El botón que nunca llegó
Los botones de pánico terminaron convirtiéndose en otro pendiente del Gobierno. Se anunciaron como parte de una estrategia para apoyar a los comercios en uno de los momentos más complicados de la crisis de violencia y, más de un año después, siguen sin llegar.
Ahora el problema ya cambió de dueño, pues mientras el Gobierno del Estado sigue sin concretar la entrega, los comerciantes buscan cómo comprar los dispositivos por su cuenta. Es decir, una medida que se presentó como apoyo oficial ahora apunta a resolverse con recursos privados.
Nadie sostiene que un botón de pánico vaya a acabar con la inseguridad. Pero si la autoridad anunció 500 equipos como una acción concreta, lo mínimo era cumplirla o, al menos, explicar con claridad por qué no ocurrió.
Resulta difícil de justificar que un proceso administrativo tarde más que la urgencia que le dio origen. Porque la violencia que motivó esa promesa no esperó a que hubiera un fallo de licitación, y los negocios tampoco pudieron darse el lujo de esperar.
Entonces, si las medidas de prevención también se delegan, ¿qué parte de la estrategia sigue siendo responsabilidad de la autoridad?
Los abucheos a Tere Guerra
Lo que parecía un episodio pasajero de gritos en un bar terminó convirtiéndose en otro capítulo de los desencuentros dentro de la política sinaloense. Los abucheos dirigidos a la Diputada María Teresa Guerra Ochoa durante un partido de futbol ya no solo quedaron en la anécdota de la noche, sino que derivaron en un intercambio público de versiones entre legisladoras.
Elizabeth Montoya, de Movimiento Ciudadano, salió a desmentir que su esposo hubiera organizado o alentado los reclamos contra Guerra Ochoa, esto después de que la propia Tere Guerra lo acusara. Su argumento fue sencillo: basta ver los videos, dijo, para advertir que quienes gritaron fueron varios asistentes y no un grupo dirigido por una sola persona. En otras palabras, asegura que su esposo no tiene el poder de coordinar un coro espontáneo de inconformes.
La Diputada también aprovechó para aclarar otro punto que llamó la atención: la presencia de escoltas junto a su esposo. Explicó que esos elementos forman parte del esquema de seguridad que el Gobierno del Estado asignó a toda su familia tras el atentado que sufrió a principios de año. Es decir, no estaban ahí por el incidente del bar, sino por una medida de protección que sigue vigente.
Montoya afirma que incluso habló con Guerra Ochoa al día siguiente y que la conversación fue cordial, por lo que le sorprendió que después surgieran señalamientos públicos. Si entre ambas realmente existe una buena relación, como sostiene, los hechos de esta semana parecen contar una historia distinta.
La cosa es que Tere Guerra tendrá que aprender a hacer campaña, pues su carrera desde el activismo no se había ceñido a la burda política que hoy impera y a la que tiene que jugar. Sí quiere andar por la calle tocando puertas y yendo a bares deberá tener la piel más gruesa; y en el caso de Elizabeth Montoya, habrá que reunir a su gente y jalarles las orejas pues sus aspiraciones políticas apenas empiezan y no querrá embarrarse por culpa de aprontados.
Otro reclamo de morenos
Otro que salió a dar declaraciones sobre el proceso, cuando aún ni siquiera se ha cumplido una semana de que se registraron los aspirantes de Morena que buscan la Coordinación Estatal en Sinaloa, fue Jesús Ibarra.
“El Frijol”, como le conocen sus compas, aprovechó los medios para pedir una contienda con perfiles limpios e incluyentes en la carrera por coordinar la 4T en Sinaloa.Seguramente no está enterado de muchas cosas que se mueven en Morena y de decisiones que ya se tomaron.
Y es que, como en el caso del abucheo. no es nada increíble que haya pasado, pues a diferencia de los morenistas, muchos en Sinaloa si ven el rechazo de mucha población, porque es evidente que su trabajo no ha sido el mejor ni en el Ejecutivo ni en el Legislativo.
Parece que se le olvidó que el Gobernador Rubén Rocha Moya solicitó licencia para separase del cargo, junto con el Presidente Municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, por ser señalados junto al Senador Enrique Inzunza Cázarez tras la acusación del Gobierno de los Estados Unidos de tener relaciones y participar en actividades del Cártel de Sinaloa.
Por más que lo griten los morenistas que es un tema político, ahí está evidencia, como los testimonios de cómo ganaron la elección del 2021.
El Diputado federal recalcó que el estado necesita “la mejor selección” de perfiles, defendió la meritocracia, la transparencia y la inclusión como ejes del proceso interno que antecede a la definición de la candidatura a la Gubernatura.
Obvio que no se quiso meter en camisa de once varas y no toco los temas obvios como los que comentamos arriba.El caso es que ellos mismos saben que hay algunos que no deben estar en la lista y esta es una manera sutil de recordárselos. ¿Será?
¡FOUL!... La presidenta de Canaco Culiacán, María Guadalupe Zavala, informó que gestionan la compra de botones de emergencia ¡después de que el Gobierno del Estado no cumplió con lo prometido!