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"Buhedera"

"El copiloto suicida"

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02/04/2015 00:00

    FIFA

    Que el copiloto pre­suntamente suici­da del vuelo 9525 de Germanwings (aerolínea de bajo costo de Lufthansa, como la Click de Mexicana), Andreas Lubitz, sufría severos problemas psicológicos, visión borro­sa, estaba médicamente in­capacitado para trabajar (lo que ocultó a sus patrones), acababa de romper con su novia a la que había dejado embarazada, tomaba antide­presivos, y le había confiado a otra antigua novia que iba a cometer un acto tan horrible que su nombre (de él) sería recordado siempre.
    Lo que todavía falta por revelarse es que Andreas había falseado su historial académico (sus estudios no eran en realidad en aeronáu­tica sino en gastronomía, con especialidad en cocina tailandesa), danzó deliran­te y exultante por la cabina durante la picada fatal del avión (como consta en la caja negra que es de color naran­ja), padecía bipolaridad in­curable, y era originalmente una mujer con sexo cambia­do por una cirugía estética en Suiza (además de que su estirpe familiar tenía raíces reptilianas con parientes po­líticos, algo lejanos, en Las Pléyades).
    Por su parte, el piloto Patrick Sondheimer, que supuestamente fue al baño y Andreas no lo dejó entrar en la cabina de regreso, en realidad planeó el desastre para dizque "morir" y así librarse de una impagable deuda en el Deutsche Bank que lo agobiaba, y se lanzó en paracaídas antes del cho­que haciéndole caracolitos al avión durante el descenso (circula en la Dark Web un video alusivo tomado por un aficionado peruano que "por casualidad" andaba en ese valle francés).
    Claro que también está el dato de que una de las pasa­jeras había sido la peor pesa­dilla de bullying de Andreas en el kínder (cuando ella era una niña marimacha y la pa­sajera una lesbiana tenaz), y otro de los pasajeros com­partía a mitades con Jacob Rothschild la patente para trasplantar neuronas de koa­la en bebés índigo y de esa manera potenciar al infinito sus habilidades trepadoras. Esto y más aún permanece oculto, pero todo se sabrá a su debido tiempo. La verdad siempre triunfa al final, ¿no?

    Relatos salvajes
    Es una película argenti­na-española de humor negro (muy negro) de 2014, titu­lada en inglés Wild Tales. Son seis historias engarza­das por el tema común de la violencia y la venganza. Nominada al 87º Óscar en el renglón de Mejor Película Extranjera (y también pre­miada en los festivales de Cannes, Toronto, Sundan­ce y Telluride). La primera de las seis historias se titu­la "Pasternak" (ver tráiler https://www.youtube.com/watch?v=eeADkmm7aWw). Lo que narra es asaz curio­so (http://www.pulzo.com/mundo/314546-suicidio-de-copiloto-de-germanwings-parece-calcado-de-filme-argentino-relatos-salvajes).
    "Suicidio de copiloto de Germanwings parece cal­cado del filme argentino 'Relatos salvajes'. Al cono­cerse el accidente del avión alemán, muchas personas recordaron la cinta que estu­vo nominada a los Óscar. 'El copiloto de #Germanwings vio #RelatosSalvajes', fue el mensaje en común de cien­tos de usuarios de Twitter al leer que Andreas Lubitz habría provocado el sinies­tro de forma voluntaria tras impedir el ingreso del pilo­to a la cabina. Por eso no es descabellado pensar que el copiloto de la vida real se parece a Gabriel Pasternak, el personaje del que se habla en la primera historia de la película, quien lleva a cabo un plan para vengarse de to­das las personas que siente que le hicieron daño durante su vida: una ex novia, una profesora, un ex jefe, su com­pañero del colegio, un críti­co de música, su psicólogo, entre otros.
    Ninguno de ellos sospe­chaba del plan, hasta que se dan cuenta de que todos los pasajeros conocían, y mal, a Gabriel Pasternak. También tenían otra cosa en común: ninguno había comprado el tiquete personalmente. La azafata del vuelo confirma que Pasternak es el comisa­rio a bordo del vuelo (tripu­lante de cabina). Minutos antes del despegue le lleva café a los pilotos y cierra con llave la puerta de la cabina, muy similar al (presunto) encierro voluntario de Lu­bitz en el Airbus de German­wings. Según la película, el avión cae justo en la casa de los padres de Gabriel Pas­ternak".

    ¿Mera casualidad?
    Pues sí, aunque sea difícil de creer. Mañana te explico por qué.

    ¡Oooooommmmmm
    Recuerda meditar cuanto puedas, cuando