"La mortal uniformidad"

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26/11/2014 00:00

    Sugey Estrada/Hugo Gómez

    Un conocido re­frán afirma que la unidad hace la fuerza; sin embargo, se podría comple­mentar diciendo que la uni­formidad causa la muerte. De hecho, Mijail Bakunin señaló: "La uniformidad es la muerte; la diversidad es la vida".
    La unidad fortalece porque permite que las personas vinculen esfuerzos y luchen por sus ideales. En cambio, la uniformidad atenta contra la originalidad al pretender que todos se conformen mediante un mismo modelo y sigan un com­portamiento homogéneo.
    Es decir, la uniformidad no sig­nifica igualdad, sino la pretensión de la estandarización de las per­sonas, la eliminación de la riqueza que se encuentra en sus diferen­cias. En la uniformidad no cabe la complementariedad, porque ésta supone la autonomía y diversidad, no el sometimiento y la manipula­ción.
    Bertrand Russell dijo que quie­nes comprenden que no se puede atar o encadenar a nadie por la fuerza, deben mostrar un gran res­peto por la libertad de los demás.
    "No tratarán de atarlos o enca­denarlos; serán cautos en el juzgar y rápidos en simpatizar; tratarán a todo ser humano con una especie de ternura, porque el principio del bien que hay en el hombre es a la vez delicado e infinitamente pre­cioso. No condenarán a aquellos que no son como ellos mismos, sa­brán y sentirán que la individuali­dad trae consigo diferencias, y que la uniformidad significa muerte.
    "Querrán que cada ser humano sea, lo más posible, una cosa viva, y, lo menos posible, un limitado producto mecánico; estimarán, unos en otros, aquellas cosas que el bronco trato de un mundo despia­dado destruiría. En una palabra: todas sus relaciones con otros es­tarían inspiradas por un profundo espíritu de reverencia".
    Las diferencias no son para dividirnos, sino para resaltar que somos seres distintos que nos enri­quecernos al unirnos.
    ¿Promuevo la unidad o la mor­tal uniformidad?
    rfonseca@noroeste.com@rodolfodiazf