Si se trata de pronósticos, lo que le depara al futuro inmediato casi nunca son buenos. Al menos en el mundo. Al menos en México. Al menos en 2026.
Lo que se avecina para el próximo año, señalan expertos, es la continuación de las tensiones económicas a nivel global, con naciones que buscan proteger sus mercados y economías y con países que buscan mantener su expansión, aún con aranceles de por medio.
También con un impacto en la economía se encuentran los conflictos regionales tanto en Europa, como en Medio Oriente y sobre todo en África, donde se le ha prestado poca atención. Y no se diga de América Latina.
Y en esa expansión económica y los criterios dispares del desarrollo, está también el impacto al medio ambiente y su deterioro, como se ha advertido en la época reciente.
Pero basta ver también lo que se pronostica en México, con varios retos que tiene enfrente, como superar el bache en el que se encuentra en materia económica, el de la crisis de inseguridad en varias regiones del País y los conflictos políticos que se avecinan previo a un año electoral.
Pero es Año Nuevo, es el inicio de un nuevo ciclo y retos por enfrentar y superar siempre van a estar ahí y por eso también hay que dar pasos a los anhelos.
Como esperar que para este 2026, Sinaloa pueda estar en condiciones de recuperar su seguridad y tranquilidad a todo lo largo y ancho de su territorio.
También, que sea posible que se imparta justicia por las víctimas que ha dejado la ola de violencia y de lo que poco se ha comentado durante esta crisis.
Que las familias con personas desaparecidas puedan encontrar a los suyos y que la paz que les fue arrebatada sea restablecida.
Además, que durante todo esta crisis, haya habido un aprendizaje no solo de lo ocurrido, sino de las acciones del pasado que llevaron a este presente y que no se quiere que se repita en el futuro.
Que Sinaloa, pues, y México también, puedan encontrar un camino con una vida más digna para todos, con sus derechos elementales como paz, seguridad, justicia y bienestar, sean garantizados y no regateados. ¡Feliz Año 2026!