Malecón

MALECÓN
23/07/2026 04:00
    En un estado donde el sonido de un helicóptero o el paso de un convoy militar suele anunciar una emergencia, las autoridades no pueden darse el lujo de improvisar. El operativo realizado en Navolato, que después se supo era para una producción audiovisual, dejó una sensación que va más allá de la sorpresa: evidenció la desconexión entre quienes toman decisiones y la realidad que viven los ciudadanos.

    Un Consejo de Seguridad que no sesiona sirve de muy poco

    En una ciudad donde la violencia forma parte de la conversación diaria, cuesta entender que el Consejo Municipal de Seguridad Pública haya pasado tres meses sin reunirse. Si había un momento para trabajar, era precisamente ese.

    No se trata de que faltara una reunión por cumplir un calendario. Se trata de que el espacio creado para analizar la seguridad y proponer soluciones simplemente no hizo su trabajo mientras la crisis seguía golpeando a Culiacán.

    Cuando se instaló el Consejo, el entonces Alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil habló de participación ciudadana, de estrategias de paz y de escuchar a la sociedad. Pero esas promesas se quedan en el discurso si el órgano encargado de impulsarlas ni siquiera se sienta a sesionar.

    Lo más llamativo es que el propio informe presume que sí hubo visitas a escuelas y colonias para promover el Bando de Policía y Buen Gobierno. Esas actividades pueden servir, pero no reemplazan las decisiones, el análisis y la coordinación que debería generar un Consejo de Seguridad.

    ¿Cómo esperar que la gente confíe en estos espacios si, cuando más se necesitaban, permanecieron inactivos? Un consejo que no se reúne difícilmente puede influir en las decisiones del gobierno.

    Al final, lo preocupante es el mensaje que deja: que un órgano creado para enfrentar uno de los problemas más graves de Culiacán pudo quedarse sin actividad sin que eso pareciera encender las alarmas.

    Porque si un Consejo de Seguridad no funciona cuando la ciudad vive una crisis de violencia, entonces vale la pena preguntarse para qué fue creado.


    Cuando el miedo ya forma parte de la rutina

    En un estado donde el sonido de un helicóptero o el paso de un convoy militar suele anunciar una emergencia, las autoridades no pueden darse el lujo de improvisar. El operativo realizado en Navolato, que después se supo era para una producción audiovisual, dejó una sensación que va más allá de la sorpresa: evidenció la desconexión entre quienes toman decisiones y la realidad que viven los ciudadanos.

    La crítica del presidente de la CEDH, Óscar Loza, no es contra el trabajo periodístico ni contra la presencia del Ejército, es contra la falta de sensibilidad de organizar un despliegue de esa magnitud sin informar previamente a la población, en un estado donde la violencia ha convertido cualquier movilización militar en motivo de alarma.

    En Sinaloa, el miedo no es una percepción exagerada; es una reacción aprendida. Durante meses, los operativos han estado ligados a enfrentamientos, bloqueos, detenciones o hechos de alto impacto. Era previsible que un convoy de esas dimensiones provocara incertidumbre entre los habitantes.

    Quizá bastaba un aviso oportuno para evitar el pánico. Informar no compromete un operativo cuando este no responde a una situación de riesgo; al contrario, genera confianza y evita especulaciones innecesarias.

    Las instituciones tienen la responsabilidad de garantizar la seguridad, pero también de cuidar la tranquilidad de una sociedad que ha vivido demasiado tiempo bajo la incertidumbre. En un contexto como el de Sinaloa, la sensibilidad también es una forma de gobernar.


    La señal que manda una fotografía

    En política nadie sube una fotografía por casualidad, y menos cuando faltan menos de dos años para la elección por la Gubernatura de Sinaloa.Mario Zamora, diputado federal del PRI, compartió su encuentro con el ex Presidente de México panista Vicente Fox, acompañado de un mensaje sobre “cambiar el rumbo” del país y sacar adelante a Sinaloa. Más que una reunión protocolaria, la imagen parece un guiño hacia el futuro.

    La escena resulta interesante porque, dentro del PRI, todo apunta a que la Diputada federal Paloma Sánchez será la apuesta para competir por la Gubernatura en 2027. Si ese escenario se confirma, Zamora difícilmente estaría construyendo una candidatura propia, pero sí podría estar consolidando un papel relevante en la estrategia de una eventual alianza opositora.

    Fox ya no tiene el peso político de hace dos décadas, pero continúa siendo una figura emblemática para el panismo. Su aparición junto a un priista recuerda que las fronteras entre ambos partidos hace tiempo dejaron de ser infranqueables cuando se trata de enfrentar a Morena.

    La fotografía, entonces, puede leerse menos como un respaldo personal y más como una señal de entendimiento entre quienes podrían terminar compartiendo proyecto político. En la oposición todavía no hay candidaturas definidas, pero sí comienzan a aparecer las imágenes que buscan transmitir unidad.Porque en tiempos preelectorales, las fotos también hacen campaña.


    ¡FOUL!... Marisela Castaños, fundadora de Balto y Togo, una asociación defiende derechos animales, presentó ante la FGE y la CEDH contra de la Alcaldesa de Culiacán y quienes resulten responsables, por la ¡filtración de sus datos personales!