MALECÓN
07/01/2026 04:00
    Malecón es columna institucional de esta casa editorial. / malecon@noroeste.com
    Aquí no hay margen para el beneficio de la duda prolongado. La Secretaría que ahora encabeza será observada con lupa pesada: cada respuesta a una solicitud, cada reserva de información, cada procedimiento interno y cada gasto serán materia de escrutinio. No por capricho, sino porque la institución quedó a deber y porque la confianza pública se reconstruye con evidencia, no con discursos.
    Transparencia bajo lupa

    La toma de protesta de Sandra Angulo Cázarez como secretaria de Transparencia y Rendición de Cuentas llega con un antecedente que no se puede barrer debajo de la alfombra. Su nombramiento ocurre después de la renuncia de María Guadalupe Ramírez Zepeda, marcada por polémicas en el manejo de viáticos, un episodio que dejó golpeada la credibilidad de un área que, por definición, debería ser el dique contra los excesos.

    Por eso, el acto protocolario encabezado por Rubén Rocha Moya no es un simple relevo administrativo. Es una prueba de estrés para el discurso gubernamental sobre rendición de cuentas. Las palabras del Gobernador, responsabilidad, normatividad, eficiencia, suenan correctas, pero hoy pesan menos que los hechos que vengan después.

    El perfil de Angulo Cázarez es técnico y administrativo.

    Ha pasado por Tecnologías, Obras Públicas, Administración y Finanzas; conoce los engranes internos, los procesos, los flujos de recursos y las normas que, en teoría, ordenan la casa.

    Esa experiencia puede jugar a favor si se traduce en controles estrictos, trazabilidad del gasto y respuestas claras a las solicitudes de información. Pero también implica que conoce las rendijas por donde se cuela la opacidad si no hay voluntad política.

    Aquí no hay margen para el beneficio de la duda prolongado. La Secretaría que ahora encabeza será observada con lupa pesada: cada respuesta a una solicitud, cada reserva de información, cada procedimiento interno y cada gasto serán materia de escrutinio.

    No por capricho, sino porque la institución quedó a deber y porque la confianza pública se reconstruye con evidencia, no con discursos.

    Si la nueva titular quiere marcar distancia del episodio anterior, tendrá que abrir archivos, ordenar procesos y asumir que la transparencia no es una oficina de trámite, sino un contrapeso incómodo. Y si algo no cuadra, la lupa no se va a retirar.

    En un contexto donde la desconfianza crece y la memoria es larga, la rendición de cuentas no admite curvas suaves. O se endereza la ruta con hechos verificables, o el relevo será apenas un cambio de nombre en la puerta.

    Darán comerciantes paso al frente

    Debido a que han considerado que hay desorden y que no se mide con la misma vara, los comerciantes del centro de Culiacán saldrán desde hoy a ofertar sus productos en las banquetas, para competir con lo que dijeron la “proliferación del comercio informal”.

    La reacción no debería ni siquiera sorprendernos, tomando en cuenta que hay enfados y reclamos obvios por lo que hemos visto sucede en el centro de Culiacán.

    El presidente de la Unión de Comerciantes de Culiacán, Óscar Sánchez Beltrán, anunció que a partir de este miércoles iniciarán una protesta pacífica e indefinida, la cual sacarán sus productos las banquetas del primer cuadro de la ciudad.

    Según denunció , esta medida busca denunciar “la ausencia de un proyecto de orden” y criticar con seriedad que en Culiacán el “ambulantaje no está regulado”.

    La obviedad, insistimos, de los reclamos, tienen qué ver con la comodidad de las mismas autoridades que por llevarse unos pesos extras para sus inspectores andan abriendo una caja de Pandora.

    Increíble que cedan ante las peticiones de esta raza fuera de la formalidad por encima de los que obviamente pagan una renta, empleados e impuestos.

    La clave está en que es evidente que hay una red de corrupción para permitir que estos movimientos de ambulantaje se metan hasta en las plazuelas céntricas de Culiacán y ofrezcan mercancía a todas luces ilegal.

    Pero siguen ahí, con permisos especiales o es más, sin necesidad de ellos, porque los inspectores hacen un recorrido y les tumban unos pesos para completar los miles, retirarse por unas horas y luego permitir que llegue el colega para gozar de lo mismo.

    O esto es lo mismo que sucede en los tianguis y vendimias en poblados del centro del estado que son tan populares.

    Sánchez Beltrán señaló que durante el último año las autoridades han otorgado “anuencias y tolerancias” a vendedores ambulantes tanto en el centro histórico como en las colonias aledañas, que son justamente los que se aprovechan de una condición desigual para afectar al sector formal.

    Recalcó que ya se han presentando una denuncia formal contra la Dirección de Mercados y quienes resulten responsables por presuntas irregularidades en el manejo de estos permisos, pero aún no hay respuestas.

    La situación se vuelve más pinchi debido a la crisis de inseguridad que ha arrastrado también a la economía, visiblemente dañada con locales abandonados y en renta en toda la ciudad.

    A ver qué sale después de la protesta, y ojalá que por locales abandonados menos hagan de la informalidad una situación de orden y que no sea solo un botín de unos pocos.

    Otra muy mala noticia

    Si de por si es triste escuchar que la violencia sigue arrancando vidas humanas en nuestras calles, el corazón se apachurra todavía más cuando se dan a conocer noticias como esta: Ataque armado deja tres casas baleadas y un perrito sin vida en Villa Juárez, Navolato.

    La crisis de inseguridad, propiciada por la guerra hegemónica de facciones del Cártel de Sinaloa, desde el pasado 9 de septiembre de 2024, nos ha ofrecido muchos escenarios para olvidar.

    Sin embargo, la muerte de los perritos nos apachurran el corazón debido a que son víctimas colaterales de situaciones que ellos mismos ignoran y no entienden lo que ocurren.

    Es obvio que no decimos que duele más la pérdida de las vidas caninas que las humanas, pero de verdad hay un movimiento inusual en las redes cuando se dan a conocer estas noticias.

    En esta ocasión, el caso ocurrió en la sindicatura de Villa Juárez en donde tres viviendas sufrieron daños por impactos de bala y un perrito, vecino del lugar, fue víctima colateral de la violencia que afecta a la región.

    La fundación Balto y Togo Bienestar y Rescate Animal A.C., que ha estado muy atenta a estos casos, informó que estará a cargo del procedimiento de necropsia e incineración del animalito, “conforme a los protocolos sanitarios y legales correspondientes”, informó en sus redes.

    Esto con el objetivo de “documentar el caso y garantizar un manejo digno” de los restos.

    El organismo, que ha informado y atendido otros casos similares, insistió en que este hecho evidencia que la violencia “no distingue vidas” y que los animales también son víctimas directas.

    Al final, estos reportes y acciones nos sirven para recordar que, como muchos, estamos a la espera que pare la violencia, que haya justicia y que los animalitos no tienen por qué ser también víctimas en estas crisis.

    Transparencia bajo lupa

    La toma de protesta de Sandra Angulo Cázarez como secretaria de Transparencia y Rendición de Cuentas llega con un antecedente que no se puede barrer debajo de la alfombra. Su nombramiento ocurre después de la renuncia de María Guadalupe Ramírez Zepeda, marcada por polémicas en el manejo de viáticos, un episodio que dejó golpeada la credibilidad de un área que, por definición, debería ser el dique contra los excesos.

    Por eso, el acto protocolario encabezado por Rubén Rocha Moya no es un simple relevo administrativo. Es una prueba de estrés para el discurso gubernamental sobre rendición de cuentas. Las palabras del Gobernador, responsabilidad, normatividad, eficiencia, suenan correctas, pero hoy pesan menos que los hechos que vengan después.

    El perfil de Angulo Cázarez es técnico y administrativo.

    Ha pasado por Tecnologías, Obras Públicas, Administración y Finanzas; conoce los engranes internos, los procesos, los flujos de recursos y las normas que, en teoría, ordenan la casa.

    Esa experiencia puede jugar a favor si se traduce en controles estrictos, trazabilidad del gasto y respuestas claras a las solicitudes de información. Pero también implica que conoce las rendijas por donde se cuela la opacidad si no hay voluntad política.

    Aquí no hay margen para el beneficio de la duda prolongado. La Secretaría que ahora encabeza será observada con lupa pesada: cada respuesta a una solicitud, cada reserva de información, cada procedimiento interno y cada gasto serán materia de escrutinio.

    No por capricho, sino porque la institución quedó a deber y porque la confianza pública se reconstruye con evidencia, no con discursos.

    Si la nueva titular quiere marcar distancia del episodio anterior, tendrá que abrir archivos, ordenar procesos y asumir que la transparencia no es una oficina de trámite, sino un contrapeso incómodo. Y si algo no cuadra, la lupa no se va a retirar.

    En un contexto donde la desconfianza crece y la memoria es larga, la rendición de cuentas no admite curvas suaves. O se endereza la ruta con hechos verificables, o el relevo será apenas un cambio de nombre en la puerta.

    Darán comerciantes paso al frente

    Debido a que han considerado que hay desorden y que no se mide con la misma vara, los comerciantes del centro de Culiacán saldrán desde hoy a ofertar sus productos en las banquetas, para competir con lo que dijeron la “proliferación del comercio informal”.

    La reacción no debería ni siquiera sorprendernos, tomando en cuenta que hay enfados y reclamos obvios por lo que hemos visto sucede en el centro de Culiacán.

    El presidente de la Unión de Comerciantes de Culiacán, Óscar Sánchez Beltrán, anunció que a partir de este miércoles iniciarán una protesta pacífica e indefinida, la cual sacarán sus productos las banquetas del primer cuadro de la ciudad.

    Según denunció , esta medida busca denunciar “la ausencia de un proyecto de orden” y criticar con seriedad que en Culiacán el “ambulantaje no está regulado”.

    La obviedad, insistimos, de los reclamos, tienen qué ver con la comodidad de las mismas autoridades que por llevarse unos pesos extras para sus inspectores andan abriendo una caja de Pandora.

    Increíble que cedan ante las peticiones de esta raza fuera de la formalidad por encima de los que obviamente pagan una renta, empleados e impuestos.

    La clave está en que es evidente que hay una red de corrupción para permitir que estos movimientos de ambulantaje se metan hasta en las plazuelas céntricas de Culiacán y ofrezcan mercancía a todas luces ilegal.

    Pero siguen ahí, con permisos especiales o es más, sin necesidad de ellos, porque los inspectores hacen un recorrido y les tumban unos pesos para completar los miles, retirarse por unas horas y luego permitir que llegue el colega para gozar de lo mismo.

    O esto es lo mismo que sucede en los tianguis y vendimias en poblados del centro del estado que son tan populares.

    Sánchez Beltrán señaló que durante el último año las autoridades han otorgado “anuencias y tolerancias” a vendedores ambulantes tanto en el centro histórico como en las colonias aledañas, que son justamente los que se aprovechan de una condición desigual para afectar al sector formal.

    Recalcó que ya se han presentando una denuncia formal contra la Dirección de Mercados y quienes resulten responsables por presuntas irregularidades en el manejo de estos permisos, pero aún no hay respuestas.

    La situación se vuelve más pinchi debido a la crisis de inseguridad que ha arrastrado también a la economía, visiblemente dañada con locales abandonados y en renta en toda la ciudad.

    A ver qué sale después de la protesta, y ojalá que por locales abandonados menos hagan de la informalidad una situación de orden y que no sea solo un botín de unos pocos.

    Otra muy mala noticia

    Si de por si es triste escuchar que la violencia sigue arrancando vidas humanas en nuestras calles, el corazón se apachurra todavía más cuando se dan a conocer noticias como esta: Ataque armado deja tres casas baleadas y un perrito sin vida en Villa Juárez, Navolato.

    La crisis de inseguridad, propiciada por la guerra hegemónica de facciones del Cártel de Sinaloa, desde el pasado 9 de septiembre de 2024, nos ha ofrecido muchos escenarios para olvidar.

    Sin embargo, la muerte de los perritos nos apachurran el corazón debido a que son víctimas colaterales de situaciones que ellos mismos ignoran y no entienden lo que ocurren.

    Es obvio que no decimos que duele más la pérdida de las vidas caninas que las humanas, pero de verdad hay un movimiento inusual en las redes cuando se dan a conocer estas noticias.

    En esta ocasión, el caso ocurrió en la sindicatura de Villa Juárez en donde tres viviendas sufrieron daños por impactos de bala y un perrito, vecino del lugar, fue víctima colateral de la violencia que afecta a la región.

    La fundación Balto y Togo Bienestar y Rescate Animal A.C., que ha estado muy atenta a estos casos, informó que estará a cargo del procedimiento de necropsia e incineración del animalito, “conforme a los protocolos sanitarios y legales correspondientes”, informó en sus redes.

    Esto con el objetivo de “documentar el caso y garantizar un manejo digno” de los restos.

    El organismo, que ha informado y atendido otros casos similares, insistió en que este hecho evidencia que la violencia “no distingue vidas” y que los animales también son víctimas directas.

    Al final, estos reportes y acciones nos sirven para recordar que, como muchos, estamos a la espera que pare la violencia, que haya justicia y que los animalitos no tienen por qué ser también víctimas en estas crisis.