"Responsabilidad y perdón"

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12/07/2014 00:00

    Éric Vega

    Hace casi cinco meses que en esta casa editorial escribí en torno al escándalo en el que estaba envuelta la Iglesia católica por los casos de pederastia cometidos por jerarcas y sacerdotes en activo.
    En aquella ocasión, señalé que para resarcir los profundos daños generados por tal perversión no bastaba con ofrecer una disculpa "de corazón". También dije que ni la justicia divina, ni la terrena se satisfacían ofreciendo una disculpa. Los malechores debían asumir su total responsabilidad, especialmente la judicial, en función de los daños cometidos, en el entendido que, aún y cuando las deudas con la justicia penal se hubieran saldado, "sólo la misericordia de Dios podría perdonar a los truhanes".
    Como parte de dicho proceso, el pasado 7 de julio, la oficina de prensa de El Vaticano anunció que en la capilla de la casa de Santa Martha, el Papa Francisco recibió en privado a seis víctimas que fueron abusadas por curas pederastas. Por razones obvias no se revelaron los nombres, sólo sus nacionalidades. En un gesto consecuente con la gravedad del caso, el Papa Francisco pidió perdón y se comprometió a no tolerar más abusos y reparar los daños hechos a las víctimas. El Papa Francisco lo expresó en estos términos: "Desde hace tiempo siento en el corazón el profundo dolor, sufrimiento, tanto tiempo oculto, tanto tiempo disimulado con una complicidad que no, no tiene explicación." [] "Debemos hacer todo lo posible para que estos pecados no se repitan más." [...] "Pido la gracia de que la Iglesia llore y repare por sus hijos e hijas que han traicionado su misión, que han abusado de personas inocentes".
    ¿Podemos entender lo dicho como una promesa, con garantía de futuro, para erradicar la pederastia en la Iglesia católica? ¿Las puntualizaciones del Papa Francisco representan la hoja de ruta de la responsabilidad que asumirá la Iglesia católica con relación al comportamiento de sus sacerdotes? ¿La responsabilidad referida por el Papa Francisco es la misma que debiéramos asumir aquellos que somos ciudadanos comunes y corrientes en nuestro comportamiento habitual? Stanislaw Jerzy Lec decía que "en una avalancha, ningún copo de nieve se siente responsable". Si diéramos por válida la reflexión de Lec, ¿todos los sacerdotes de la Iglesia católica debieran sentirse responsables por lo que hicieron sus colegas pederastas? ¿Hasta dónde esta actuación es responsabilidad del Papa Francisco?
    Tratando de ir un poco más allá de la figura presentada por Stanislaw J. Lec, siguiendo al filósofo Hans Lenk, podemos entender la responsabilidad como una idea/concepto que a un mismo tiempo es "relacional" y "atribucional".
    En lo que se refiere a la dimensión relacional seríamos responsables: a) ante una persona o una institución; b) por "algo" que ha sido producto de nuestras acciones, resultados, consecuencias y efectos de las acciones, tareas realizadas, etc.; c) ante aquellas instancias con capacidad de sanción; d) ante lo que dictan las normas, leyes o criterios que fijan determinadas conductas. En esta misma línea de lo relacional, Lenk señala que también somos responsables por lo "dejamos de hacer" o, incluso, por lo que rodea/antecede a una acción aún no realizada.
    El carácter "atribucional" de la responsabilidad, más que a la dimensión descriptiva de la responsabilidad (los efectos "contantes y sonantes" de una acción), se refiere a los atributos valorativos que ponderan el carácter/investidura de alguien que podría considerarse como el "responsable de". Por ejemplo, "Soy responsable de lo que hagan mis hijos", "Soy responsable de que mis alumnos/as aprendan", "Soy responsable de que la empresa sea rentable y, a la vez, socialmente responsable", "Soy responsable de que la fe no se pierda y los feligreses no se sientan traicionados", "Soy responsable del buen comportamiento de los sacerdotes que representan a la Iglesia", y un largo etcétera asociado a la responsabilidad que implica ejercer un cargo.
    ¿Podemos empatar el planteamiento de Lenk con la disculpa ofrecida por el Papa Francisco en su homilía? Con el fin de ganar en claridad seguiré paso a paso la formulación de Lenk.
    ¿Ante quién se asumió como responsable? La disculpa ante las víctimas fue expresada en los siguientes términos: "Me siento llamado a hacerme cargo de todo el mal que algunos sacerdotes (bastantes, bastantes en número, aunque no en proporción con la totalidad [de los abusadores]) a pedir perdón por el daño que han causado por los abusos sexuales a niños".
    Respecto a las instancias antes las cuales la Iglesia y él son responsables, Francisco dijo: "Ante Dios y su pueblo expreso mi dolor por los pecados y crímenes graves de abusos sexuales cometidos por el clero contra ustedes y humildemente pido perdón".
    Con relación a la responsabilidad que se tiene ante las normas de comportamiento y los principios que debieran regir para la institución Iglesia, dijo: "No hay lugar en la Iglesia para los que cometen estos abusos, y me comprometo a no tolerar el daño infligido a un menor por parte de nadie".
    Sobre la responsabilidad frente a las normas y leyes, el Papa Francisco apuntó: "La Iglesia es consciente de este daño. Es un daño moral y personal cometido por ellos, pero como hombres de la Iglesia. Y nosotros no queremos dar un paso atrás en el tratamiento de este problema y en las sanciones que se deben aplicar. Al contrario, creo que debemos ser muy duros".
    El rasgo "atribucional" de la responsabilidad asumida en la disculpa ofrecida a las víctimas, la encontramos en esta otra parte de su mensaje: "les pido perdón por los pecados de omisión por líderes de la Iglesia que no han respondido adecuadamente a las denuncias de abuso presentadas por familiares y por aquellos que fueron víctimas del abuso." Sin darle muchas vueltas: el Papa reconoció el encubrimiento y la responsabilidad que el alto clero tuvo en dicha acción.
    Desde los atributos de la responsabilidad conferida por su investidura, ¿a qué se comprometió? A que la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores asegure la proveeduría de "mejores políticas y procedimientos en la Iglesia universal para la protección de los menores y para la formación de personal en la Iglesia que lleve adelante esas políticas y procedimientos".
    Lo dicho por el Papa pareciera ser lo mínimo que podía decir. Resulta consecuente con la responsabilidad a la que le obliga su investidura. Resulta necesario para comenzar al largo camino que le permita a la Iglesia resarcir una serie de acciones detestables que devinieron, entre otras muchas cosas más, en una "fuente de profunda y a menudo implacable angustia emocional y espiritual. Incluso de desesperación", ya que los actos de pederastia tuvieron "un efecto virulento en la fe y en la esperanza en Dios", ya que el carisma del sacerdocio se convirtió en un "culto sacrílego [] al ídolo de su concupiscencia".
    Queda por ver, si la Comisión responsable de hacer valer el mandato del Papa lleva a cabo su función, ya que pedir perdón nunca será suficiente.
    @pabloayalae