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"Así sí, Casi-no"

"Las Vegas se ha convertido en la capital mundial del entretenimiento, aquella ciudad construida en el medio de la nada y cuyo origen arroja dudas y leyendas sobre sus fundadores"

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22/10/2011 00:00

    Noroeste/Iván Contreras

    Las Vegas se ha convertido en la capital mundial del entretenimiento, aquella ciudad construida en el medio de la nada y cuyo origen arroja dudas y leyendas sobre sus fundadores, ha logrado transformarse de una ciudad que nace del juego y las apuestas a otra que abarca mucho más que eso: espectáculo, eventos deportivos, campos de golf, gastronomía, plazas comerciales y un sin fin de atracciones y diversión, por ello hoy es reconocida a nivel mundial como la ciudad del entretenimiento por excelencia.
    Esta bien llamada capital mundial del entretenimiento cuenta hoy con 149 mil habitaciones de hotel, este año espera ser visitada por 38 millones de personas y producir ingresos derivados de la industria del juego por aproximadamente 9 mil millones de dólares, solamente las cinco empresas líderes en el negocio de los casinos emplean cerca de 40 mil personas.
    Recuerdo aquellos días, durante el primer sexenio de Acción Nacional en Los Pinos, cuando debatíamos en México sobre la posibilidad de conceder permisos para establecer casinos, se habló de grandes proyectos e incluso de la idea de que en algún destino turístico se desarrollaran centros de juego y entretenimiento de gran tamaño para atraer visitantes de todo el mundo. Sin embargo, lamentablemente nos quedamos en el "casi". El Estado ofreció ambiguamente una serie de concesiones de juego y apuestas que han resultado en un par de centenares de pequeños casinos, muchos de ellos operando al límite de la legalidad y sustentados en argucias legales y cuestionados amparos. En el mejor de los casos, se ofrece a los locales de varias ciudades de nuestro territorio la oportunidad de jugarse la quincena. Entre jóvenes y maduros acuden estudiantes, amas de casa y jubilados que encuentran en el casino una salida a la rutina en busca de la anhelada y remota posibilidad de ganarse unos centavos, siguiendo este derrotero, no pocos han caído en las garras del juego, la ludopatía y un sin fin de problemas familiares y sociales.
    Mientras en México optamos por este modelo de múltiples salones de juego, vale la pena observar otras maneras y visiones en distintas latitudes, ejemplos que no se quedaron en el "casi" en beneficio de unos pocos y se orientaron al "así sí" en favor de todos, ejemplos de quienes sí observaron el fenómeno de Las Vegas y se animaron a plantarle cara con una propuesta a la altura.
    Singapur es un país mucho más pequeño que el nuestro, apenas llega a poco más del 4 por ciento de nuestra población, sólo alcanza el 19 por ciento de nuestro PIB (Producto Interno Bruto) y está situado como la economía numero 40 en el orbe, cuando nosotros estamos entre las 11 primeras en términos del PIB. Comparar nuestros países y economías bien equivale a pensar en David y Goliat, desde esta perspectiva y si consideráramos lo hasta hoy hecho en la arena de la proyección y desarrollo de la industria del juego y entretenimiento penosamente acabaríamos como aquel personaje bíblico de grueso tamaño; mordiendo el polvo.
    "El tigre asiático", así llamado por la agresiva manera en que pasó en tres décadas de ser uno más en su continente a ser hoy un país de vanguardia y dinámico desarrollo en el contexto mundial, ha capitalizado la oportunidad que los juegos de azar propician de una manera muy diferente a la nuestra. El Gobierno de Singapur ha otorgado únicamente dos concesiones para operar casinos en su territorio. Ahora bien, la visión de este "tigre asiático" con esta iniciativa es generar 35 mil empleos, incrementar su PIB en un punto porcentual y atraer a 20 millones de turistas extranjeros cada año. Para ello se están invirtiendo aproximadamente 10 mil millones de dólares en dos proyectos: Marina Bay Sands (www.marinabaysands.com) que incluye un centro de convenciones y exposiciones de 120 mil m², un centro comercial, un Museo de Arte y Ciencia, dos teatros, dos pabellones flotantes y un casino. Las 20 hectáreas del complejo constan en su núcleo de tres torres independientes de 55 pisos destinadas a 2 mil 560 habitaciones de hotel, en su cúspide incluyen una plataforma con una terraza abierta de 340 metros de largo y más de una hectárea de superficie que finaliza en uno de los lados en la mayor plataforma pública en voladizo del mundo. El otro proyecto con autorización para operar un casino en este país asiático es World Sentosa (www.rwsentosa.com), este desarrollo de 49 hectáreas consta de seis hoteles de lujo con mil 800 habitaciones, campos de golf, centro comercial, "The Marine Life Park" que será el acuario más grande del mundo, "The Maritime Experiential Museum", donde se podrá vivir la experiencia de la historia del hombre y el mar con la más avanzada tecnología, un parque temático "Universal Studios", amén de teatros, anfiteatros y auditorios para múltiples eventos y desde luego un casino.
    El horizonte de mercado de estos proyectos va mucho más allá del entorno de jugadores locales, la apuesta es la cercanía con el gigante asiático: China y los demás países de oriente, además, previendo los problemas que el juego puede ocasionar en una sociedad, el gobierno de Singapur establece dos premisas para que sus ciudadanos puedan jugar en los casinos; la primera que sean mayores de 21 años y la segunda que paguen entre $70 y $100 dólares para entrar al casino por concepto de garantía social.
    "Asi sí" se hacen las cosas; interés público y privado sin perder el sentido social, sin embargo, en México nos hemos quedado en el "casi", a unos pasos porque sí se ofrecieron las concesiones a la iniciativa privada, sí se crearon las condiciones para poder detonar ambiciosos proyectos, pero no hemos sido capaces de maximizar esta oportunidad como motor de desarrollo económico sustentable, de atracción de turismo, de divisas y de generación de bienestar social que otras latitudes demuestran sí se pueden lograr.
    Más vale tarde que nunca, a golpe de timón, con voluntad, inteligencia y la experiencia obtenida se puede reescribir la historia de los juegos de azar en nuestro querido país y así apostarle a un futuro mucho más afortunado donde, haciendo balance, todos salgamos ganando.

    @valerianosuarez
    suarezvaleriano@gmail.com