"Hoy se cumple el aniversario 156 del natalicio de José Martí, un luchador tenaz por la libertad de Cuba. Incluso antes de que naciera el impulso libertador del pueblo cubano liderado por Fidel Castro y el 'Che' Guevara, Martí había nacido, hab"
Geovanni Osuna
Hablar de José Martí es hablar de la historia de Cuba. Desde el día de su nacimiento, el 28 de enero de 1853, hasta nuestros días, dejó marcado el camino para que, cien años después, el 26 de julio de 1953, Fidel Castro recordara al pueblo cubano y al mundo que la Guerra de Independencia guiada por José Martí, no había sido concluida.
Con el ataque al Cuartel Moncada, se iniciaba una nueva etapa por la total liberación de Cuba, que concluiría el 1 de enero de 1959.
Martí tuvo una vida ejemplar llena de patriotismo intachable, siendo respetado y admirado por todos; dejó un legado para la posterioridad en una obra maestra de enseñanza para las generaciones futuras que aún en nuestros días son aplicables.
Escribió para los niños de manera impecable. En toda su obra, dejó una enseñanza de profundidad patriótica y poemas que se cantan universalmente.
La corta vida del maestro fue muy fructífera literalmente, conocía con certera profundidad la amenaza que significa los Estados Unidos, en su afán de expandirse por toda la América:
"Viví en el menstruo y conocí sus entrañas" escribió, refiriéndose a la desenfrenada ambición del imperio de EU por apoderarse del Continente Americano, por arrebatarles las riquezas naturales a millones de seres humanos y por condenar a los pueblos a vivir en el más absoluto desconocimiento, hambre y miseria.
Entre sus innumerables encuentros con la injusticia, el de fue llevado a las canteras de San Lázaro, junto a otros presos, a realizar trabajos forzados.
Allí conoció las infamias de la prisión y la crueldad con que las autoridades españolas trataban a los condenados.
Quebrantada su salud, su padre hace varias gestiones hasta que logra que le conmuten la pena por el destierro a España.
Así, el 15 de enero de 1871 parte rumbo a Cádiz, poco después se establece en Madrid y en ese mismo año publica "El presidio político en Cuba", su primera obra en prosa y en la que denuncia las atrocidades del Gobierno colonial español en la Isla, y en particular muestra con horror las atrocidades que se cometieron con otro de los prisioneros: Pedro Figueredo, un niño que era sometido a trabajos forzados estando enfermo.
Durante sus años en España surgió en él un profundo afecto por el país, aunque nunca perdonó su política colonial. En su obra República Española ante la Revolución Cubana reclamaba a la metrópoli que hiciera un acto de contrición y reconociese los errores cometidos en Cuba.
Tras viajar durante tres años por Europa y América, José Martí acabó por instalarse en México, para volver luego a su tierra natal.
Otra vez en el exilio, deportado de nuevo por las autoridades cubanas, temerosas ante su pasado revolucionario, se afincó en Nueva York y se dedicó por completo a la actividad política y literaria, José Martí se afanó en la organización de un nuevo proceso revolucionario en Cuba, y en 1892 fundó el Partido Revolucionario Cubano y la Revista Patria.
Se convirtió entonces en el máximo adalid de la lucha por la independencia de su país. Además de destacado ideólogo y político, José Martí fue uno de los más grandes poetas hispanoamericanos y la figura más destacada de la etapa de transición al modernismo, que en América supuso la llegada de nuevos ideales artísticos.
Como poeta se le conoce por Ismaelillo, 1882, obra que puede considerarse un adelanto de los presupuestos modernistas por el dominio de la forma sobre el contenido; Versos libres, 1878-1882, La edad de oro, 1889, y Versos sencillos, 1891, esta última decididamente modernista y en la que predominan los apuntes autobiográficos y el carácter popular.
En todo el mundo, Martí, será recordado con respeto, amor y cariño entrañable. Hispanoamérica siempre tendrá una deuda con aquel que supo darlo todo por su patria con sacrificio, tesón y luchando por la unidad y libertad de Cuba.
Hoy aquí rindo homenaje por su caída en Dos Ríos el 19 de mayo de 1895, a la edad de 42 años, empuñando las armas contra el imperio español.
Sin embargo, quisiera cerrar este artículo con las palabras con sabor a despedida de otro gran luchador por la libertad de Cuba, y me refiero al mismísimo comandante Fidel Castro, pues, se desprenden de sus notables escritos que quizá poco le puede quedar de vida, estoy leyendo un artículo donde analiza el futuro de Barack Obama:
"Sin embargo, a pesar de todas las pruebas soportadas, Obama no ha pasado por la principal de todas. ¿Qué hará pronto cuando el inmenso poder que ha tomado en sus manos sea absolutamente inútil para superar las insolubles contradicciones antagónicas del sistema?", analiza.
Y concluye: "He tenido el raro privilegio de observar los acontecimientos durante tanto tiempo. Recibo información y medito sosegadamente sobre los acontecimientos. Espero no disfrutar de tal privilegio dentro de cuatro años, cuando el primer periodo presidencial de Obama haya concluido", sentencia.