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"Siete puntos"

"Cuenta Hans Küng que, en 1969, su entonces gran amigo Joseph Ratzinger, se plantó frente a él para presentar su renuncia a la cátedra de teología en la universidad de Tübingen, a la que Küng lo había invitado"

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22/04/2009 00:00

    CUATRO AÑOS DE BENEDICTO XVI
    1. Cuenta Hans Küng que, en 1969, su entonces gran amigo Joseph Ratzinger, se plantó frente a él para presentar su renuncia a la cátedra de teología en la universidad de Tübingen, a la que Küng lo había invitado.
    El joven Ratzinger no podía estar más en una institución académica en la que los estudiantes hacían huelgas a cada momento y por los más disparatados motivos, como el despedido de una de las afanadoras.
    2. No es que el actual Papa fuera insensible ante las injusticias, o estuviera a favor de un despido injustificado. Le resultaba incomprensible, más bien, el que se suspendieran las clases, el que su lección de ese día, preparada durante horas con gran empeño, quedara en el olvido, a causa de unos estudiantes rebeldes que tomaron por asalto el estrado reservado a los catedráticos para, desde ahí, incitar a la huelga académica.
    3. Ratzinger regresó al cobijo de la universidad de Regensburg, desde donde se dedicó a lo que, parece, es su verdadera vocación: la producción teológica. Pero lo hicieron Obispo, y más tarde llegó a la Congregación para la Doctrina de la Fe.
    La idea era que pusiera al servicio de la ortodoxia católica su enorme sabiduría, su incuestionable capacidad intelectual. Así fue, hasta que falleció Juan Pablo II y Ratzinger se convirtió en Benedicto XVI.
    4. Quienes lo conocen de cerca dicen que es un excelente profesor, teólogo y escritor que le tocó ser Papa. Pero prevalece su personalidad intelectual, que le ha llevado a suponer en sus diversificados auditorios la capacidad de captar la esencia de sus discursos. No ha sido así, y en estos cuatro años de pontificado Benedicto XVI ha tenido frecuentes roces con la opinión pública internacional, a causa de sus declaraciones.
    5. Se ha enemistado con el Islam en 2006, con organizaciones indígenas latinoamericanas en el marco de la V CELAM, en 2007, y en este año resultaron polémicas su decisión de revocar la excomunión al Obispo lefebvrista y antisemita Richard Williamson, y sus declaraciones en su reciente visita a África, cuando afirmó que la distribución de condones no resuelve, sino que agrava, el problema del VIH-Sida.
    6. Que el mundo se oponga a los dictados papales no es novedad, pero Benedicto XVI lamentó que tal oposición brote en el seno mismo de la Iglesia católica. En un hecho inusitado, el Papa se quejó en una carta, el pasado 12 de marzo, de ataques caseros, del clásico fuego amigo que con frecuencia se da al interior de todas las instituciones. Sus críticos interpretaron este gesto como una muestra de aislamiento y falta de liderazgo.
    7. Insisto en que Benedicto XVI, más que distinguirse por su conservadurismo o por sus afanes persecutorios -de lo que se le acusó cuando fue prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe-, se caracteriza por una visión demasiado alemana de la realidad, muy centrada en sí misma. Ojalá y sus asesores le ayuden a mejorar su relación con un mundo que cambia vertiginosamente y que, sí, espera de él una palabra.

    José Francisco Gómez Hinojosa
    Correo Electrónico: papacomeister@gmail.com