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"Buhedera"

"Sarcasmos 76"

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30/01/2015 00:00

    FIFA

    "Tan sólo la puntita" es algo que los hombres y las peluqueras nunca enten­derán. / Hoy es el mañana por el que estabas preocupa­do ayer. / Nunca mires a una mujer fea por más de tres se­gundos; suelen confundirlo con amor. / "Hola, vecino, ¿lavando el auto?". "No, lo estoy regando a ver si crece y se vuelve motorhome". / A una novia celosa solamente se le debe dar un beso en la frente y murmurarle cariño­samente al oído: "Te calmas o te parto tu madre". / "¡Ho­la, hermosa! ¿Qué haces en el baño de hombres?". "Soy un travesti". / "Tengo cólicos, amiga". "¿Tomaste analgé­sicos?" "Ya". "¿Tomaste un té?". "Ya". ¿Te sobaste la pan­za?". "Ya". "¿Lo publicaste en Facebook?". "No". "Ahí está el pedo".

    Castraciones por celos
    La historia de los cortes de pene por esposas celo­sas y resentidas contra ma­ridos violentos, comenzó a ser comidilla del morbo de la opinión pública el 23 de junio de 1993, cuando la ecuatoriana Lorena Gallo, con un cuchillo de cocina, le cercenó el pene mientras dormía a su marido John Wayne Bobitt. Luego, como dicta el fenómeno copycat (copiones de actos repro­bables) ha habido muchos casos similares, festejados como "heroicos" por las militantes del hembrismo (equivalente femenino del machismo). Los hombres así despirulados suelen en­contrar oportunidades en el cine porno tras implantes para sustituir el miembro perdido (aditamentos New & Improved, supongo).
    Caso similar fue el de la peruana Lidia Apaza quien le cortó cuello, pene y testículos a su marido, el carpintero Wilder Ignacio Huanca Alarcón, cuando éste, completamente ebrio, llegó para visitar a sus tres hijos e intentó violarla. Tras la agresión, el tipo fue aten­dido médicamente, pero "debido al tiempo transcu­rrido y a la ausencia de la parte amputada, la víctima podría llevar una sonda de por vida. Es incierto si re­cuperará la función eréctil, urinaria o reproductiva".
    Ahora me entero de este ooootro caso de la china que le cortó el pene con una tije­ras a su marido infiel... ¡dos veces! Primero mientras el tipo dormía en su cama, y después, cuando se recupe­raba en el hospital de una cirugía reconstructiva.
    Al respecto, comenta la psiquiatra Ernestina Von Külhen: "En mi calidad de profesional del psicoanáli­sis no se me permite, ni me lo permito, tomar partido en una situación entre pare­jas. Mi obligación es llevar al paciente a que él mismo encuentre las respuestas, pero esta china se me sale del guacal. Me pregunto si con una vez que le había cor­tado el embutido del amor a ese caballero no alcanza­ba. Hay gente que lleva sus celos o sospechas hasta las últimas consecuencias, y cuando una busca seguro que encuentra. Se ve que pa­ra la chinita, presa del odio y la sed de venganza, la po­sibilidad de que el marido recuperara su pene, aunque cosido con punto cruz, no era una opción. Ella quería la desaparición final de ese instrumento que la había precipitado a la desdicha. Por eso, así como el sicario que llega al hospital para re­matar a una víctima, ella to­mó la justicia natural entre sus manos (ojo: no le quiero llamar justicia natural al pe­ne) y procedió a la segun­da amputación, arrojando la prueba del delito por la ventana. Seguramente al­gún perro hambriento chi­no se habrá deglutido el de­valuado miembro confun­diéndolo con una chistorra española, pero eso ya no es importante, el infiel deberá continuar su vida sin él, algo que seguramente muchas mujeres del mundo aplau­dirán secretamente. Yo le aconsejo a este desdichado una operación de cambio de sexo que sin duda será una venganza final para el agra­viado, que vestido de traves­ti podrá decir que cambió su sexo porque su mujer lo aburría, jeje, adióssss".

    Exposición
    Mi prima Rosario Peña Fárber de Gass inaugura este jueves 5 de febrero su exposición "Los colores de la alegría", en el Museo de Arte de Mazatlán.

    Oooooommmmmm
    Recuerda meditar cuanto puedas, cuando puedas.

    Hueconomía
    Hoy viernes a las 2 de la tarde pasa por Canal 40 mi capsulita de brujería apan­tallatarugos, errrrrrrr, ma­croeconomía científica. Son ideas exóticas para la absur­da concepción económica al uso, y tan simples que las puede entender cualquiera menos doctorados en econo­mía. Puedes ver estas cápsu­las en internet: http://www.proyecto40.com/videoteca/finanzas/hueconomia/
    Es economía como si la gente importara, algo que los economistas olvidaron hace décadas.
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