de inseguridad en la que ha estado sumida la entidad por casi 18 meses y en el que la población, espera una solución.

    Durante el fin de semana, cuando se discutía cómo sería el futuro político de la entidad, a mucha gente en diversas comunidades de Sinaloa era lo que menos interés le generaba.

    Estaba más pendiente de los nuevos ataques armados, de nuevas víctimas, las que se siguen sumando en Sinaloa y una operación del crimen organizado que no se ha podido contener.

    En el panorama general, tal vez sea verdad que la incidencia de la violencia, sobre todo en las cifras de homicidios dolosos, que hay promedio diario menor al que se tenía meses atrás.

    Pero siguen registrándose hechos violentos, en las calles, en las colonias, en las comunidades de diferentes municipios y eso es violencia, la que padece la población y la que termina por paralizarla.

    Las respuestas que se tienen que dar es ahí, en esos espacios donde la delincuencia sigue operando y donde hasta ahora, las estrategias no han sido suficientes para restablecer la paz que la población está esperando.

    Y tiene que ver más allá de las posturas políticas, aquellas que respaldan sin ningún atisbo de crítica y aquellas otras que buscan cómo capitalizar hacia su cauce el temor que aún prevalece.

    El Gabinete de Seguridad y las autoridades están haciendo lo suyo e intentan presentar un panorama diferente al de meses atrás. Pero sólo observan desde arriba. Abajo, en esas calles, en esos barrios y en esas comunidades, la realidad es otra y también debe atenderse.