"Vivir dormido, o morir despierto"

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24/11/2014 00:00

    Sugey Estrada/Hugo Gómez

    No es lo mismo transcurrir la vida que vivir. No basta el paso de los años para decir que se ha vivido. Puede anidar en las sienes la nieve de la edad, pero no es signo indubitable de que se aprovechó el tránsito de las estaciones.
    Hay quienes viven dormidos y dejan correr el tiempo sin saborear la magia del momento, sin gozar la dicha del instante, sin asistir al banquete en que se degustan con pasión las oportunidades. Por el contrario, hay quienes permanecen despiertos hasta el momento de su muerte porque encontraron su razón de ser.
    Henry David Thoreau se retiró al lago Walden para disfrutar de la tranquilidad de la naturaleza y reflexionar. Esa introspección le sirvió para escribir en 1854 su obra Walden, la vida en los bosques.
    "Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente, enfrentar sólo los hechos esenciales de la vida, y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar, no sea que cuando estuviera por morir descubriera que no he vivido... No quería vivir lo que no fuera vida; ¡es tan hermoso el vivir!; tampoco quise practicar la resignación, a no ser que fuera absolutamente necesaria. Quise vivir profundamente y extraer toda la médula de la vida, vivir en forma tan dura y espartana como para derrotar todo lo que no fuera vida", expresó.
    Sólo quien ama encuentra el sentido de la vida y la disfruta despierto, como aconsejó William Parrish a su hija en la película ¿Conoces a Joe Black?
    "Porque lo cierto hija, es que vivir sin eso no tiene sentido alguno. Llegar a viejo sin haberse enamorado de verdad, en fin, es como no haber vivido. Tienes que intentarlo porque si no lo intentas no habrás vivido".
    ¿Vivo dormido o despierto?
    rfonseca@noroeste.com
    @rodolfodiazf