Urgencias que son ignoradas
En el papel, el sistema de salud presume que nadie se queda sin atención. En la práctica, una niña de 13 años tuvo que llegar a terapia intensiva para que alguien se diera cuenta de que no era “ansiedad”.
Natalia, originaria de Angostura, acudió al Hospital Integral del IMSS-Bienestar con síntomas que, según su familia, ya eran evidentes: pies hinchados, dificultad para respirar y malestar general.
La respuesta que recibió su tía, Gloria Armenta, fue una receta para controlar la ansiedad y la indicación de regresar a casa.
No fue una vez. Fueron dos.
El diagnóstico cambió sólo cuando la situación ya era crítica. En el Hospital Pediátrico de Culiacán detectaron insuficiencia digestiva, líquido en los pulmones y problemas en el corazón. Es decir, nada que ver con ansiedad.
El caso vuelve a exhibir uno de los grandes problemas del sistema de salud en las regiones: la falta de atención oportuna en hospitales de primer contacto. No se trata sólo de infraestructura, sino de diagnóstico, de tiempo y de escuchar a los pacientes.
Como si no fuera suficiente con la gravedad del cuadro clínico, la familia también tuvo que enfrentar otro obstáculo: el traslado. Según el testimonio, el día que Natalia debía ser llevada a Culiacán no había médico disponible para acompañar la ambulancia. ¿La razón? Era día de carnaval.
La solución fue simple, pero costosa: pagar un doctor particular.
En medio de la incertidumbre médica, la familia también ha tenido que sortear gastos que, en teoría, el sistema público debería cubrir. Medicamentos comprados en farmacias privadas, comidas en el albergue y los costos de permanecer cerca del hospital.
Nada de esto aparece en los discursos oficiales cuando se habla de cobertura universal.
Afortunadamente, Natalia se encuentra consciente y respondiendo al tratamiento en el Hospital Pediátrico. Pero su caso deja una pregunta incómoda: ¿cuántas veces un “es ansiedad” termina ocultando algo mucho más grave?
Anuncian botones de pánico, ¿y los que había?
El Alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil anunció que el Ayuntamiento prepara una licitación para comprar cámaras de videovigilancia y botones de pánico que se instalarían en el centro y en otros puntos considerados prioritarios. Según él, en los próximos días saldrá la convocatoria y forma parte de recursos federales que recibirá el municipio este año.
Hasta ahí suena como el típico anuncio de tecnología para reforzar la seguridad.Pero aquí viene lo curioso.
Desde hace tiempo en la ciudad ya había algunos botones de pánico instalados. Por ejemplo, enfrente del Ayuntamiento había uno muy visible: un aparato rojo, alto, como un prisma. También había otro por la zona de Forum Culiacán, cerca del Puente Blanco.
El detalle es que no parecían servir de mucho. Mucha gente ni sabía para qué estaban ahí o si realmente funcionaban.Y ahora resulta que ya no están.
En los últimos días los retiraron, al menos esos que estaban a la vista en esas zonas. Sin explicación pública ni anuncio de que los iban a quitar.
Entonces queda ese pequeño detalle que llama la atención: mientras el Ayuntamiento anuncia nuevos botones de pánico, algunos de los que ya estaban instalados simplemente desaparecieron.
A lo mejor los están reemplazando, a lo mejor nunca funcionaron o eran parte de otro proyecto. Nadie lo ha aclarado.
Pero visto desde fuera, da la impresión de esas cosas que aparecen en la ciudad, se quedan un tiempo sin que nadie sepa bien para qué sirven... y un día simplemente las quitan. Y luego anuncian que ahora sí viene la solución.
Alertas que preocupan
Ayer se dio a conocer que una mujer de 34 años murió por males relacionados por el sarampión en Escuinapa; algo que debe encender las alarmas en otro nivel, al que hace muchos años ni siquiera habíamos pensado.
Y aunque las autoridades informaron que el padecimiento tuvo repercusiones a nivel mortal, combinadas con diabetes, existe esta psicosis a nivel nacional desde hace meses, debido a los brotes por la falta de vacunación.
Noroeste confirmó la noticia con la Secretaría de Salud de Sinaloa, y pudimos obtener otros detalles como que la mujer era originaria de Nayarit y que permanecía hospitalizada en Escuinapa; y que la gravedad se presentó luego de que la paciente tuvo otras complicaciones, justamente asociadas al sarampión.
Su condición de que presentaba diabetes, según la dependencia, como enfermedad preexistente, es que pudo agravar su condición de salud frente al contagio del virus.
La mujer trabajaba en Isla del Bosque y pudo haberse contagiado porque su hijo de un año tenía sarampión, combinado con la diabetes, desarrolló el sarampión a niveles mortales.
La situación también confirmó lo que ha generado la psicosis en el país, como que la paciente no estaba vacunada.
La buena noticia es que, según la misma dependencia existen 192 casos de sarampión en Sinaloa, pero actualmente no hay más casos de pacientes hospitalizados en el estado y que hay mucha vacuna disponible.
Por lo mismo, la misma psicosis se puede combatir con el exhorto para que la comunidad se vacune y así pueda evitar que el sarampión pueda combinarse con otro padecimiento que pueda al final ser peligrosamente mortal.
La alerta, sin ser fatalistas, es que evidentemente debe haber un llamado y exhorto a que no hay que quedarse con los brazos cruzados, de parte de la ciudadanía, que hoy tiene el sartén por el mango en este caso, y que también las dependencias de salubridad tengan la apertura y prestancia para actuar cuando se necesite.
Noticias desde las fuerzas del orden
Aún y que las condiciones en estos momentos no son las idóneas, el Ayuntamiento de Culiacán informó que ya van 239 solicitudes para ingresar a la Policía Municipal.
¡Qué noticia! Y no cabe duda que nuestra historia y estirpe sinaloense está fraguada en el coraje, en el valor y en el servicio para proteger a los demás.
La cifra creció al doble luego de que la dependencia había reportado 120 interesados al momento de que la convocatoria fue lanzada.
El Presidente Municipal Juan de Dios Gámez Mendívil, luego de confirmar la información, señaló que el Municipio contará este año con participaciones federales adicionales, algo que se destinará en el fortalecimiento de la seguridad pública.
Pues, ya era hora, ¿no?
La otra buena noticia es que si todavía hay interesados, hay chanza de por lo menos otro centenar de lugares, así es que súmese si quiere usted la idea de que pelear contra el crimen es su vocación.
De verdad, señores, un aplauso para nuestros jóvenes, se lo merecen.
¡FOUL! Ahora sí, ya en el poder en Sinaloa y con Morena con gran posibilidad de mantenerse, Rocha Moya respalda la reforma electoral que le pega directo al Verde y el PT... ¡esos que son sus “aliados”!