Una vez más, la realidad le da un bofetón al discurso oficial sobre el apoyo a las víctimas. Mientras en los boletines gubernamentales se habla de acompañamiento y coordinación en la búsqueda de desaparecidos, la realidad que viven las familias es de soledad y la falta de recursos.
El hallazgo de una fosa clandestina en El Verde, Concordia, con siete cuerpos localizados hasta ahora incluyendo a uno de los mineros desaparecidos, debería ser prioridad estatal, pero para las buscadoras, llegar al sitio es un lujo que no pueden costear.
María Isabel Cruz Bernal, de Sabuesos Guerreras, lo dijo con una claridad que duele y es que si te mueves, es por tus propios recursos.
No hay vales de gasolina, no hay viáticos para comida, no hay protección. Las familias tienen que valorar si se arriesgan a quedar varadas en la carretera o si mejor esperan una llamada.
Resulta indignante que, en un estado que presume trabajar por la paz, las madres tengan que monitorear la exhumación de posibles seres queridos vía remota porque la inseguridad en las carreteras y la falta de apoyo institucional les cortan el paso.
Por si fuera poco el peso económico, está la traba burocrática, ya que en Mazatlán, a las compañeras del colectivo les negaron el acceso y la información en el sitio del hallazgo.
¿De qué sirve que la Fiscalía y la Comisión Nacional de Búsqueda procesen la escena si mantienen a las familias en la oscuridad?
Al final, a las buscadoras les queda esperar a que el Servicio Médico Forense termine su turno para ver si les hacen el favor de informarles.
De hecho, el operativo desplegado en Concordia el jueves y el viernes entre los poblados de El Verde y Zavala, ha tenido en ascuas no sólo a la opinión pública, sino sobre todo a las familias de desaparecidos.
Colectivos de buscadoras reclamaron de hecho que hubiera transparencia, y tienen razón, pues a más de una semana del despliegue en la zona, por la desaparición de los 10 trabajadores mineros, y cinco días de operativo por el hallazgo de una fosa clandestina, sólo ha sido emitido un boletín de la Fiscalía General de la República confirmando que sí hay cuerpos y que uno podría ser un minero.
Y otro comunicado de la Fiscalía estatal para decir que la federal se encargará del caso.
La confirmación de al menos siete cuerpos ha sido a través de los colectivos de buscadoras y la identidad de algunos cuerpos la hicieron familiares a través de medios de comunicación de Zacatecas, de donde eran originarios.
Así que no sólo es saber el horror de una fosa con x cantidad de cuerpos, a pocos kilómetros de la cabecera municipal de Concordia, sino enfrentarlo con el muro del hermetismo oficial.
¿de esperanza?
Para muchos, la visita del Secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana del Gobierno federal, Omar García Harfuch, a Sinaloa sí generó expectativas por resultados.
Pese a que su presencia fue fugaz y no dio declaraciones ni acompañamiento a medios, sí encabezó una mesa de seguridad en la que se tocaron temas importantes, justo en otro momento de los muchos de crisis que hemos tenido en Sinaloa desde que la guerra interna del Cártel de Sinaloa estalló en septiembre de 2024.
Por esto, según Miguel Calderón Quevedo, coordinador del Consejo Estatal de Seguridad Pública, la visita exprés de García Harfuch a Sinaloa fue valorada de manera positiva, al tratarse de un regreso en circunstancias distintas a las registradas en encuentros previos.
Además se tradujo en un reforzamiento militar en el sur del estado, la búsqueda de personas privadas de la libertad vinculadas a la minería y los atentados contra dos diputados locales.
La opinión positiva de Calderón Quevedo se basa en el hecho del regreso de uno de los integrantes del Gabinete de Seguridad haya vuelto a Sinaloa, aunque en otras visitas incluyeron contacto con representantes de la sociedad civil o del sector empresarial.
Y aunque reconoció que existe información que no puede hacerse pública debido al debido proceso, confió en que la visita tenga resultados concretos en materia de seguridad.
También insistió en que es relevante que la mesa de seguridad nacional haya sesionado en Sinaloa con la presencia de uno de los principales responsables del gabinete federal, que se sienta, que se tome nota, se comparta información y se den instrucciones que nos genera la expectativa de obtener mayores resultados.
¿Usted qué opina?
pero riesgoso
Bailar frente a la cámara, sexualizar el cuerpo, ironizar el voto y ponerle de fondo el texto Vota por el PRI. Así circula un trend que, bajo la máscara del humor juvenil y lo “absurdo”, normaliza algo que no es menor: la promoción política disfrazada de meme.
Puede parecer inofensivo, incluso ridículo. Y justo ahí está el riesgo. El PRI, como otros partidos, ha entendido que ya no necesita discursos largos ni plataformas ideológicas para colarse en el imaginario joven: le basta con tendencias, ironía y algoritmos. El mensaje no es “vota por el PRI porque hicimos esto o aquello”, sino algo más peligroso: “no te lo tomes en serio, solo ríe, comparte y repite”.
Que sean mujeres jóvenes quienes bailan y se sexualizan frente a la cámara no es un detalle menor. El cuerpo femenino vuelve a ser vehículo de promoción, ahora no desde un mitin, sino desde TikTok o Instagram. No es empoderamiento cuando el objetivo final no es la autonomía ni la crítica, sino servir como carnada visual para una marca política con un largo historial de deudas públicas, autoritarismo, corrupción y violencia institucional.
Muchos de quienes consumen y replican estos contenidos eran niños, o no habían nacido, cuando el PRI gobernaba sin alternancia. No vivieron las crisis, ni la censura, ni la represión, ni el saqueo sistemático que marcó décadas. Para ellos, el PRI es un logo viejo convertido en meme, no una estructura de poder que dejó cicatrices profundas en el país.
El problema no es que los jóvenes usen el humor para hablar de política. El problema es cuando el humor sustituye a la memoria. Cuando la burla se convierte en estrategia de lavado simbólico y cuando la despolitización se vende como frescura.
Reírse es válido. Bailar también. Pero votar, o promover el voto, sin contexto, sin historia y sin conciencia no es ironía: es amnesia. Y en un país como México, la amnesia política siempre termina saliendo muy cara.
¡FOUL!:
Cinco días después, la FGR “informó” que ya identificó los cuerpos de la fosa de Concordia, pero no dijo cuántos ni quiénes son. ¡Es una burla! Reclaman buscadoras.
Una vez más, la realidad le da un bofetón al discurso oficial sobre el apoyo a las víctimas. Mientras en los boletines gubernamentales se habla de acompañamiento y coordinación en la búsqueda de desaparecidos, la realidad que viven las familias es de soledad y la falta de recursos.
El hallazgo de una fosa clandestina en El Verde, Concordia, con siete cuerpos localizados hasta ahora incluyendo a uno de los mineros desaparecidos, debería ser prioridad estatal, pero para las buscadoras, llegar al sitio es un lujo que no pueden costear.
María Isabel Cruz Bernal, de Sabuesos Guerreras, lo dijo con una claridad que duele y es que si te mueves, es por tus propios recursos.
No hay vales de gasolina, no hay viáticos para comida, no hay protección. Las familias tienen que valorar si se arriesgan a quedar varadas en la carretera o si mejor esperan una llamada.
Resulta indignante que, en un estado que presume trabajar por la paz, las madres tengan que monitorear la exhumación de posibles seres queridos vía remota porque la inseguridad en las carreteras y la falta de apoyo institucional les cortan el paso.
Por si fuera poco el peso económico, está la traba burocrática, ya que en Mazatlán, a las compañeras del colectivo les negaron el acceso y la información en el sitio del hallazgo.
¿De qué sirve que la Fiscalía y la Comisión Nacional de Búsqueda procesen la escena si mantienen a las familias en la oscuridad?
Al final, a las buscadoras les queda esperar a que el Servicio Médico Forense termine su turno para ver si les hacen el favor de informarles.
De hecho, el operativo desplegado en Concordia el jueves y el viernes entre los poblados de El Verde y Zavala, ha tenido en ascuas no sólo a la opinión pública, sino sobre todo a las familias de desaparecidos.
Colectivos de buscadoras reclamaron de hecho que hubiera transparencia, y tienen razón, pues a más de una semana del despliegue en la zona, por la desaparición de los 10 trabajadores mineros, y cinco días de operativo por el hallazgo de una fosa clandestina, sólo ha sido emitido un boletín de la Fiscalía General de la República confirmando que sí hay cuerpos y que uno podría ser un minero.
Y otro comunicado de la Fiscalía estatal para decir que la federal se encargará del caso.
La confirmación de al menos siete cuerpos ha sido a través de los colectivos de buscadoras y la identidad de algunos cuerpos la hicieron familiares a través de medios de comunicación de Zacatecas, de donde eran originarios.
Así que no sólo es saber el horror de una fosa con x cantidad de cuerpos, a pocos kilómetros de la cabecera municipal de Concordia, sino enfrentarlo con el muro del hermetismo oficial.
¿de esperanza?
Para muchos, la visita del Secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana del Gobierno federal, Omar García Harfuch, a Sinaloa sí generó expectativas por resultados.
Pese a que su presencia fue fugaz y no dio declaraciones ni acompañamiento a medios, sí encabezó una mesa de seguridad en la que se tocaron temas importantes, justo en otro momento de los muchos de crisis que hemos tenido en Sinaloa desde que la guerra interna del Cártel de Sinaloa estalló en septiembre de 2024.
Por esto, según Miguel Calderón Quevedo, coordinador del Consejo Estatal de Seguridad Pública, la visita exprés de García Harfuch a Sinaloa fue valorada de manera positiva, al tratarse de un regreso en circunstancias distintas a las registradas en encuentros previos.
Además se tradujo en un reforzamiento militar en el sur del estado, la búsqueda de personas privadas de la libertad vinculadas a la minería y los atentados contra dos diputados locales.
La opinión positiva de Calderón Quevedo se basa en el hecho del regreso de uno de los integrantes del Gabinete de Seguridad haya vuelto a Sinaloa, aunque en otras visitas incluyeron contacto con representantes de la sociedad civil o del sector empresarial.
Y aunque reconoció que existe información que no puede hacerse pública debido al debido proceso, confió en que la visita tenga resultados concretos en materia de seguridad.
También insistió en que es relevante que la mesa de seguridad nacional haya sesionado en Sinaloa con la presencia de uno de los principales responsables del gabinete federal, que se sienta, que se tome nota, se comparta información y se den instrucciones que nos genera la expectativa de obtener mayores resultados.
¿Usted qué opina?
pero riesgoso
Bailar frente a la cámara, sexualizar el cuerpo, ironizar el voto y ponerle de fondo el texto Vota por el PRI. Así circula un trend que, bajo la máscara del humor juvenil y lo “absurdo”, normaliza algo que no es menor: la promoción política disfrazada de meme.
Puede parecer inofensivo, incluso ridículo. Y justo ahí está el riesgo. El PRI, como otros partidos, ha entendido que ya no necesita discursos largos ni plataformas ideológicas para colarse en el imaginario joven: le basta con tendencias, ironía y algoritmos. El mensaje no es “vota por el PRI porque hicimos esto o aquello”, sino algo más peligroso: “no te lo tomes en serio, solo ríe, comparte y repite”.
Que sean mujeres jóvenes quienes bailan y se sexualizan frente a la cámara no es un detalle menor. El cuerpo femenino vuelve a ser vehículo de promoción, ahora no desde un mitin, sino desde TikTok o Instagram. No es empoderamiento cuando el objetivo final no es la autonomía ni la crítica, sino servir como carnada visual para una marca política con un largo historial de deudas públicas, autoritarismo, corrupción y violencia institucional.
Muchos de quienes consumen y replican estos contenidos eran niños, o no habían nacido, cuando el PRI gobernaba sin alternancia. No vivieron las crisis, ni la censura, ni la represión, ni el saqueo sistemático que marcó décadas. Para ellos, el PRI es un logo viejo convertido en meme, no una estructura de poder que dejó cicatrices profundas en el país.
El problema no es que los jóvenes usen el humor para hablar de política. El problema es cuando el humor sustituye a la memoria. Cuando la burla se convierte en estrategia de lavado simbólico y cuando la despolitización se vende como frescura.
Reírse es válido. Bailar también. Pero votar, o promover el voto, sin contexto, sin historia y sin conciencia no es ironía: es amnesia. Y en un país como México, la amnesia política siempre termina saliendo muy cara.
¡FOUL!:
Cinco días después, la FGR “informó” que ya identificó los cuerpos de la fosa de Concordia, pero no dijo cuántos ni quiénes son. ¡Es una burla! Reclaman buscadoras.