"Todavía ni tocaban base los recién nombrados secretarios, cuando en algunas de las grandes cadenas de radio y televisión del país pusieron a Ernesto Cordero y a Juan Camilo Mouriño a correr en una carrera parejera, como si la encomienda de Cal"
SUGEY ESTRADA / JESÚS LÓPEZ / HUGO GÓMEZ
Futurismo madrugador
Al iniciarse el nuevo año ocurrieron parte de los cambios en el gabinete presidencial que muchos pronosticaban y otros exigían, con lo cual, además de los reacomodos y "cales" políticos de rigor, en los últimos días se han estado imprimiendo toneladas de currículum vitae de los buscachambas y recomendados.
Tales ajustes se dieron la semana pasada, aunque no en la forma esperada, porque, entre otros, lo que querían era el cráneo de un ex Gobernador de Jalisco, pero cayó no el titular de Sagarpa, Alberto Cárdenas Jiménez, sino el Secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, quien le entregó la plaza al hasta hace poco silencioso Juan Camilo Mouriño Terrazo.
Previamente se dio el reemplazo en Sedesol, donde, como lo informó Noroeste el martes 15, Ernesto Cordero Arroyo se hizo cargo de la dependencia al renunciar la yucateca y antropóloga social Beatriz Zavala Peniche, quien, dicen, llegó el cargo sólo para cubrir la cuota de género en el gabinete de Felipe Calderón Hinojosa, aunque otros afirman que fue por recomendación del ex Gobernador Patricio Patrón Laviada, quien desde el viernes ya es el nuevo Procurador Federal de Protección al Ambiente.
Aún así, la oposición y algunas ONG todavía pretenden más cambios, y por eso empezaron a reclamar la dimisión del Procurador General de la República, Eduardo Medina Nora, y la del responsable de la Secretaría de Seguridad Pública, Genaro García Luna, debido al incremento de la violencia generada por el crimen organizado; ya nada más falta que les hagan caso.
Por lo pronto, algunos comentaristas y analistas políticos, por igual, se han ocupado de indagar las causas por las cuales Francisco Ramírez Acuña y Beatriz Zavala dejaron las mencionadas secretarías, cuando es por demás obvio que a nadie lo despiden o le dan las gracias si está haciendo bien su trabajo, como no sea para darle una responsabilidad mayor o sacarlo de un desgaste innecesario, que no fue el caso.
Además, los "ex" aludidos ya pasaron a segundo plano, por ya estar fuera de los despachos que antes encabezaron; por lo mismo, resultaría ocioso que durante semanas estén apareciendo acusaciones y señalamientos de ineptitud en su contra, cuando lo trascendente es que los nuevos titulares de dichas dependencias tienen órdenes muy precisas de lo que deben hacer, y entre lo cual no está quejarse por lo mal que están las cosas en las mencionadas dependencias federales.
Rendir cuentas a México
Lo importante ahora, se reitera, es evaluar el desempeño de los nuevos funcionarios a fin de determinar si pueden cumplir con las tareas que les asignó Felipe Calderón, quien, por su parte, debe rendirle cuentas a las mexicanos.
Sin embargo, pensando más en lo escandaloso, todavía ni tocaban base los recién nombrados secretarios, cuando en algunas de las grandes cadenas de radio y televisión del país pusieron a Ernesto Cordero y a Juan Camilo Mouriño a correr en una carrera parejera, como si la encomienda de Calderón hubiera sido que se lucieran con miras a las siguientes elecciones presidenciales.
El absurdo llegó al extremo de que el propio Juan Camilo Mouriño, al tomar posesión de su despacho, el miércoles, casi debió jurar ante los reporteros que entre sus planes no figura participar en la todavía muy lejana contienda de 2012, y casi nadie de los ahí reunidos le creyó, pese a que fue contundente al decir que "ése no es mi proyecto; no vengo a eso; vengo a ser titular de la Secretaría de Gobernación".
De pasada, Mouriño se vio obligado a declarar que cumplía, por supuesto, con todos los preceptos constitucionales para ser encargado del despacho; "de hecho, como lo establece el artículo 30 constitucional, soy mexicano por nacimiento y ése es el requisito específico al que hace referencia el artículo 82, respecto de los secretarios del despacho".
Incluso, hizo notar que son los mismos requisitos que le han permitido "en mi vida pública prepararme para esta encomienda y para poder haber sido Diputado local y federal": recalcó que tendrá un estilo propio y distinto "a quienes han ocupado esa cartera: será una Secretaría que esté activa".
Con poca credibilidad
Empero, ni en esto ni en lo que no buscará la Presidencia de México le dieron mucha credibilidad al flamante funcionario, quizás porque hay quienes deben tener información privilegiada y saben lo que pasará, o porque entre los aficionados (no profesionales) al análisis político prevalece la idea de que cada nuevo Secretario de Gobernación, con tan sólo pisar los tapetes y las alfombras de sus oficinas, está listo para salir disparado hacia la mera grande.
Para el caso, argumentativamente, retoman los rituales de los tiempos priistas, cuando, por lo regular, los titulares de Gobernación se iban a Los Pinos con la finalidad de despachar como presidentes de la República.
Quienes consideran precandidato, especialmente, a Mouriño, de seguro se equivocan, pues presuponen que Felipe Calderón podrá designar, si no a su sucesor, por lo menos a quien debe postular su partido a la Primera Magistratura, y eso no es tan fácil de conseguir, sobre todo si se toma en cuenta lo que le sucedió a Vicente Fox, quien se inclinó por Santiago Creel.
Otro tanto fue lo que le pasó a Ernesto Zedillo, en el supuesto caso de que hubiera querido que Francisco Labastida Ochoa llegara a la Presidencia de la República y que VFQ no fuera su gallo.
Algo igual le sucedió a Carlos Salinas de Gortari, quien tampoco coronó su sucesión, pues le mataron a Luis Donaldo Colosio, y, por ello, debió maniobrar, contra su voluntad, para que el nuevo candidato fuera el mencionado Ernesto Zedillo, pues ya no tuvo otro elegible y confiable a la mano; de seguro el de Agualeguas vislumbró lo que le esperaba, pues, en las primeras de cambio, Raúl, el hermano incómodo, fue a dar a la cárcel y el propio CSG debió irse del país.
Incluso, si FCH, en el muy remoto caso que éste fuera su proyecto, ni a Mouriño ni a Cordero les ayuda en gran cosa al ponerlos en la primera línea de fuego donde más que recibir aplausos les van a dar golpes arteros y se enfrentarán a enemigos que al pelear no dan la cara, ni reparan en gastos para neutralizar a sus rivales.
Echeverría cuidó a JLP
Es por ello que si fuera cierto que hay planes futuristas, tanto para el nuevo Secretario de Gobernación como para el de Desarrollo Social, entonces lo lógico es que hubieran seguido blindados y sin exponerlos al desgaste político, incluso, mediático.
Quizá el mejor ejemplo (ilustrativo, claro) de cómo se hacen estas cosas lo dio Luis Echeverría Álvarez (19701976) con José López Portillo, pues LEA mantuvo a su sucesor en puestos segundones hasta que llegó el momento en que debía fortalecerlo; entonces lo designó Secretario de Hacienda.
De pasada, en esos años de JLP se coló por ahí Miguel de la Madrid Hurtado, como Director General de Crédito (en Hacienda), entre otros, en espera de que en unos meses más López Portillo lo designara Secretario de Programación y Presupuesto, y antes de que el PRI lo "postulara" como su candidato presidencial.
Así, los hechos apuntan a que Mouriño y Cordero, a quienes FCH les reconoce su talento e inteligencia, fueron llevados a sus nuevas responsabilidades para que hagan trabajo fino, de joyeros florentinos, precisamente, cuando han cambiado las condiciones con las que Calderón inició su mandato y ahora se requieren de formas y metodologías distintas al ejercicio primitivo del poder practicado por los políticos de siempre.
Sobra decir que los politiquillos a la antigua casi siempre son incapaces de negociar y anteponer los intereses del país a sus proyectos personales, porque ellos van por el todo o por el todo; de ahí que ocurran cosas como la inacción practicada en Segob durante buena parte de la administración foxista y también la calderonista.
Germán: no es momento
De seguro, en las altas esferas hubo preocupación por el futurismo desatado a raíz de los cambios aquí comentados y por ello el pasado miércoles el dirigente nacional del PAN, Germán Martínez Cázares, afirmó que 2008 no es momento para hablar de la sucesión presidencial de 2012, sino de prepararse para las elecciones intermedias de 2009.
"No es hora en el PAN de hablar de Presidente de la República, machacó. Tenemos un Presidente que se llama Felipe Calderón. No es hora para el PAN, para los panistas, de hablar de 2012.
"En todo caso, 2008 será de preparación para 2009. No es hora de hablar de sucesión presidencial, tenemos un Presidente que se llama Felipe Calderón", destacó.
Al ser entrevistado a su llegada a la Secretaría de Gobernación en donde sostuvo una reunión con el Secretario Juan Camilo Mouriño, el mismo dirigente panista subrayó que la organización política sólo tiene un Presidente.
Así, esperemos que el mensaje del jefe panista se entienda y que el trabajo del gobierno se concentre, especialmente, en solucionar conflictos como el del TLCAN y el EPR; esto reza para el ex Jefe de la Oficina de la Presidencia, quien tiene los reflectores y los telescopios encima.
Vienen de ciudad Juárez
Al respecto, no puede omitirse decir que la apertura del capítulo agropecuario del referido Tratado puede volverse un problema mayor y salirse del control gubernamental, y, a propósito, se ha iniciado una marcha de productores que, desde ciudad Juárez, se dirige a la capital de la República.
Y en lo tocante a los guerrilleros la semana pasada, en los mismo momentos en que empezó hablarse de los cambios en Segob, éstos volvieron a exigir que les entreguen a los que consideran sus desaparecidos.
Sobre de esto, Mouriño sostuvo que el Gobierno federal debe actuar contra esa guerrilla, considerada como "un grupo subversivo que desafía permanentemente al Estado".
"A veces, precisó, olvidamos que éste es un grupo subversivo, armado, encapuchado, que desafía permanentemente al Estado, y que como tal merece la condena unánime y sin titubeos de toda la sociedad, sin distingo partidista, y el gobierno tiene que actuar".
Para terminar, agregó que la sociedad debe actuar en su conjunto, dado que el crimen organizado "es la principal amenaza que aqueja a México".
Una mención especial del nuevo titular de Segob se relacionó con las prioridades legislativas del gobierno, y anotó que deberá concluirse con las reformas de justicia, energética y laboral y asentó que mediante el diálogo fortalecerá la relación con las distintas fuerzas políticas y con coordinadores parlamentarios, e incluso aseguró que ya entró en contacto con los principales actores políticos y sociales del país, incluidos líderes del Congreso.
Truculencias mediáticas
Lo anterior es una reseña de la situación coyuntural que vive el país, debido a los problemas políticos que nos agobian, por lo cual México ya padece algo que se parece al síndrome de colón irritable, pues con cualquier cosa se altera y convulsiona, aun cuando los motivos sean baladíes o triviales, incluso, truculencias más mediáticas que reales.
Efectivamente, esto ha ocurrido al comenzar el año y ya hemos visto que con una flauta hay quienes hacen una sinfónica y, con una hormiga arman un elefante, todo depende que, en la mayoría de los casos, se consiga un buen espectáculo político, para que así las especulaciones y los escándalos corran con más fuerza arrolladora que un torrencial río tabasqueño.
De esta manera, lo mismo han generado ruidos las cuestiones laborales privadas de conductores radiofónicos, que los llamados gasolinazos o los cambios en el status del Tratado de Libre Comercio; pero, sin dudas, lo que ya prendió y dará mucho que hablar es la reforma energética, que incluye la situación de Petróleos Mexicanos, para lo cual la oposición de izquierda demanda abrir un debate entre los actores políticos de las grandes ligas.
La referida demanda de la izquierda se hizo pública luego que la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta Salgado, como lo informó Noroeste el 10 de enero, que esperan para febrero los proyectos de reformas laboral y energética de parte de la Presidencia de la República, los cuales, adelantó, serán modificados según los acuerdos que logren los partidos políticos.
Ruth Zavaleta aseguró que dichas reformas se analizarán a fondo en el Congreso, pues la 60 Legislatura ha dejado en claro que no aprobará nada a ciegas, y así ha sido porque hasta el momento todas las iniciativas presidenciales las hemos modificado.
Listo debate energético
Al mismo tiempo, los legisladores panistas, perredistas y priistas, manifestaron estar listos para iniciar la discusión de la reforma energética, y en ese sentido, el coordinador de los diputados del PRI en San Lázaro, Emilio Gamboa Patrón, coincidió en que 2008 será cuando puedan lograrse dos de las reformas tan anheladas por el gobierno, como es la laboral y la energética.
Dijo que los parlamentarios de su partido discutirán el tema energético durante la próxima reunión plenaria que tendrán en Cancún, Quintana Roo, y definirán las prioridades en torno a estas reformas, y una de estas urgencias es la reducción de las tarifas eléctricas, esta afirmación la hizo el legislador yucateco a sabiendas, y así lo reconoció, de que la de Senadores será la Cámara de origen y la de Diputados será la revisora.
Por separado, el Diputado del PAN, Gregorio Barradas Miravete, afirmó que la entrada de recursos privados nacionales al sector energético, beneficiarían a Pemex, ya que se convertiría en una empresa más competitiva.
"Debemos dialogar mucho sobre el tema y lograr avances, aunque de entrada, la Constitución prohíbe la entrada de capitales extranjeros en la explotación de recursos energéticos", reconoció.
Sin embargo, los diputados del PRD reiteraron que no permitirán la privatización del sector energético, y que estarán al pendiente de lo que acuerden los senadores, obviamente, para oponerse a sus resolutivos, si éstos buscan entregar el sector a la iniciativa privada local o internacional.
Con esto se dio la bienvenida a los jóvenes secretarios Cordero y Mouriño, quienes ahora sí sabrán que lo qué es parejo no es chipotudo.