PEDRO GUEVARA / VERENICE PERAZA
Para propios y extraños, Carlos Castillo Peraza fue uno de los mejores presidentes nacionales del PAN nombrado en 1993, y a su vez se ha catalogado como el último ideólogo de esta institución política; hasta el momento nadie ha logrado ocupar el enorme vació que dejó.
Licenciado en Filosofía y Letras, editorialista, autor de libros, académico, político, con un discurso elegante, envolvente, inteligente, simplemente fascinante. Heredó al PAN un sinnúmero de líneas discursivas, ideas fuerza, libros.
Escribió al final de su periodo como presidente nacional del PAN, un libro denominado Disiento, donde dejó plasmada sus reflexiones personales acerca del País, referente a la cultura, historia y política.
Un libro en el cual describe las prácticas del sistema del PRI, de su manera de gobernar; y al analizar las 141 páginas, observas historias que se repiten, escalones en los cuales el País no logra dar un avance, pero lo más grave, historias que hoy replica el PAN por esa prisa del tener.
El despertar ciudadano del PAN de los años 80 fue real, autentico, generó liderazgos, entre los más destacados Manuel J. Clouthier, Francisco Barrios, Ernesto Ruffo; consiguió adhesiones importantes, diseñó propuestas de políticas públicas y construyó parte del México de hoy.
En Sinaloa la alianza PAN, PRD, Convergencia (hoy Movimiento Ciudadano) y gran parte del PRI, llevó en el 2010 a Malova al Gobierno del Estado.
Sinaloa creyó; (en este renglón me permito replicar palabras del libro en mención de Castillo Peraza) "el creyente otorga el más firme asentimiento y la más estricta de las aquiescencias a alguien o a algo, está persuadido de una verdad que le ha sido revelada. Pero cuando un creyente advierte que el objeto de su fe es falso y quien le transmitió la información lo engañó, siente haber descendido de rango ante sí mismo, sufre porque se considera engañado o traicionado, se reprocha haber sido crédulo".
Descubrirse crédulo es humillante e indignante, dice Carlos Castillo en su libro, agrega además que "una comunidad que pasa de la alegría y la confianza, de la fe a la vergüenza, es un grupo humano minado, corroído y presto para los excesos de la venganza y dispuesto a cobrar la factura de su desplome a quien considera culpable de haberlo degradado... se derrumbaron ante sí mismos. No quieren perdonar porque no pueden perdonarse. Y como no se perdonan, no tienen capacidad ni siquiera de volver a creer".
Manuel Gómez Morín, quien desde dos instituciones distintas, el PAN y la Universidad, se enfrentó a los regímenes "revolucionarios", sostuvo siempre que aquello había sido un resurgir integral del ser mexicano, fue traicionado luego por los "empistolados" y los "enriquecidos".
Ante esto, Castillo Peraza se pregunta en su libro: ¿qué sucedió? ¿Qué le pasó a las ideas y expresiones de la revolución? ¿Por qué la revolución de los mexicanos acabó, especialmente en materia democrática, con las alas rotas?
La misma pregunta es para quienes toman decisiones en el PAN en Sinaloa, ¿qué sucedió? ¿Qué le pasó a las ideas de democracia, de rendición de cuentas, de transparencia, de cero corrupción del PAN de 1939, del PAN en su resurgimiento de los 80, 90, inicios del 2000? ¿Por qué se ha permitido que el sinaloense se sienta derrumbado ante sí mismo y que ni siquiera tenga la capacidad de creer de nuevo? ¿Dónde quedaron los referentes del PAN, sus principios de doctrina? ¿Qué ha exigido el PAN para instaurar algo o mucho de sus ideales, a ese Gobierno estatal que tanto protege y adopta?
Partidos políticos sumergidos en este sistema de subterfugios, arreglos, silencios rituales, donde florece la corrupción y donde el ciudadano no distingue en su horizonte, ¿quién pertenece a qué?
El reto del PAN es más grande que el del PRI: volver a tener creyentes.
¡Feliz inicio de semana!
@AlmaAlcaraz3