"La valentía de perdonar"

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18/04/2014 00:00

    Sugey Estrada/Hugo Gómez

    "Perdón parece ser la pala­bra más difícil", canta Elton John. Sin embargo, el sacrificio de Jesús en la cruz nos enseña que el perdón es más que una palabra; una actitud de amor imprescindible, vital y renovadora.
    Perdonar es, esencial­mente, entregar un don (per-don). Es un acto de generosidad, no de obli­gación; de incondiciona­lidad y donación. Lo úni­co que requiere este acto es apertura y grandeza de corazón.
    ¿Por qué cuesta tanto perdonar? Gerald G. Jampolsky, autor del li­bro El perdón, respondió que la persona ofendida escucha la voz del ego, el cual se niega a otorgar el perdón porque se siente víctima de alguien, sin darse cuenta que es víc­tima de sí mismo.
    Quien no perdona se considera patrón o due­ño, cuando en realidad lo que manifiesta es su debilidad y pequeñez. Quien perdona es gene­roso y valiente, el que se resiste es rencoroso y doliente.
    "La voz del ego siem­pre proviene del miedo, nos deja en un estado de conflicto; no nos propor­ciona serenidad. Cuando atendemos a su renco­rosa visión recibimos incontables razones por las que no deberíamos perdonar; las cuales siempre ocultan el hecho de que, cuando no perdo­namos, somos nosotros los que sufrimos y perde­mos la tranquilidad".
    Jampolsky insiste en lo absurdo de no pro­porcionar el perdón, porque la ofensa del pasado ya no se puede cambiar, ni tampoco causar objetivamente sufrimiento.
    "Los sucesos del pasado no pueden las­timarte ahora, pero tus pensamientos sobre el pasado pueden causarte un inmenso dolor y an­gustia... Tu mente no es un contenedor que per­manecerá intacto ante la basura que deposites en él. Trata a tu mente como un jardín, y florecerá... Acepta que el perdón es la llave de la felicidad", subrayó.
    ¿Tengo la valentía de perdonar? ¿Claudico an­te el miedo y el rencor?
    rfonseca@noroeste.com@rodolfodiazf