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"Reflexiones"

"Filosofía reciente o trozos de la misma historia"

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26/05/2012 00:00

    Héctor Tomás Jiménez

    Lo que estamos viendo y viviendo en nuestros días en las campañas tanto para la Presidencia de la República como para la renovación de cámaras federales, son parte de una filosofía reciente o bien, pequeños trozos de la misma historia. ¿Veamos por que?
    El candidato Quadri se empeña en decir que es un simple ciudadano, que no político, que aspira a la más alta magistratura del país, sin embargo, no aclara, bien a bien, las razones o motivaciones que como profesor de economía política dentro del ITAM, lo mueven para lograr dicho propósito. Sus detractores lo señalan como un comparsa de la mujer más poderosa del sindicalismo mexicano, dueña del Partido Nueva Alianza que lo postula, y ni ella ni él han desmentido lo contrario. Habría que pensar entonces en qué tipo de intereses oscuros los mueven tanto a él como a ella para contender por la Presidencia de la República. La razón más lógica es que a sabiendas que no obtendrán los votos suficientes para ganar la elección, éstos sí alcanzarán para continuar medrando, como partido político, los recursos del IFE que bien sabemos, lejos de que sirvan para consolidar la democracia, van a engrozar los bolsillos de los principales de ese partido.
    Y ya que estamos en los terrenos del IFE, podemos decir que es otra institución que recibe cuantiosos recursos de la Hacienda Pública federal, que por ley le otorga para que organice elecciones federales y locales, en su caso, a través de los consejos estatales, pero la verdad sea dicha, hoy en día es un instituto que dejó de ser ciudadano, que fue su inspiración fundacional, para convertirse en un instrumento de los partidos para mantener la hegemonía y el control del mismo. De esta manera, es como vivimos una democracia demasiado cara e ineficiente.
    Lo mismo podríamos decir de las cámaras de Diputados y Senadores, ya que hoy en día se han convertido en una especie de "Club de la pelea", ya que las fracciones parlamentarias actúan más como facciones, que lo son, porque ya sea de manera unitaria o en coalición con otros partidos, se ponen de acuerdo para el mayoriteo y la aprobación de leyes que les acomodan y/o el rechazo o la congelación de aquellas iniciativas que frenan el trabajo del Ejecutivo en turno. Si no, ¿cómo explicamos que importantes reformas en materia de política laboral, en política hacendaria, en reforma educativa, en materia energética entre otras, no sean aprobadas? La explicación es que lejos de actuar como ciudadanos en defensa de los intereses de los mexicanos, actúan más en función de los intereses de sus partidos. Tenemos y mantenemos una democracia demasiado cara.
    De igual manera, podemos razonar, como ejemplo, los anuncios que desde hace algunas semanas ha mantenido el Partido Verde como spots en contra de la seguridad social del Presidente Calderón, con la iniciativa de que el gobierno debe dar "vales de medicina" cuando no cuente con las medicinas en sus farmacias, tanto del IMSS como del ISSSTE. A esta iniciativa se ha sumado recientemente el candidato del PRI, cuando lo más lógico sería ofrecer y comprometerse de que nunca más faltarán medicinas en las farmacias, ya que los famosos vales significarían una erogación no a los laboratorios, sino lo más probable a los familiares del niño verde, cuyo principal negocios son las farmacias. Son meras suposiciones, pero la historia que hemos vivido nos lleva precisamente por ese sendero especulativo.
    Para finalizar, y a manera de justificación, quiero citar las proféticas palabras de la filósofa y escritora estadounidense (de origen ruso) Alissa Zinovievna Rosenbaum (1905-1982), más conocida en el mundo de las letras bajo el seudónimo de Ayn Rand. Ella escribió las más oportunas palabras en esa magnífica novela que es Atlas Shrugged, traducida al español como La Rebelión de Atlas, una suerte de anticipo de lo que nos está pasando a los mexicanos; juzgue usted: "Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada". Palabras pues, que son como trozos de la misma historia. JM Desde la Universidad de San Miguel.

    udesmrector@gmail.com