Visita federal
La visita del Secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, a Culiacán este jueves no es menor. Se da en un momento en el que la seguridad en Sinaloa vuelve a estar bajo la lupa, tanto por los hechos recientes en distintos municipios como por los ajustes internos en las corporaciones estatales. La llegada del funcionario confirma que el tema ha escalado a nivel prioritario en la agenda nacional.
El encuentro, que reunirá a autoridades estatales y mandos de diversas corporaciones, tendrá como eje central la revisión de la estrategia de seguridad. Aunque aún no se define si será en la Novena Zona Militar o en la Base Aérea, el simbolismo es claro: la discusión se dará en un entorno castrense, donde se concentran las decisiones operativas más relevantes en materia de combate a la violencia.
A esto se suma el contexto reciente en el estado, marcado por el relevo en la Secretaría de Seguridad de Sinaloa. La salida de un titular y la llegada de otro no sólo implica cambios administrativos, sino también ajustes en la manera en que se están enfrentando los retos en materia de seguridad. En ese sentido, la visita federal podría interpretarse como un respaldo, pero también como una forma de supervisión directa.
La coordinación entre niveles de Gobierno, impulsada desde la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum, será puesta a prueba en esta reunión. No se trata sólo de compartir diagnósticos, sino de definir acciones concretas que respondan a una realidad que sigue siendo compleja en varias regiones del estado.
Llama la atención, sin embargo, que hasta ayer el Gobernador Rocha Moya permanecía en la Ciudad de México atendiendo temas del campo sinaloense. Por ahora, lo cierto es que la visita de García Harfuch genera expectativa. Más allá de los protocolos y reuniones, lo que está en juego es la capacidad de las autoridades para ofrecer resultados tangibles en materia de seguridad, en un estado donde la demanda de certidumbre sigue siendo urgente.
Lo que el Gobierno abandonó
En Las Tapias no piden lujos: piden agua.
Mientras el Ayuntamiento presume proyectos en la ciudad, en comunidades de Las Tapias hay familias que siguen viviendo con una exigencia bastante más básica de tener agua para bañarse, cocinar y limpiar.
Porque en el Culiacán de la planeación institucional, hay colonias con discursos de innovación, pero también comunidades donde la gente pasa meses sin una gota saliendo de la llave.
Vecinos de El Tule, Las Flechas, Lo de Bartolo, El Pino y otras localidades denuncian que llevan meses pagando recibos por un servicio que simplemente no reciben. Una eficiencia administrativa notable porque cobrar sí funciona, abastecer no tanto.
La escena resulta difícil de justificar incluso para los estándares acostumbrados de la burocracia local de ciudadanos pagando agua inexistente mientras cargan cubetas o recorren kilómetros para conseguirla en otros ranchos.
Se trata de familias enteras sobreviviendo sin acceso regular al servicio más elemental que debe garantizar cualquier gobierno municipal.
Y mientras algunos habitantes reportan hasta siete meses de desabasto, la respuesta institucional parece seguir atrapada en la lógica de la visita, la promesa y el compromiso para “revisar el tema”.
La ironía es brutal, pues en pleno 2026, con autoridades hablando de modernización, ecosistemas inteligentes y tecnología urbana, hay sinaloenses que viven como si el Estado aún no hubiera descubierto la infraestructura hidráulica.
Porque no tener agua potable es un fracaso del Gobierno.Y cuando una administración no puede garantizar algo tan básico como agua para sus comunidades, cualquier discurso sobre desarrollo, bienestar o transformación queda reducido a propaganda.
Más cámaras
Cuántas veces hemos escuchado eso de que se hacen inversiones importantes de recursos en el sistema de videovigilancia de nuestra ciudad sin que eso parezca influir gran cosa en la seguridad de la gente.
Ayer el Presidente Municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, informó que se instalan ya 100 nuevos puntos de videovigilancia en Culiacán para reforzar seguridad.
Tal afirmación nos hace poner el gesto escéptico, pues cómo dijimos, aún y con las millonarias inversiones, las fanfarrias por tener ojos extras en las calles se acaban cuando algún puntero armado comienza a disparar sus armas contra las cámaras o cuando vemos en videos de esas mismas cámaras como los delincuentes se pelan.
Gobierno paga millones por infraestructura, se cometen crímenes y hay veces que se ven, otras no, los malandros destruyen las cámaras, los proveedores no dan mantenimiento ni dan garantía por la destrucción, el Gobierno de nuevo se queda con los brazos cruzados, se cometen crímenes y nadie los ve. Y por lo tanto, los castigos son ínfimos y la impunidad muy grandota.
Y luego todo empieza de nuevo con un anuncio como el de ayer.
El Presidente Municipal informó que el proyecto de seguridad se desarrolla en coordinación con la Defensa Nacional y contempla 200 puntos de monitoreo en total, además de nuevos botones de auxilio en el Centro de la ciudad.
Aquí vamos de nuevo. ¿Ustedes conocen a algún detenido o castigado por destruir cámaras?, ¿alguna empresa que de garantía o mantenimiento sin cobrar extras?, ¿alguna utilidad más que sólo sea alimentar morbos?, porque hasta donde sabemos ni siquiera los videos se toman como una prueba en el sistema de justicia actual.
Que bueno que se invierta en videovigilancia, pero si no se invierte en las policías y en la fiscalía, vamos a seguir en el bucle.
La parte de la noche que nos gustó
Fuera de guasa, hay que reconocer a la Secretaría de las Mujeres por haber reconocido eso del aumento de feminicidios en Sinaloa y que tomen acciones para reforzar el rubro de la atención a víctimas en estos casos.
Y el reconocimiento por reconocer es algo tan básico, pero tan importante hoy en día, que por lo menos ayer nos fuimos a la cama con que no éramos los únicos por conocer que pasará con nosotros en el futuro.
Y es que Morena y su 4T han hecho cosas tan absurdas y han tomado decisiones tan extrañas que primero divierten, pero luego encabronan.
Lo decimos porque, a diferencia de la dependencia de la Secretaría de las Mujeres local, que acepta que el delito de feminicidio o los asesinatos de mujeres, que no es lo mismo, van al alza y hay que atenderlos, desde la Semanera de la Presidenta nos llega hasta Sinaloa la versión Federal de los homicidios van a la baja, y sí, pero muy lejos del porcentaje que ellos presumen porque pues, comparan con junio pasado, el peor mes de nuestra historia.
¡FOUL!... Los contratos para la comercialización del maíz en Sinaloa ya comenzaron con productores y bodegueros y vendedores, ¡qué bueno!... pero siguen sin definir lo que los agricultores piden desde hace meses: el precio por tonelada.