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"Las mismas sillas, otros personajes"

"La mediocridad subsiste. ¡Qué triste!."

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09/06/2009 00:00

    PREMIO

    Es como para dar risa la mediocridad política de los políticos.
    He dado seguimiento a lo que declaran los presidentes de los partidos, las proclamas de los candidatos a diputados, he escuchado a tres de ellos en sus peroratas ante auditorios diversos y parece que lo blanco se volvió negro y lo negro se puso blanco pero que la lucha de ambos es la de siempre y por eso el desencanto del ciudadano.
    La mediocridad subsiste. ¡Qué triste!.
    Cuando a México le urge actualizarse y dar ese salto inmenso para recortar la brecha que lo separa de los países industrializados y de los países emergentes, aparecen en escena los políticos de los partidos y nos recuerdan con su conducta nuestro destino manifiesto: el tercer mundo.
    Estados que cambiarán de Gobernador en donde el Gobernador saliente mueve los hilos como si el Estado fuera de su propiedad y de su familia como es en el caso de Sonora, e impone sucesor a la usanza del viejo PRI, lo dijo Díaz Ordaz, lo confesó De La Madrid, e impiden el juego democrático y la posible llegada de otra idea de gobierno y por tanto de oxígeno político a un desahuciado sistema político estatal que fomenta, por conveniencia, la presidencia de su partido. Lo mismo sucede en la tierra neolonesa y en los otros tres estados.
    En nuestro Sinaloa de los once ríos, 8 ciudadanos por partido buscan el voto para poder llegar a San Lázaro.
    Los del PRI, con experiencia legislativa o sin ella, desean continuar adheridos a los presupuestos para continuar su ruta ascendente que les afiance económicamente y seguir haciendo negocios bajo la máscara de querer hacer el bien aunque no sepan escribir una iniciativa y mucho menos hacer leyes que no creo les interese y sí en cambio, hacer negocios para sí y para el selecto grupo al que pertenecen.
    Los del PAN, en franco reto de buscar impedir el arribo al poder de sus marcados contrincantes, esbozando una bandera con dos denuncias, la de la comparsa de funcionarios y candidatos con las fuerzas oscuras y la realización de negocios de redituables ganancias, algo difícil de probar pero de manifestación evidente.
    De entre los hombres de esos dos partidos saldrán los 8 personajes a los que la población tiene derecho de votarlos como sus representantes.
    Representatividad que no es auténtica en la práctica y que sólo es una comparsa más de este sistema que permite ganar con el voto de las minorías lo que convierte a la autoridad en no representativa del sentir ciudadano.
    Antes, cuando el rescoldo de la revolución se sostenía en endebles principios que el tiempo se encargó de derribar, eran los panistas los que exigían a López Portillo, a Salinas, a Zedillo y demás que sacaran las manos del proceso y que no utilizará los programas oficiales como apoyo a las campañas.
    Hoy son los priistas los que exigen a Calderón que saque las manos del proceso y que no utilice su lucha contra la delincuencia organizada como apoyo a las campañas.
    Antes, el presidente del Comité Directivo del PRI exigía con la fortaleza que le daba el sistema que la oposición se limitara en sus ataques hoy, suplica que si tienes pruebas las presenten.
    Con qué pobreza quieren ganar y todavía habla la grisácea líder que quiere un "ochito" como si la gente fuera tan torpe que no se diera cuenta de cuál es el comportamiento que tienen quienes se cubren con cananas de discursos y le hablan al pueblo desde sus cómodas mansiones en privadas de la alta sociedad y se desplazan en lujosas unidades maquilladas de propaganda.
    En sus discursos hacen una analogía partiendo del año 2000 que fue cuando los echaron de Los Pinos, como si el país comenzara esa fecha y ellos hubieran dejado al marcharse un País en jauja y con altos estándares de calidad de vida y desarrollo económico sustentable.
    ¿Qué no recordarán que son correligionarios de quién se robó la partida secreta y a medio país?
    Que el campo está en problemas porque no fue protegido con la firma del TLC que apoyaron ensalzando al reyezuelo de Agua Leguas y que no han podido correr a la maestra Gordillo a pesar de las traiciones al partido.
    ¿Cómo pues, con qué cinismo se presentan ante un pueblo que ellos mismos sometieron durante 70 años?
    Y no es que los del otro color lo hacen bien, sino que no se les deja hacerlo, pues parte de la cuota del poder se fue al legislativo donde se refugian los hampones de la política, no para servir sino para garantizar privilegios. La reforma al IFE fue la muestra.
    Lástima que la izquierda, salida del mismo PRI, carece de ideología, de fuerza, de solidez estructural.
    Que desatinado estará el votante ante el mismo carrusel de políticos que sólo han intercambiado asientos pero que no se bajan de la mesa del poder, que dice preferir no ejercer su derecho de voto aún cuando deba "tragarse" los 24 millones de spots que el IFE hace oír y ver en los medios.
    Creo que el adagio de "vale más malo conocido que bueno por conocer", no debiera ser en esta ocasión la divisa que incline los votos de una minoría que llevará al poder legislativo a quienes no saben hacer una ley y no saben lo que el país necesita.
    Desde sus lujosas oficinas y cómodas residencias no se ven las necesidades sociales y la pobreza no camina por enfrente por tanto, la pobreza es para ellos una estadística de INEGI.