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"Alguien no está haciendo la tarea"

"Si consideran que fueron buenos se exagera, si no lo fueron se presentan las excusas y se deja una foco prendido con palabras para el Gobierno que va a llegar."

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17/08/2010 00:00

    PREMIO

    Como cada Gobierno en su etapa final, a medida que avanzan los días y se acerca el final del actual, es frecuente que el gobernante y sus secretarios informen sobre el tema de la tarea pública encomendada en el sexenio, y sobre la cual dan un especie de resumen sobre lo hecho y los resultados logrados. Si consideran que fueron buenos se exagera, si no lo fueron se presentan las excusas y se deja una foco prendido con palabras para el Gobierno que va a llegar. Con ese tamiz leo la nota en donde el Gobierno estatal informa sobre el importantísimo tema de la educación.
    Dice el Gobierno que es en donde se invirtió más dinero durante el sexenio. Dos mil 270 millones de pesos de los impuestos recaudados y de los fondos que se obtienen para ése servicio laico y gratuito.
    Si se sumara la cantidad que los padres pagan por los servicios educativos particulares al presupuesto de la inversión pública, nos daríamos cuenta de la millonada invertida, y si se buscara la proporcionalidad en los logros veríamos lo costoso que resultan éstos y los magros resultados que la sociedad obtiene. Un estado que invierte tanto mereciera una mejor sociedad y no la violenta, descuidada, indiferente y poco productiva que es la sociedad actual.
    Tanta reforma al quehacer educativo sin definir una, la esclavización sindical, la fragmentación de la esencia educativa, al separar del conocimiento el deporte, el civismo y el arte, y con una cadena tan larga que va desde pre-escolar hasta la universidad, no es posible mantener una calidad que permita logros importantes y destacados, en donde los éxitos de cada nivel escolar sean la causa para lograr los siguientes. Alguien entonces no está haciendo la tarea. Y es difícil saberlo cuando hay ausencia de auto crítica, exceso de halagos y casi nula participación de los sectores sociales en la planeación y diseño del sistema educativo.
    Si la fuerte planeación que en teoría se hace de la economía, se convierte en una débil práctica de escaso perfil y complicado rumbo, el contenido del sistema educativo no puede producir niveles de eficiencia, alta competitividad del nivel licenciatura, y una aceptable labor de investigación, y si en cambio somete a una elevada dependencia de procesos, esquemas y modelos de comportamientos ajenos a la idiosincrasia regional.
    Deserción escolar, fuga de cerebros y de mano de obra son los detonantes para una descomposición social que bloquea la incorporación a tareas productivas eficaces. Hoy se señala que estas desviaciones en las matrículas son prospectos que se suman a la violencia y el crimen organizado. Si esto es cierto, el problema es muy grave y el Estado Mexicano debe avocarse a implementar soluciones.
    La escuela queda entonces como la proveedora de un conocimiento deficitario, un tanto obsoleto la mayor de las veces y estancado en su propio rezago, la casa es sólo el lugar sede domiciliar y la empresa y el taller, muy poco hacen por ser la continuidad del cambio personal que haga alcanzar el desarrollo humano y potencialice las destrezas y habilidades del ser.
    Ante ese panorama, muy poco en verdad puede esperarse del sistema educativo mexicano.
    En su libro Reinventando la Educación de ed. Paidós, Louis V. Gerstner Jr, quien fuera Director Ejecutivo del consorcio IBM señala con respecto al sistema educativo norteamericano que ése país invierte hoy más del doble que en el siglo pasado para formar un profesionista.
    La cadena de la educación en México está forrada con un sistema social que, derivado de la compleja situación económica producida por las crisis recurrentes, ha hecho que ambos conyugues, cuando los hay, tengan que buscar el sustento y casi abandonen al niño y al joven en su responsabilidad académica y, en otros casos, la separación de los padres o la carga de la madre soltera lleva al educando a alcanzar niveles bajos de aprovechamiento escolar.
    El resultado de esto se ve en los niveles universitarios en donde, quien tiene el privilegio de inscribirse, como dice el Rector Narro de la UNAM, por una vocación equivocada, por falta de recursos o la necesidad de incorporarse a la vida laboral engruesa las estadísticas de la deserción, o mantiene un alto nivel de reprobación, o termina con promedios apenas aceptables para portar una toga y un birrete y de seguro será un desempleado o estará en la economía informal.
    La perspectiva no augura mejora a corto plazo. Los maestros reprueban exámenes de actualización y no dominan las nuevas tecnologías de la información, sus prácticas docentes siguen siendo magistrales o expositivas, los estudiantes no son sobresalientes en los exámenes de enlace, obtienen información de los buscadores electrónicos pero no saben procesarla y menos la comprenden, además, casi no leen, los centros escolares acusan bajos presupuestos para generar los satisfactores y dejan a miles de estudiantes sin oportunidad de ingreso, la empresa no genera nuevos empleos al mismo nivel en que se gradúan técnicos y profesionistas, y el Gobierno no tiene capacidad para medir el sistema educativo, y sí entra en contubernio, por estrategia política, con las cúpulas del sindicalismo escolar.
    Pregunta a alguien del Ayuntamiento: ¿Quién y por qué mandó quitar los recipientes de basura ubicados en los postes de la calle Obregón? La gente dice que los quitaron porque los había puesto Vizcarra. Si esto es cierto, entonces empezarán a levantar el pavimento de las calles que pavimentó en las colonias periféricas.