Víctimas

10/09/2026 04:00
    Aunque el Estado dispone de un fondo para la atención de las víctimas, sobre todo destinada para menores, el mecanismo de entrega que se tiene no siempre funciona de la misma manera. Porque no es lo mismo una víctima en Culiacán, donde opera administrativamente el Gobierno estatal, que una de El Fuerte o de Escuinapa, que están en los extremos de la geografía estatal.

    Ante la crisis de violencia que ha enfrentado Sinaloa en los últimos dos años y sobre todo, ante el incremento de los feminicidios en las últimas semanas, se hace necesario que las autoridades replanteen la manera en que se entrega los apoyos para las familias de las víctimas.

    Aunque el Estado dispone de un fondo para la atención de las víctimas, sobre todo destinada para menores, el mecanismo de entrega que se tiene no siempre funciona de la misma manera.

    Porque no es lo mismo una víctima en Culiacán, donde opera administrativamente el Gobierno estatal, que una de El Fuerte o de Escuinapa, que están en los extremos de la geografía estatal.

    Lo ideal, desde luego, es que no se tuviera la necesidad de hacer uso de esos fondos si no se tuvieran víctimas que atender, pero ante la crisis en la que ha estado sumida la entidad, urgen mecanismos que permitan acercar los apoyos de manera más expedita.

    El compromiso de todas las personas involucradas en la toma de decisiones deberían de estar enfocadas en cómo buscar la reparación de daño para las víctimas de la violencia y que los trámites no se conviertan en un proceso inalcanzable.

    Y por tratarse de una situación extraordinaria que hasta ahora las autoridades en Sinaloa no han podido resolver, requiere también de parte de las autoridades respuestas extraordinarias que merecen el compromiso suficiente.

    No sólo de parte de quienes están al frente del Gobierno, sino de legisladores y legisladoras a los que por esta vez se les demanda que piensen en sus representados y decidan por una atención a víctimas que la violencia ha dejado.

    Desde luego que la crisis que ha vivido Sinaloa en los últimos dos años ha sido generada por integrantes del crimen organizado y a ellos el Estado mexicano debería sancionarlos. Pero esa disputa ha tenido víctimas colaterales, cientos o miles, y todas demandan de parte de las autoridades la atención suficiente.

    Que haya compromiso, pues, para que todas ellas y sus familias reciban atención y los apoyos correspondientes sin la dilación que implican atender los trámites burocráticos.