"El paganismo de la Navidad"

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23/12/2014 00:00

    Pocas veces nos acor­damos que muchas de nuestras creen­cias vinieron origi­nalmente de Medio Oriente, es decir que están enraizadas en el mundo asiático u oriental. Asumimos que todo empezó con el cristianismo, como si esta religión revelada hubiera partido de cero. Sin embargo, no es así. Lo cual quiere decir que muchos de los rituales y de las celebraciones cristianas están conectadas con otros cultos anteriores o contra los que tuvo que competir en sus inicios.
    Es el caso de la conmemo­ración navideña del 25 de di­ciembre, la cual es una fecha acordada "arbitrariamente" y ligada a cultos anteriores, es decir paganos, desde la pers­pectiva cristiana. Para ilus­trar esta opinión, me baso en el clásico libro de Sir James George Frazer, La rama do­rada, editado por el Fondo de Cultura Económica.
    A propósito de la pro­longada lucha entre el cul­to a Cristo y a Mitra, en los primeros siglos de nuestra era, Frazer establece: "Se conserva una reliquia ins­tructiva de la prolongada lu­cha [de estos dos cultos] de nuestras fiestas de Navidad, que creemos se ha apropiado la Iglesia de su rival gentíli­ca: en el calendario juliano se computó el solsticio del invierno el 25 de diciembre, considerándolo como la na­tividad del sol, por comenzar los días a alargarse, acrecen­tándose su poder desde ese momento crítico.
    "El ritual de la Navidad, como al parecer se realiza en Siria y Egipto, era muy nota­ble. Los celebrantes, reunidos en capillas interiores, salían a medianoche gritando. ¡La Virgen ha parido! ¡La luz está aumentando! Aún más, los egipcios representaban al re­cién nacido sol por la imagen de un niño que sacaban al ex­terior para presentarlo a sus adoradores.
    "Sin duda, en el solsticio hiemal [invernal], la Virgen que concebía y paría un hijo el 25 de diciembre era la gran diosa oriental que los semitas llamaron la Virgen Celeste o simplemente la Diosa Ce­lestial... También Mitra fue identificado por sus adorado­res con el sol, el invencible sol, como le llamaban; por esto su natividad caía también en el 25 de diciembre".
    Frazer profundiza tam­bién en la manera cómo la propia Iglesia Cristiana adoptó la fecha: "Los evan­gelios nada dicen respecto a la fecha del nacimiento de Cristo, y por esta razón la Iglesia no lo celebraba al principio. Sin embargo, pasado algún tiempo los cristianos de Egipto acor­daron el día 6 de enero como fecha de Navidad y la cos­tumbre de conmemorar el nacimiento del Salvador en este día fue extendiéndose gradualmente hasta el siglo IV, en el que ya estaba uni­versalmente establecida en el Oriente.
    "Pero la Iglesia occiden­tal, que hasta fines del tercer siglo o comienzos del cuarto no había reconocido el 6 de enero como día de la Navi­dad, adoptó el 25 de diciem­bre como verdadera fecha y esta decisión fue aceptada después también por la igle­sia oriental... ¿Qué conside­raciones guiaron a las auto­ridades eclesiásticas para instituir la fiesta de Navidad? Los motivos para la innova­ción están declarados con gran franqueza por un escri­tor sirio cristiano: 'La razón, nos dice, de que los Padres transfirieran la celebración del 6 de enero al 25 de diciem­bre fue ésta: era costumbre de los paganos celebrar en el mismo día 25 de diciembre el nacimiento del sol, haciendo luminarias como símbolo de la festividad.
    "'En estas fiestas y solem­nidades, tomaban parte tam­bién los cristianos. Por esto, cuando los doctores de la Igle­sia se dieron cuenta de que los cristianos tenían inclinación a esta fiesta, se consultaron y resolvieron que la verdadera Navidad debería solemnizar­se en ese mismo día, y la fiesta de la Epifanía en el 6 de enero. Por esta razón y continuando la costumbre, se siguen en­cendiendo luminarias hasta el día 6'.
    "El origen pagano de la Navidad está claramente insinuado, si no tácitamente admitido, por San Agustín, cuando exhorta a los cris­tianos fraternalmente a no celebrar el día solemne en consideración al Sol, como los paganos, sino en relación al que hizo el Sol... Parece ser, pues, que la iglesia cristiana eligió la celebración del na­cimiento de su fundador el día 25 de diciembre con ob­jeto de transferir la devoción de los gentiles del sol al que fue llamado después Sol de la Rectitud".
    roberto.blancarte@milenio.com