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"Los regalos"

"La lectura es lo que no está de moda. Poco se lee porque todo ahora se sirve en una pantalla, y la imaginación es un campo sin uso y la creatividad es muy pobre"

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18/12/2007 00:00

    PREMIO

    Es tiempo de regalos y hay cosas que no están muy de moda, por ejemplo los libros. Ahora, la tecnología pareciera que los sustituye pero sin peligro de desaparecer. Sus páginas seguirán siendo camino hacia el saber y el aprender.
    ¿Qué te regalaré?, y la respuesta fue, voy a ver unos libros y te digo.
    ¡Bah¡ libros, otra cosa mejor. ¿Qué será mejor que un libro?, pensé.
    Y si, debe de haber muchas cosas más importantes que un libro, sin duda. Cada quien opinará según sus prioridades, cada uno según el sexo, la edad, y nivel social deberá tenerlas, pero un libro es una muy buena opción. Quitan lo ignorante, acercan horizontes, hacen cabalgar la imaginación y es la fuente primaria de la creatividad. ¿Le importara a alguno dejar atrás la ignorancia, o estar en el saber, o dejar que la imaginación cabalgue, o ser creativo?
    ¿Se necesitara todo eso ahora que el mundo es tan pequeño y se tiene al alcance de un mouse?. Sigo creyendo que sí, pues esa imaginación se plasma en los libros, y aunque no estén de moda, la gente muestra su inteligencia comprándolos, no muy seguido y no en gran cantidad, porque pareciera ahora que lo que se ha atrofiado es la capacidad para leer del ser humano.
    La lectura es lo que no está de moda. Poco se lee porque todo ahora se sirve en una pantalla, y la imaginación es un campo sin uso y la creatividad es muy pobre. Por eso se escribe mal, se piensa limitadamente, y se avanza muy poco. Por eso la educación de los mexicanos es la última y no parece que se esté haciendo algo para levantarla de su último lugar.
    Queremos el éxito sin esfuerzo, el saber sin leer, opinar y criticar sin escribir, aprender por medio de sueños y anhelos, y todo lo que implique el uso de la razón y sus espacios mentales produce cansancio, estrés, molestia, y quita tiempo para lo trivial, para lo que consume el tiempo ocioso que en estos días es mucho y se busca gastarlo en lo que menos deja al intelecto.
    Por eso, si se va a una librería se ven títulos que poco se venden, por ejemplo, los libros de poemas están en desuso, las biografías a pocos le interesan, la novelas, si están gordas dan pereza, la literatura de valores y de superación la clasifican ligth, los grandes escritores, dicen muchos, son difíciles de comprender, los atlas y libros sobre arquitectura, viajes, reseñas y otros son muy caros, y los clásicos los leí en la secundaria y en la prepa (aunque los haya entendido muy poco). Esas son algunas expresiones de quienes asisten a las librerías.
    Yo, por lo pronto me fije en cinco títulos, así que si de ellos uno llega con un moño como muestra de afecto de algún alguien, me daré por bien servido. Estos son los títulos, por si en el intercambio alguien escogió un papelito con el nombre del último emperador azteca.
    Un día más, del autor del libro Martes con mi Viejo Profesor; México Secreto, de Francisco Martín Moreno; Oro Gris, la historia exitosa de Cemex, empresa transnacional mexicana que ocupa ahora el segundo lugar en el mundo como cementera; Victoria, de Enrique Aguirre, una biografía sobre el nacido en Tamazula Durango y Primer Presidente de México, y El Guerrero del Alba, una biografía de Vicente Guerrero, consumador de la guerra de independencia.
    Y es que estoy leyendo de nuevo la historia de México, pero desde una perspectiva diferente a la que fue construyendo el Gobierno al paso de los años y la instaló en los planes de estudio escolares y la hizo oficial. Y es que ciertas cosas no fueron como las cuentan aquellos historiadores pagados por los gobiernos en turno.
    Alguien hace días dijo, a propósito de la llegada de los nuevos diputados locales, que al igual que los que ganan buenas dietas en San Lázaro, poco o nada saben de historia. ¿Y quien quiere ser como un diputado?
    Hay otros títulos que me aprendí en ese viaje relámpago por la librería. Las Trampas del Tiempo, me recordó a quienes integran la mesa matutina de Sanborn´s, otro dice, Las Ruinas, que podría estar inspirado en algunos de otras mesas que de momento no quiero acordarme. Por qué los hombres se casan con las Cabronas, pudiese ser un buen regalo para alguien de veras muy entrón.
    La Casa de los Espíritus, basada en los edificios del PRI, o del PAN, o del PRD, y los partidos otros, que solo en épocas de campaña tiene personajes de carne y hueso.
    Todavía se vende Piense y hágase Rico, antecedente del melate. Padre Rico, Padre Pobre, muy ilustrativo. Quien se ha llevado mi queso, de algún descuidado de alguna mesa de algún restaurante.
    Pregunté por León Felipe. Y un empleado de la librería que no me atendía comentó, ése ¿que no viene con los tomateros?. A los minutos me informaron, no lo tenemos y no está en el inventario del sistema. Lo dicho, los poetas no están de moda.
    En fin, de todos modos creo que seleccioné buenos libros, ahora solo espero que alguien se entere e inicie yo el 2008 con una nueva lectura.
    El próximo martes es Navidad. Que la pase muy bien, es mi deseo.
    celayacorella@hotmail.com