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"Juan de la Borbolla: Pareciera el tercer mundo"

"En el país más poderoso del mundo se han manifestado cruelmente los mismos problemas en la previsión de los efectos del meteoro."

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19/09/2005 00:00

    Saúl Valdez / Fernanda González

    Los desastres naturales pegan por igual a la región del mundo en que éstos se desaten, sin importar que se ubiquen en países poderosos o en vías de desarrollo.
    El reciente caso del huracán "Katrina" afectando frontalmente a los estados de Luisiana, Mississippi y Alabama demuestra la vulnerabilidad de cualquier clase de país ante los embates de las fuerzas ciegas de la naturaleza y cómo cuando se da un desastre de esas magnitudes no hay poder humano capaz de controlar las causas y los efectos de la conflagración.
    Periodistas y residentes del área afectada comentaban en reciente reseña periodística que las escenas desoladoras contempladas por ejemplo en Nueva Orleans semejaban cualquier desastre ocurrido en cualquier país tercermundista.
    En el país más poderoso del mundo se han manifestado cruelmente los mismos problemas en la previsión de los efectos del meteoro, y sobre todo en la solución de la problemática derivada del mismo:
    Reclamos airados por la inacción del gobierno, corrupciones en la entrega de los recursos necesarios para la sobrevivencia de los afectados o para la reconstrucción de daños, escenas increíbles de auténtico bandolerismo en ocasiones incontrolable por las fuerzas del orden público; lentitud en la solución de los problemas urbanísticos, sociales, económicos y ecológicos planteados por el desastre.
    Así por ejemplo las autoridades prosiguen las tareas de drenaje, única opción salvar la ciudad, pero expertos advierten que esta operación podría conducir a un desastre de enormes consecuencias ecológicas en toda la región.
    El agua que se está bombeando es la mezcla fétida de heces, restos de seres muertos y químicos: simplemente cada una de las 150 mil casas que quedaron sumergidas bajo las aguas, representan un peligro potencial ecológico debido a todos los productos químicos de limpieza, gasolina, pesticidas y otros productos que abundan en los garajes y los fregaderos de las casas y eso sin contar fábricas o refinerías anegadas.
    La Agencia de Protección Medioambiental, EPA en sus siglas en inglés, calcula que 200 plantas de aguas residuales de Luisiana, Mississippi, y Alabama han sido afectadas por el huracán, así como casi todas las plantas de Nueva Orleans. La agencia rogaba que quienes hayan estado expuestos al agua de Nueva Orleans se laven concienzudamente con jabón y acudan al médico si tienen alguna herida abierta.
    Para llevar a cabo el esfuerzo titánico de reconstruir Nueva Orleans, el Presidente de EU solicitó al Congreso, fondos adicionales por valor de unos 51 mil millones de dólares primeramente para ayudar a los damnificados. Esta cifra hay que sumarla a los 10 mil 500 millones de dólares en ayuda de emergencia que aprobó el Legislativo.
    Según el líder de la minoría demócrata del Senado, Harry Reid, serán necesarios al menos otros 150 mil millones dólares para hacer frente a los esfuerzos de asistencia en Nueva Orleans y las zonas costeras afectadas.
    Los daños provocados por el "Katrina" podrían acarrear un descenso del 1 por ciento en el crecimiento económico de EUA y la pérdida de 400 mil empleos, según la Oficina de Presupuesto del Congreso.