La urgencia dosificada
Mientras una decena de mineros permanece desaparecida en una zona marcada por la violencia, el Gobernador Rubén Rocha Moya informó a la distancia que ya existe un operativo conjunto para su localización. La escena es elocuente: la crisis ocurre en la sierra y la explicación se da desde un acto protocolario desde Querétaro.
Que el Estado “ya esté entrando a tierra” dice mucho del tiempo que pasó antes de hacerlo. Los mineros desaparecieron el 23 de enero y el despliegue formal se comunicó hasta días después, como si la urgencia pudiera dosificarse. En territorios donde el crimen organizado impone reglas, cada hora sin búsqueda real es una ventaja concedida.
El lenguaje oficial habla de células de inteligencia, coordinación y personal especializado. Pero en Concordia la pregunta es otra: ¿por qué esas capacidades no estaban ahí antes de que 10 personas desaparecieran? La violencia en esa región no es nueva ni sorpresiva; es un dato histórico que convive con la actividad minera y con la ausencia permanente del Estado.
La búsqueda avanza, dice el Gobernador. Ojalá avance más rápido que los comunicados. Porque para las familias, el operativo no empieza cuando se anuncia, sino cuando trae respuestas. Y en Concordia, las respuestas siempre llegan tarde.
Violencia fuera de cuadro
En el Encuentro de Franquicias y Negocios Culiacán 2026 desfilaron presidentes municipales de Elota, Concordia, Mazatlán, Culiacán, Escuinapa, Rosario, Ahome y Badiraguato. Todos hablaron de inversión, desarrollo y oportunidades. El problema es que Sinaloa no está viviendo en un folleto.
Desde el 9 de septiembre de 2024, y con mayor fuerza en el centro y sur del estado, la violencia derivada de la pugna interna del Cártel de Sinaloa ha marcado la vida cotidiana. Culiacán, la capital, y recientemente Concordia, lo saben bien. Pero ese contexto quedó convenientemente fuera del micrófono.
El Alcalde de Badiraguato José Paz López Elenes aseguró que “todo está tranquilo”. Reconoció desplazamientos, pero dijo no tener registro de cuántas familias regresan ni cuántas se quedan. Sobre la presunta quema de una casa en La Tuna, dijo que se enteraron por redes y medios, no por reportes oficiales.
“Más que información que nosotros tenemos como Gobierno, habrá que reconocer que es más eficiente los medios de comunicación”, admitió. En Mazatlán, la realidad alcanzó a la Presidenta Municipal, Estrella Palacios. Seis turistas desaparecidos, dos localizadas, cuatro aún sin rastro. El tema estaba ahí, incómodo pero inevitable. Un reportero preguntó. Ella no respondió. Pero sí habló del Carnaval y de la seguridad para la fiesta.
El Alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez confirmó reportes de explosiones del pasado miércoles en diversos sectores de la ciudad, y dijo que se revisó y que “no se encontró nada”. Pero se fue cuando se le quiso preguntar por la percepción de inseguridad, Culiacán en segundo lugar nacional.
En Concordia, con nueve mineros desaparecidos y un operativo federal en marcha, el discurso fue el de siempre: coordinación, despliegue, números de elementos. Cuando la pregunta fue directa -¿cómo está la violencia?- la respuesta regresó al operativo. Un círculo perfecto para no decir nada. Eso sí, invitó a visitar el municipio, como si la normalidad se decretara.
El Alcalde de Elota, Richard Millán, ni siquiera apareció para hablar. Llegó, entró al evento y se fue. Ni antes ni después. La seguridad no estaba en agenda.
El encuentro habló de negocios y eso está muy bien, pero evitó el elefante en la sala. Lo mejor era abrazarlo y usarlo como el contexto que hace más necesario que nunca innovar y echarle creatividad al negocio para sobrevivir y mantener los empleos.
Ahí es donde hace todo el sentido empujar un evento de esta naturaleza. No lo decimos para aguar la fiesta, sino porque hay que conectar, con toda la humildad y el realismo posible, la crisis con la oportunidad.
A puro comunicado limpio
Los problemas para el Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa no parecen terminar este 2026, y aunque ha tratado de dar buenas noticias, las cosas no le han salido como ha querido y la raza ya está muy alebrestada.
Ayer por la noche la UAS hizo un anuncio que parecería calmar las aguas, y es que se ha fijado para este 9 de febrero la fecha en que se cubriría el pago retrasado de la segunda quincena de enero de los trabajadores.
La bronca es que la mecha ya se le encendió a varios grupos que tampoco han visto bien los altos cobros de las cuotas por la reingeniería después de la aventura de tres años que se aventaron varios de sus funcionarios acusados por la Fiscalía General del Estado, acusados de andar manoseando dinero público.
El anuncio fue hecho a nombre del Rector Madueña, pero a través de un “comunicado oficial”, con el que explicó una vez más que el retraso obedece a que el recurso federal de enero “no ha sido depositado en las cuentas institucionales”, pese a que la Universidad cumplió en tiempo y forma con los trámites administrativos ante las instancias correspondientes.
El discurso, ya antes repetido y verdadero, no ha sido suficiente para contener las avalanchas de malos comentarios y un creciente hate a quien se supone ganó arrasando las elecciones pasadas para mantenerse en el puesto.
Lo cierto es que hoy, más golpeado que el Toluco López, Madueña parece que se tomará un respiro por lo menos de una semanita más.
Por lo pronto esos de la mecha encendida, como los jubilados y algunos activos que ya se les acabó la paciencia, ya han convocado a conferencias de prensa para anunciar acciones contra lo que llaman una injusticia y faltas al compromiso y responsabilidad patronal de parte de las autoridades universitarias.
Ay, nanita.
¡FOUL! Presidente municipal dé Badiraguato, José Paz López Elenes, asegura que la tranquilidad en su municipio ¡es por el éxito de la estrategia de seguridad!