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"Buhedera"

"Democracia"

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03/06/2011 00:00

    FIFA

    Aquel gran sociópata llamado Winston Churchill inventó los bombardeos masivos contra poblaciones civiles (remember Dresden). Pero también usó muchas frases célebres, y en típica perversión histórica, es más recordado por su palabras felices que por sus acciones abominables. Su línea más conocida es cuando les dijo a sus compatriotas, en un discurso de 1940, al inicio de la Segunda Guerra Mundial: "No les puedo ofrecer más que sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas. Tenemos ante nosotros una ordalía de la más penosa naturaleza. Tenemos ante nosotros muchos, muchos largos meses de lucha y sufrimiento. Ustedes preguntan: ¿cuál es nuestro objetivo? Puedo contestarlo en una palabra: victoria. Victoria a toda costa. Victoria a pesar de todo el terror. Victoria por largo y duro que pueda ser el camino; porque, sin victoria, no hay supervivencia".

    Copión

    Respecto de esa frase, quizá conviene aclarar que Churchill no fue su creador ni mucho menos. La frase aparece en un discurso de Theodore Roosevelt de 1897, y antes de eso fue pronunciada por el unificador de Italia, Giuseppe Garibaldi, en 1849, casi un siglo antes. En fin, los victoriosos escriben la historia. Otra frase célebre de Churchill es cuando definió la democracia como "la peor forma de Gobierno, salvo todas las demás". Esa retorcida admisión se ha querido ver en nuestra época desdichada como una elegante manera de decir que la democracia es un buen sistema de Gobierno. Y no, no lo es. Es malo, pésimo. Que los otros sistemas no sean menos "piores", lo cual es una discusión aparte, no hace a la democracia un sistema menos malo. Por eso hablar de "democracias perfectibles" es una idiotez soberana, como decir "enfermedades mejorables". Y no, las enfermedades no pueden "mejorarse", o sea hacerse todavía más buenas, por la simple razón de que no son buenas de por sí. Por definición son "malas", incómodas, dolorosas, deprimentes, pero nunca pueden ser "buenas" y por ende "mejorables". El mejorable es el enfermo, que sólo puede mejorarse si la enfermedad que lo aqueja desaparece o se atenúa. Las enfermedades pueden curarse o no, atenuarse o no, pero no "mejorarse".

    Estoicos

    Bueno, esta larga parrafada "reaccionaria" me surgió tras leer esta idea de Séneca (3 antes de Cristo-65 después de Cristo): "Nada nos enreda tanto como seguir, a modo de las ovejas, el rebaño que va delante, yendo no a donde hay que ir sino a donde van todos, y creer que lo mejor es lo aceptado por consentimiento de muchos. Ahora el vulgo defensor de su propio mal se levanta contra la razón y así sucede lo que en los comicios, donde los mismos que han elegido a los pretores se extrañan de su elección, una vez se han recobrado de su voluble preferencia. Vituperamos lo mismo que hemos aprobado; he ahí el resultado de todo juicio que se falle por los votos de una mayoría. Por eso, al tratar de una vida feliz, no debes contestarme nunca, como en las elecciones: "Este partido parece tener mayoría", pues por esto mismo es el peor. Las cosas humanas no andan tan llanas que lo mejor sea lo que agrade a los más: el favor de las turba caracteriza a lo pésimo".

    Hueconomía

    Mi capsulita de un minuto cruza fugazmente el canal 40 a eso de la 1:40 de la tarde. Mejor ni la veas: siempre digo cosas políticamente incorrectas.