MALECÓN
27/07/2026 04:00
    La cifra exhibe una realidad incómoda. El problema de la seguridad no termina cuando se detiene a un presunto responsable; de hecho, ahí apenas comienza el verdadero examen del Estado. Si las investigaciones no prosperan, si los expedientes no se integran correctamente o si los procesos judiciales no concluyen, la impunidad se convierte en la regla.
    La justicia que no llega

    Sinaloa lleva meses hablando de homicidios, enfrentamientos, despliegues militares y operativos. La conversación pública gira, casi siempre, alrededor de cuántos delitos se cometen y cuántos patrullajes se realizan. Pero hay un dato que debería encender muchas más alarmas: de más de 16 mil carpetas de investigación iniciadas durante el primer semestre del año, apenas cerca de 200 terminaron en una sentencia.

    La cifra exhibe una realidad incómoda. El problema de la seguridad no termina cuando se detiene a un presunto responsable; de hecho, ahí apenas comienza el verdadero examen del Estado. Si las investigaciones no prosperan, si los expedientes no se integran correctamente o si los procesos judiciales no concluyen, la impunidad se convierte en la regla.

    Durante años se ha insistido en invertir en patrullas, armamento, tecnología y vigilancia. Todo eso puede ser necesario, pero resulta insuficiente cuando la cadena de justicia tiene eslabones rotos. Una Fiscalía que no logra judicializar casos, un Poder Judicial rebasado o un sistema penitenciario que no cumple con la reinserción social terminan anulando cualquier avance en materia de seguridad.

    El propio Consejo Estatal de Seguridad Pública pone el dedo en la llaga: no basta con reducir los índices de violencia si las instituciones siguen siendo incapaces de castigar los delitos. La paz no se construye únicamente con menos balazos; también necesita certeza de que quien delinque enfrentará consecuencias.

    Y ahí aparece otro riesgo. Cuando la probabilidad de recibir una sentencia es tan baja frente al número de investigaciones abiertas, el mensaje para la sociedad es devastador: denunciar puede no servir de mucho y cometer un delito quizá tampoco tenga un costo real. Esa percepción erosiona la confianza ciudadana y fortalece el ciclo de la impunidad.

    El Gobierno estatal ha anunciado inversiones para mejorar los penales de Aguaruto y Mazatlán. Son acciones necesarias, pero llegan al final de una cadena que parece atorada desde mucho antes. De poco sirve modernizar cárceles si los casos no llegan a ellas.

    La discusión de fondo debería dejar de centrarse exclusivamente en cuántos elementos de seguridad hay en las calles y empezar a preguntar cuántos delitos realmente se investigan, cuántos responsables son llevados ante un juez y cuántos reciben una sentencia.

    Porque mientras miles de carpetas se acumulen sin resolución, la justicia seguirá siendo una promesa pendiente. Y sin justicia, cualquier sensación de paz será apenas un respiro temporal.

    El agua a sus molinos

    Hemos tenido que ver como normal que haya adelantados de tiempos políticos y por supuesto que con ello viene un importante carnaval de noticias falsas y basura amarillista y mentirosa.

    Tal es el caso de las encuestas de aceptación o de popularidad y los videos de abrazos hipócritas e intereses ficticios.

    Y sin duda mucho tiene qué ver la convocatoria que lanzó Morena para su coordinación estatal, que prácticamente da el espaldarazo a quien será el abanderado para la candidatura a la Gubernatura de Sinaloa.

    Y aunque ya es más que evidente que esa decisión está tomada, pues entendemos que nadie quiere, irónicamente, dejarse de mover para salir en la foto o por lo menos estar llamado a acomodarse para tomársela.

    Ya vimos a varios desubicados, como a la doctora Tere Guerra bailar, a Rodolfo recorrer en lancha campos pesqueros y hasta a Serapio Vargas diciendo que aspira a ser el candidato por la Presidencia Municipal de Culiacán. No, compa Serapio, estamos jodidos pero no es para tanto.

    Y entre la basura de intereses, también de las propias empresas que se venden al mejor postor, ya vimos encuestas que ponen a Gerardo Vargas Landeros en los primeros lugares, o peor aún, que el Partido Acción Nacional en Sinaloa lidera la preferencia de cara a las elecciones de 2027.

    Insistimos, hay que ser cochis, pero no con pantalones livais, mucho menos con tenis comvers.

    Dijeran los colombianos: tráteme serio.

    Por eso desde aquí el llamado a bajarle dos rayitas y la crema a los tacos.

    Las buenas nuevas

    Hemos visto cómo en las últimas semanas se ha notado una reactivación de lugares turísticos regionales, cada uno con sus ideas originales y en algunos casos ayudados por los gobiernos locales.

    El caso más sonado debe ser el de Imala, que la semana pasada tuvieron la visita de medios de comunicación y funcionarios del Ayuntamiento para informar sobre la celebración del Festival del Raspado para el próximo 16 de agosto.

    Imala ha sido uno de los centros turísticos rurales más afectados desde que comenzó la guerra entre facciones del cártel de Sinaloa, debido a las condiciones geográficas del poblado, a las faldas de la zona serrana y muy cerca de la ciudad de Culiacán.

    El esfuerzo ya está y no es el primero, puesto que ya hubo organización de otras actividades.

    Imala era conocido por ser lugar para caminantes, ciclistas y ruteros en vehículos 4x4, además de contar con varios restaurantes con comidas regionales que fueron por mucho tiempo los pilares económicos.

    El fin semana también se realizó en el heroico pueblo de San Pedro de Rosales una ruta y exposición de vehículos clásicos llamado Sampedrazo 2026, actividad que se realizó el año anterior.

    El evento incluyó además un baila en la zona natural cercana al obelisco erigido a la batalla de San Pedro, en donde el ejército del General Antonio Rosales derrotó a los invasores franceses que desembarcaron en Altata y se dirigían a Culiacán.

    El éxito de la edición se debe a que desde hace tiempo, San Pedro cuenta con un sólido Comité de Vecinos que renueva directiva cada tres años y se enfoca en la mejora de las condiciones del poblado.

    Para agosto, ya tienen más actividad programadas, como un concierto de Pavel Arámbura y Nadia Yuriar.

    La reactivación, sin duda es un buen síntoma que nos hace tener la esperanza de que todo siga mejorando.

    ¡FOUL!... La directora de Turismo municipal confirmó que este año sí habrá celebración del 495 aniversario de Culiacán, luego de una cancelación... ahora quieren “que sea un evento muy cultural”.