En el Partido Acción Nacional Sinaloa parecen ya haberse cansado de ver cómo la Senadora Imelda Castro continúa haciendo proselitismo como si anduviera en campaña, cuando el proceso electoral ni siquiera ha empezado formalmente.
La dirigente estatal Wendy Barajas Cortés se presentó con un expediente de 244 hojas y más de 400 fotos bajo el brazo para decir que lo de la Legisladora no son informes, sino meeting de precampaña en toda la extensión de la palabra.
Lo que más le molesta a los del blanquiazul es que la Legisladora anda de pueblo en pueblo presumiendo gestiones que ni le tocan.
Según el abogado Edgardo Burgos Marentes, representante del PAN ante el Instituto Electoral del Estado de Sinaloa, la Senadora, en lugar de legislar, habla de drenaje, alcantarillado y alumbrado público, que en realidad son tareas del Poder Ejecutivo, y que lo hace con tal de posicionarse para el 2027.
El cuestionamiento también fue para el Instituto Electoral, al que acusaron de tener una venda puesta.
Dicen los panistas que en la queja anterior, la autoridad electoral tardó 117 días en resolver y sólo se dignó a investigar durante cuatro días. Vamos, que para cuando el Instituto termine de revisar las fotos de los abanicos y periódicos que anda repartiendo la Senadora, ya vamos a estar en las votaciones del próximo sexenio.
Pero la acusación subió de tono cuando el PAN cuestionó de dónde sale tanto dinero para sillas, carpas, templetes y hasta comida en los eventos de Castro.
Según Burgos Marentes, con el solo sueldo de Legisladora no alcanza para tanta movilización, por lo que ya soltaron la palabra prohibida que es “dinero ilícito”.
Exigen que el Instituto Electoral deje la flojera y haga la investigación formal sobre el origen de esos recursos.
Mientras tanto, el PAN dice que ellos sí van a respetar los tiempos y aseguran que con ellos el requisito indispensable es tener una hoja de vida limpia y cero nexos con el crimen organizado.
Ojalá, cuando lleguen los tiempos de los destapes, sus candidatos resulten tan pulcros como aseguran, y que no les dé también por andar arreglando luminarias antes de tiempo.
Por lo pronto, la queja del PAN ya está en el escritorio del IEES, a ver si ahora sí se quitan la venda o si prefieren seguir contando bardas a paso de caracol.