de la Feria
Así ha ocurrido en los últimos años, se anuncia el listado de artistas que conformarán el line up para presentarse en el Palenque de la Feria Ganadera de Sinaloa, en Culiacán, hasta comienzan a venderse los boletos y luego grupos de civiles armados dejan un mensaje en forma de fachadas baleadas, para enviar una advertencia.
Estos hechos siempre pesan demasiado, tanto que pueden pasar horas sin que la Unión Ganadera Regional de Sinaloa haga algún comentario, porque se toman muy en serio sus análisis y pues aquí es lógico que también deban entrar las opiniones de los mandos de las corporaciones de orden militar y policial, de niveles estatal y federales, debido a que siempre están involucrados en estos menesteres.
La Feria Ganadera es una fiesta tradicional ancestral y muy familiar acá en Sinaloa, por muchos años fue y sigue siendo un ejemplo para otras ciudades y estados, por la calidad de los especímenes exhibidos, la calidad de los artistas presentados, la cantidad de productos y espectáculos que ofrecen y por mucho tiempo al alcance de todo tipo de familias.
Sin embargo, de alguna manera la parte del show ha venido abajo, con mucho grupo cantándole a los cárteles, mucho buchoncito alucinado inventando géneros para seguir haciéndole el caldo gordo a los criminales y pues ya ni hablar de los precios que hace mucho dejaron de ser accesibles.
Y eso después de que las instalaciones migraran desde las inmediaciones del sector Humaya, a la salida surponiente de la ciudad a un costado del sector Barrancos.
Hoy, al final la decisión la van a tener los interesados en ir tanto a la Feria Ganadera como al Palenque a divertirse, pero tienen que saber que ya parece que se van a jugar un volado.
¿Hay mucha vigilancia en la Feria?, pues también en el estado y en Mazatlán y en Culiacán y aún siguen ocurriendo cosas impresionantes y violentas.
¿Que las autoridades no tienen bolas mágicas para adivinar dónde van a ocurrir las cosas?, no importa, porque ni viendo atinan, desde hace días las advertencias para que no vayan a la Feria y al palenque se publicaron en redes sociales, ¿y a nadie se le ocurrió que iban a ir a balacear, como el año pasado, o como estaban diciendo que lo harían?
Por eso ya hasta da risa lo que dicen es estrategia. Se lo dejaron a usted, si quiere ir a la Feria o al palenque
Mientras Mario Zamora Gastélum anda desesperado para llamar las atenciones suficientes para quedarse con la candidatura del Partido Revolucionario Institucional, y la del Partido Acción Nacional, porque la del Partido Sinaloense ya la tiene, en su natal Los Mochis la Gobernadora interina Graciela Domínguez Nava anda realizando reuniones con sectores productivos y las autoridades locales.
Por supuesto que la información también fue cacareada por el mismo Gobierno municipal, fue, miren nada más, la Gobernadora yendo a visitar la lejana Ahome, y recibiéndola el mismo Antonio Menéndez del Llano, que por cierto, como usted recordará, pues también compite para ser el coordinador de defensa de la 4T en Ahome.
Por supuesto que las dos agendas se viven de manera distinta, porque obviamente son distintas, pero nos llama la atención y quisimos hacer la comparación debido a la calma con que se abordó la reunión de Graciela, Antonio y los empresarios.
Se entregaron apoyos a emprendedores locales, evaluaron el panorama económico de la zona norte y reforzaron las estrategias en materia de seguridad pública.
Curiosamente tampoco en aquella zona se habla mucho de este último tópico, la guerra entre facciones del Cártel de Sinaloa, pues sigue sin haber llegado ni golpeado nada en la punto noroeste de nuestro estado, y la única preocupación ahorita es arreglar el problema de las inversiones en la zona de Topolobampo, las plantas y las manifestaciones.
El equipo de Zamora por su parte,compartió material recogido de las reuniones que ha realizado justo ante esos mismos sectores en la zona centro y norte de Sinaloa, a quien les habla de “voy a ser Gobernador”, y de que no habrá extorsiones, ni camionetas con gente armada en la calle.
Qué difíciles es confiar en los políticos hoy en día y más en sus palabras y lo que prometen.
Mientras miles de familias acudieron este 2 de noviembre a los panteones de Culiacán para recordar a sus difuntos, en el Panteón 21 de Marzo hay cientos de personas que ni siquiera tienen una cruz, un nombre o un letrero que indique que permanecen bajo esa tierra.
Y no es solamente el abandono de una fosa común. Es también el abandono institucional de personas que murieron sin ser identificadas y que, años después, siguen esperando que el Estado haga aquello que debió garantizar desde el principio: saber quiénes son y devolverles su identidad.
Resulta inadmisible que, en una fecha dedicada a recordar a los muertos, ninguna autoridad haya considerado siquiera colocar una ofrenda, unas flores o señalizaciones para advertir que en ese terreno hay cientos de personas. No se trata de un espacio vacío ni de un terreno cualquiera. Ahí hay vidas, historias y familias que quizá todavía buscan a sus seres queridos.
La omisión contrasta con los recursos públicos que se han destinado a las instituciones y los trabajos de identificación humana. Se anuncian presupuestos, centros de resguardo, intervenciones forenses y operativos, pero en el Panteón 21 de Marzo ni siquiera hay un letrero que permita reconocer la presencia de quienes siguen sin nombre. Y lo más grave es que la identificación continúa pendiente.
El Estado no puede conformarse con recuperar restos, almacenarlos y anunciar que algún día serán identificados. Su obligación es agotar las posibilidades científicas y forenses para devolverles su identidad y, cuando sea posible, entregarlos a sus familias. Mientras eso no ocurra, no basta con decir que se trabaja en el tema.
Este Día de Muertos, el terreno apenas tenía un florero maltratado y un par de veladoras debajo de un árbol. No hubo autoridades que llevaran una ofrenda ni una señal que hiciera visible lo que ahí permanece oculto. Hasta para recordar a sus muertos, el Estado llegó tarde.
Porque esas personas no dejaron de existir por haber muerto sin nombre. Y tampoco dejaron de ser responsabilidad de las autoridades porque nadie haya podido reclamarlas.
En Culiacán, hay muertos a los que ni siquiera el Estado ha sido capaz de darles un nombre, pero tampoco un lugar digno para ser recordados.
¡FOUL!... Realizar el Palenque de Culiacán ya es una necedad; y eso que llevan ya ¡dos balaceras ahí en la Feria Ganadera!