Todos los grandes pendientes

02/02/2026 04:00
    La situación, insistimos, es tan absurda y surreal que a muchos resultaría una exageración y lo cierto es que a veces la situación ameritan decisiones que no llegan o llegan tarde

    La situación en Sinaloa se ha puesto tan mal que en la misma semana ha estado registrando hechos sin precedente o de tan alto impacto que han llamado la atención del Gobierno federal.

    Lo primero fue una cruenta escena, que se repitió en días seguidos, por la aparición de dos cadáveres, de personas que habían sido privadas de la libertad precisamente, mutilados, desollados y decapitados, con el anuncio de una nueva guerra entre grupos que no tienen qué ver con los protagonistas de la gran guerra del Cártel de Sinaloa.

    La segunda situación fue el ataque contra el Secretario de Seguridad Pública de Culiacán, ocurrido en las inmediaciones del complejo sede de la misma dependencia en Bachigualato.

    Luego otro ataque armado contra los diputados del Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix y Eli Montoya Ojeda, que mantiene al primero entre la vida y la muerte, obligó a que la segunda fuera intervenida con cirugía reconstructiva y en el que también resultó herido el chofer, aunque sin heridas graves.

    La última situación ocurrió con una decena de mineros que fueron privados de la libertad en la zona serrana de Concordia y por lo que ya la Presidenta Claudia Sheinbaum giró órdenes para que se trabaje de manera coordinada en una estrategia para dar con los ausentes y los responsables.

    La situación, insistimos, es tan absurda y surreal que a muchos resultaría una exageración y lo cierto es que a veces la situación ameritan decisiones que no llegan o llegan tarde.

    Si bien hay una reacción por los mineros ausentes, los resultados por los demás siguen impunes.