"Pemex se encuentra entre los tres primeros lugares en la lista negra de 2004 de la Profeco, debido a las denuncias en contra de las estaciones de gasolina."
Noroeste / Juvenci Villanueva
Violencia rutinaria Lo que son las cosas, el domingo pasado se temía que hubiera un baño de sangre en Guerrero, donde era casi un hecho que el PRI perdería las elecciones y era previsible una reacción violenta de los caciques para impedir que se impusiera la voluntad democrática de los votantes. Para fortuna de los guerrerenses, y el país todo, los comicios referidos fueron un pacífico ejercicio de civilidad, cuyo corolario fue que el candidato del PRD, Zeferino Torreblanca, ganara la Gubernatura, lo que significó que ahí mismo el PRI sufriera una gran derrota, como también le sucedió en Baja California Sur, aunque el naufragio tricolor no fue total, pues, a pesar de todo, pudo retener los principales cargos de elección disputados en Quintana Roo. Lamentablemente, donde sí hubo una especie de baño de sangre fue en Sinaloa, pero no a causa de alguna elección u otra manifestación ciudadana, sino como parte de la rutinaria violencia que priva en la entidad y que para no pocos observadores ya es un grave padecimiento crónico. Según lo informó Noroeste, el 6 de febrero fue un domingo negro para los sinaloenses, ya que en este día perecieron 12 personas, lo cual para algunos fue algo de lo más normal y rutinario. Pero, a menos que la deshumanización haya sentado sus reales en estas tierras, no puede ser normal y motivo de indiferencia ver morir a tanta gente, como si aquí fuera Iraq o Palestina. Debido a ello, y más porque en los días subsecuentes en los más importantes medios informativos del país hubo comentarios negativos que en nada ayudan a la buena imagen de Sinaloa, lo del domingo negro ha estado gravitando en la conciencia de quienes buscan y luchan por vivir en una comunidad de entendimiento, tolerancia y consensos. Pero los propósitos comunitarios antes mencionados se vuelven humo de paja en Sinaloa cuando, entre otros, se tiene que en los 43 días que van transcurridos de 2005, se han registrado más de 60 homicidios dolosos, es decir, se registran, en promedio, 1.67 ejecuciones diarias. En verdad, algo tiene que hacerse para revertir esta situación, pero lo que se haga, más que discursos o mera culpa, tendrán que ser acciones que de inmediato den resultados indiscutibles y efectivos. DECLARAR PERO NO HACER Relacionado con sólo declarar, es sorprendente que aun cuando se detectan los problemas y hasta hechos delictivos, la autoridad competente es omisa o pareciera ser aliada de la delincuencia, como presuntamente ocurre con el robo que se comete en determinados expendios de gasolina localizados en varios puntos de todo el país. Ya es del dominio público que en algunas gasolineras le roban a sus clientes, pues le dan menos combustible de lo que marcan las máquinas despachadoras; las propias autoridades han dado a conocer públicamente que el hurto llega al 40 por ciento de cada cuenta y han indicado cómo, con tecnología electrónica, los ladrones disfrazados de honestas personas le quitan su dinero a quienes llegan a comprar magna, prémium o diesel, sin necesidad de asaltar en despoblado. Empero, al problema no se reduce a suministrar menos producto del que cobran, sino que también se da con el suministro de gasolina adulterada que no da la potencia fijada por las normas oficiales, la que también contamina en exceso al ambiente y hasta daña los motores. Como a los gasolineros que incurren en esta clase de atracos y adulteraciones no les hacen nada, pese a denuncias, los consumidores se sienten ofendidos y su coraje aumenta cuando en algunos expendios ponen mantas con avisos de que ahí "sí dan litros de a litro"; luego entonces, donde no ponen esos letreros, es probable que roben, por ello más les valdría a los automovilistas no meterse a esos tugurios, pues ya saben a qué le tiran. NO TODOS SON IGUALES Aunque no puede satanizarse a todos los gasolineros, ya que muchos de ellos, que sí proceden con rectitud, han tratado de corregir lo que haya menester, y en dicho sentido, la Organización Nacional de Expendedores de Gasolina, que agrupa a más de 4 mil gasolineras en todo el país (Noroeste, 01/02/2005), exigió a la Secretaría de Hacienda y a la Profeco que las medidas que se apliquen para un mejor control en la distribución y venta del hidrocarburo también involucren un fuerte control en Pemex-Refinación donde se están dando las mayores "fugas y las mafias que fabrican gasolina con otros combustibles". El responsable de la Comisión de Contacto Legislativo de la citada Organización, Eduardo Knapp Aguilar, afirmó que ante las medidas que la Profeco está implementando, revisiones, multas y clausuras, en gasolineras de todo el país, éstas optan por el amparo, porque las autoridades asumen que son la última instancia, mientras que el problema fuerte está en Pemex. Dijo que Petróleos Mexicanos está encontrando un desfalco en cuanto a las gasolinas e indicó que el director de la paraestatal admitió que en Refinación hay mafias que están haciendo falsas facturaciones e importando combustibles. "No negamos que haya gasolineras que estén abusando o den menos litraje del marcado, pero, mientras tanto, Pemex sufre fuertes pérdidas que realmente no ha podido controlar". HAY GASOLINAS PIRATAS Eduardo Knapp agregó que las gasolinas "piratas" también son elaboradas por algunos importadores de sustancias que originalmente tienen otra finalidad y que, a fin de cuenta, son utilizadas para fabricar las "falsas gasolinas", que encima se venden más caras. Asimismo, indicó que ahí está pendiente un seguimiento por parte de Pemex y comentó que un estudio elaborado por encargo de la de la Organización Nacional de Expendedores de Gasolina reveló que de hace 10 años a la fecha el número de franquicias de Pemex para gasolineras se duplicó en el territorio nacional, pero las ventas sólo crecieron un 20 por ciento en ese mismo lapso; además, sólo el 50 por ciento de las franquicias alcanzan a rebasar las ventas de 370 mil litros mensuales que les representan las utilidades suficientes para ser un negocio redituable. Pero, añadió, en el contrato con Pemex también se dice que cada 2 años se debe revisar el porcentaje de utilidad que debe entrar a la paraestatal por el combustible que entregan, y esto no se ha hecho nunca, a pesar de que nosotros lo hemos solicitado a la Secretaría de Hacienda. Igualmente, Eduardo Knapp Aguilar se refirió a que las medidas de seguridad de las gasolineras en México son superiores a las de países como EU; por eso todas las medidas de presión que se están tomando nos están ahorcando, y tampoco están resolviendo el problema de la gasolina adulterada o el robo; acto seguido acusó a la Profeco de no estar aplicando las revisiones de acuerdo con la normatividad, "no ha respetado el procedimiento previsto". Para finalizar, señaló que ante la norma emergente emitida por el Congreso, los gasolineros protestan porque la SHCP pretende controles volumétricos de la gasolina, "cuando ni Pemex nos entrega certificados de que está dando la gasolina de la calidad que ella misma establece. Y por eso exigimos que los controles empiecen desde ahí". FALLAS DEL GOBIERNO Como se ve, es complejo lo que ocurre con esto del robo: sufren los consumidores finales de gasolina y el fraude que hacen al suministrarles combustibles adulterados. Dado que se trata de un problema que afecta a los sinaloenses, Noroeste ha estado al pendiente de la forma como va a impedirse que se perjudique a los automovilistas. Sobre esto, el martes 1 del mes en curso, este periódico manifestó que la racha de amparos en contra de instituciones públicas, concretamente Petróleos Mexicanos y el Instituto Mexicano del Seguro Social, requiere de un análisis tanto sobre cuál es el defecto del gobierno en sus funciones específicas como el de algunos empresarios, para saber causas y explicaciones. Nuestra publicación consideró que ambas paraestatales se han distinguido por sonados casos de irregularidades administrativas, cuando no francos hechos de corrupción. Por lo que toca a Pemex, sentó, casi nada tienen que alegar los propietarios de gasolinera que pretenden ampararse contra un programa de revisiones que la paraestatal haría a las instalaciones de expendios de gas y gasolina haciéndose oídos de las quejas constantes y hechos probados de robo a los usuarios en el combustible que les sirven. Y se trajo a colación que no hace mucho una investigación encontró una buena cantidad de expendios que entregaban litros incompletos a los clientes y por ello, al parecer, la Procuraduría Federal de Defensa del Consumidor dio a conocer que a partir del 28 de noviembre inició verificaciones del servicio que ya alcanzan las 300. Sobre el particular, Pemex informó que hasta el momento habían solicitado el amparo 700 gasolineras, en contra de los controles volumétricos que anunció la paraestatal aplicará a partir de marzo; se aclaró que sólo demandantes de amparo contra Pemex significan el 10 por ciento del total de empresas gasolineras. Noroeste consideró que Pemex parece decidida a llevar al cabo la defensa de los consumidores, para quienes la pérdida por litros despachados de gasolina oscilan entre 8 mil 500 y 123 mil 500 millones de pesos al año. PEMEX EN LA LISTA NEGRA Dentro del ámbito nacional, se hizo público que Pemex, por primera vez, se encuentra entre los tres primeros lugares de la lista de 2004, correspondiente a los proveedores con más quejas en la Profeco, debido a las denuncias en contra de las estaciones de gasolina. De esta manera la paraestatal quedó en el tercer lugar de la lista negra de la Profeco con un total de 4 mil 837 quejas, por un monto de reclamo de 21 millones 601 mil 741 pesos. Profeco señaló que uno de los eventos que disparó el número de quejas contra la paraestatal fue la venta de gasolina que tenía un problema de calidad que dañó motores en el norte de la República a principios del año pasado, a lo que se sumaron las quejas contra las estaciones de servicio por el despacho incompleto de cantidades solicitadas. De acuerdo al listado de quejas en contra de Pemex, todas las querellas interpuestas en contra de sus empresas subsidiarias, como Pemex Refinación; en 2003, esa tercera posición le correspondió a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. RESISTENCIA Y OPOSICIÓN Como no hay plazo que no se cumple, ni fecha que no se llegue, los preparativos para la verificación de gasolineras están en marcha; pero en algunos estados hay una especie de resistencia y oposición a la medida oficial; los automovilistas que han sido afectados por los malos expendedores esperan que sea marzo para que se inicie el operativo, aunque también existe el temor de que, por las presiones, la medida se eche abajo. Algo hay de razón para esos temores, pues en el sureste, ante la amenaza de operativos para la verificación del equipo de cómputo en las estaciones de servicios, por parte de la Profeco, los gasolineros de la localidad se declaran dispuestos a recurrir a las movilizaciones. Obviamente, en todo esto hay un conflicto, aunque fácil de resolver, ya que si se aplica la ley, se protegerán los intereses de millones de consumidores de combustibles para vehículos; si, por el contrario, con argucias legales se deja que ciertos gasolineros sigan actuando como lo han hecho hasta hoy, entonces la autoridad, sostienen los analistas, se convertiría en cómplice de esta clase de robos y fraudes. Veremos que ocurre a partir de marzo.