MALECÓN
04/05/2026 04:00
    Malecón es columna institucional de esta casa editorial. / malecon@noroeste.com
    Como bien advirtió Ricardo Beltrán Verduzco, presidente de la Alianza Mexicana de Abogados, el Gobernador le vendió el alma al diablo y, en el proceso, nos arrastró a todos los sinaloenses en una caída libre que hoy cumple casi 21 meses de desastre.
    El alma vendida al Diablo

    La noticia de la separación temporal de Rubén Rocha Moya del poder no sorprendió a quienes han seguido de cerca el rastro de un gobierno que, desde sus inicios, parecía caminar sobre la cuerda floja del pacto y la simulación.

    Dice la Alianza Mexicana de Abogados que esto no es nuevo y que el pecado original se cometió en 2021, cuando en plena campaña se admitieron vínculos con los llamados poderes fácticos.

    Como bien advirtió Ricardo Beltrán Verduzco, presidente de la Alianza Mexicana de Abogados, el Gobernador le vendió el alma al diablo y, en el proceso, nos arrastró a todos los sinaloenses en una caída libre que hoy cumple casi 21 meses de desastre.

    Resulta penoso, por decir lo menos, que la justicia en Sinaloa tenga que hablar inglés para ser efectiva. Mientras aquí la Fiscalía General de la República se dedicó al arropamiento y a dejar pasar el tiempo tras el evidente montaje en el caso del asesinato de Héctor Melecio Cuén y la entrega de “El Mayo” Zambada, en Nueva York no se anduvieron con rodeos.

    Un Gran Jurado ya hizo la chamba que aquí dio flojera o miedo, emitiendo una orden de detención con fines de extradición que deja a Rocha sin la inmunidad de la que tanto gozó bajo el manto tinto del partido.

    El clamor de la sociedad civil y de los juristas es unánime y no quieren que el Gobernador regrese.

    Que la temporalidad se vuelva definitiva es la única vía para intentar reconstruir un estado que hoy respira inestabilidad e ingobernabilidad.

    El reto ahora cae en el Congreso, donde se deberá elegir a un sustituto que no huela a rochismo, porque seguir con los mismos es garantizar que Sinaloa siga en el fondo.

    La moneda está en el aire, pero el aroma a azufre sigue impregnado en los pasillos del poder.

    El terror vuelve a las calles

    Ya casi habíamos perdido por completo el miedo de salir por la noche y circular por las calles, pero este fin de semana la violencia nos recordó que llegó para quedarse y no se va a ir sólo por los buenos deseos de los sinaloenses.

    Y es que sólo eso es lo que podemos aspirar o hacer, puesto que de ajustes en estrategias por parte de nuestras autoridades no hay, ni tampoco fortalecimiento de nuestras instituciones ni mucho menos la intención de tratar el tema como una crisis.

    Un ataque armado que dejó a tres personas muertas en el corazón comercial de Culiacán, Tres Ríos, luego asesinatos en Capistrano y en un bar cerca del Mercado de Abastos.

    El golpe a la confianza que poco a poco se había recuperado, es brutal, tomando en cuenta que todos nos sentíamos en una pendiente de brotes de violencia.

    Hoy, hay que volver a empezar. La confianza de nuevo se ha replegado.

    Por la puerta de atrás

    Qué lástima nos provoca que alguien como Juan de Dios Gámez Mendivil haya salido por la puerta de atrás de lo que creyó sería su más grande legado en el movimiento de la 4T y sin lugar a dudas los cimentos para intentar, en un futuro mediano, incluso aspirar a una Gubernatura.

    Debemos admitir que tampoco estábamos muy conformes con su evidente falta de liderazgo mostrada durante la crisis a la que hemos sobrevivido desde hace 18 meses en Sinaloa, sobre todo en Culiacán.

    Ni tampoco en la forma que aprovechó su posición de poder en la Alcaldía de Culiacán para hacer actos anticipados de campaña disfrazados de Diálogos del Bienestar.

    Entendemos que tuvo que sufrir por rodearse de un equipo con muchas limitaciones, y poca experiencia y aunque hay evidencia de que intentó aportar como pudo, incluso con acciones o gestiones no tan ortodoxas, ayudar a aminorar los efectos de nuestra crisis, no pudo nunca ponerse por adelante de sus calificaciones.

    Una de las evidencias más lógicas que comprueban que los gobiernos de Morena no tenían la mejor imagen son las encuestas de aceptación a la Presidenta Sheinbaum.

    En fin, un buen gesto para los culiacanenses, Juan de Dios, sin duda hubiera sido dar la cara antes de irse.

    Oigan, ¿y el Dámaso?

    Sabemos que la Fiscalía General del Estado en Sinaloa no es un ejemplo de transparencia ni de rendición de cuentas.

    De hecho les encanta la opacidad y dar las maromas que sean necesarias para evitar soltar información pública cuando se le ha solicitado.

    Pero hoy toma más relevancia ese detalle porque ya han pasado varios días desde que las autoridades de los Estados Unidos incluyeron en su lista de acusados al Vicefiscal general Dámaso Castro Saavedra y a un mando y otro ex mando de la Policía de Investigación.

    Y aunque sí reaccionaron con un escueto comunicado para decir que respetan el debido proceso, ya no se ha informado sobre cuál es el estatus de sus funcionarios, si serán o no separados del cargo e investigados.

    Después de que el viernes el Gobernador Rubén Rocha Moya y el Presidente Municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendivil, solicitaron licencia para separarse del cargo, no hubo ninguna informe desde la FGE, porque también la Fiscal Claudia Zulema Sánchez Kondo, debe entender que tampoco son un ejemplo de la legalidad y seguidores de las reglas.

    Y si no van a renunciar, pues ahí está el ejemplo del Senador Enrique Inzunza Cázarez, que por lo menos salió por la red social X para dar una explicación. Pero acá ni eso.

    Seguiremos esperando.

    ¡FOUL!... El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, aseguró que las acusaciones de EU a Rocha y otros nueve confirman vínculos con el narco, que en Sinaloa merecemos un gobierno que vea por nosotros y no por criminales.

    El alma vendida al Diablo

    La noticia de la separación temporal de Rubén Rocha Moya del poder no sorprendió a quienes han seguido de cerca el rastro de un gobierno que, desde sus inicios, parecía caminar sobre la cuerda floja del pacto y la simulación.

    Dice la Alianza Mexicana de Abogados que esto no es nuevo y que el pecado original se cometió en 2021, cuando en plena campaña se admitieron vínculos con los llamados poderes fácticos.

    Como bien advirtió Ricardo Beltrán Verduzco, presidente de la Alianza Mexicana de Abogados, el Gobernador le vendió el alma al diablo y, en el proceso, nos arrastró a todos los sinaloenses en una caída libre que hoy cumple casi 21 meses de desastre.

    Resulta penoso, por decir lo menos, que la justicia en Sinaloa tenga que hablar inglés para ser efectiva. Mientras aquí la Fiscalía General de la República se dedicó al arropamiento y a dejar pasar el tiempo tras el evidente montaje en el caso del asesinato de Héctor Melecio Cuén y la entrega de “El Mayo” Zambada, en Nueva York no se anduvieron con rodeos.

    Un Gran Jurado ya hizo la chamba que aquí dio flojera o miedo, emitiendo una orden de detención con fines de extradición que deja a Rocha sin la inmunidad de la que tanto gozó bajo el manto tinto del partido.

    El clamor de la sociedad civil y de los juristas es unánime y no quieren que el Gobernador regrese.

    Que la temporalidad se vuelva definitiva es la única vía para intentar reconstruir un estado que hoy respira inestabilidad e ingobernabilidad.

    El reto ahora cae en el Congreso, donde se deberá elegir a un sustituto que no huela a rochismo, porque seguir con los mismos es garantizar que Sinaloa siga en el fondo.

    La moneda está en el aire, pero el aroma a azufre sigue impregnado en los pasillos del poder.

    El terror vuelve a las calles

    Ya casi habíamos perdido por completo el miedo de salir por la noche y circular por las calles, pero este fin de semana la violencia nos recordó que llegó para quedarse y no se va a ir sólo por los buenos deseos de los sinaloenses.

    Y es que sólo eso es lo que podemos aspirar o hacer, puesto que de ajustes en estrategias por parte de nuestras autoridades no hay, ni tampoco fortalecimiento de nuestras instituciones ni mucho menos la intención de tratar el tema como una crisis.

    Un ataque armado que dejó a tres personas muertas en el corazón comercial de Culiacán, Tres Ríos, luego asesinatos en Capistrano y en un bar cerca del Mercado de Abastos.

    El golpe a la confianza que poco a poco se había recuperado, es brutal, tomando en cuenta que todos nos sentíamos en una pendiente de brotes de violencia.

    Hoy, hay que volver a empezar. La confianza de nuevo se ha replegado.

    Por la puerta de atrás

    Qué lástima nos provoca que alguien como Juan de Dios Gámez Mendivil haya salido por la puerta de atrás de lo que creyó sería su más grande legado en el movimiento de la 4T y sin lugar a dudas los cimentos para intentar, en un futuro mediano, incluso aspirar a una Gubernatura.

    Debemos admitir que tampoco estábamos muy conformes con su evidente falta de liderazgo mostrada durante la crisis a la que hemos sobrevivido desde hace 18 meses en Sinaloa, sobre todo en Culiacán.

    Ni tampoco en la forma que aprovechó su posición de poder en la Alcaldía de Culiacán para hacer actos anticipados de campaña disfrazados de Diálogos del Bienestar.

    Entendemos que tuvo que sufrir por rodearse de un equipo con muchas limitaciones, y poca experiencia y aunque hay evidencia de que intentó aportar como pudo, incluso con acciones o gestiones no tan ortodoxas, ayudar a aminorar los efectos de nuestra crisis, no pudo nunca ponerse por adelante de sus calificaciones.

    Una de las evidencias más lógicas que comprueban que los gobiernos de Morena no tenían la mejor imagen son las encuestas de aceptación a la Presidenta Sheinbaum.

    En fin, un buen gesto para los culiacanenses, Juan de Dios, sin duda hubiera sido dar la cara antes de irse.

    Oigan, ¿y el Dámaso?

    Sabemos que la Fiscalía General del Estado en Sinaloa no es un ejemplo de transparencia ni de rendición de cuentas.

    De hecho les encanta la opacidad y dar las maromas que sean necesarias para evitar soltar información pública cuando se le ha solicitado.

    Pero hoy toma más relevancia ese detalle porque ya han pasado varios días desde que las autoridades de los Estados Unidos incluyeron en su lista de acusados al Vicefiscal general Dámaso Castro Saavedra y a un mando y otro ex mando de la Policía de Investigación.

    Y aunque sí reaccionaron con un escueto comunicado para decir que respetan el debido proceso, ya no se ha informado sobre cuál es el estatus de sus funcionarios, si serán o no separados del cargo e investigados.

    Después de que el viernes el Gobernador Rubén Rocha Moya y el Presidente Municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendivil, solicitaron licencia para separarse del cargo, no hubo ninguna informe desde la FGE, porque también la Fiscal Claudia Zulema Sánchez Kondo, debe entender que tampoco son un ejemplo de la legalidad y seguidores de las reglas.

    Y si no van a renunciar, pues ahí está el ejemplo del Senador Enrique Inzunza Cázarez, que por lo menos salió por la red social X para dar una explicación. Pero acá ni eso.

    Seguiremos esperando.

    ¡FOUL!... El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, aseguró que las acusaciones de EU a Rocha y otros nueve confirman vínculos con el narco, que en Sinaloa merecemos un gobierno que vea por nosotros y no por criminales.