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Violencia en la niñez y adolescencia: un urgente problema por resolver OPINIÓN

Ángel Alberto Leyva Murguía
15/01/2020 | 04:07 AM

Investigador en Mexicanos Primero Sinaloa

@Mexicanos1oSin

www.mexicanosprimerosinaloa.org

 

Hace algunos días los mexicanos nos consternamos ante los ocurrido en el Colegio Cervantes de Torreón, en el cual perdieron la vida dos personas y seis resultaron heridas. No es la primera vez que sucede una tragedia de este tipo. En el año 2017 pasó algo similar en el Colegio Americano del Noreste en Monterrey en donde un adolescente de 15 años disparó a tres compañeros y a su maestra para luego quitarse la vida. Lo anterior muestra que este no es un problema aislado sino sistémico que en los últimos días se ha presenciado también en lo local con suicidios de menores en la entidad. Por lo tanto, se requiere atención urgente y la participación de todos los actores educativos y sociales para poder garantizar una vida libre de violencia y desarrollo integral que cada niña, niño y joven tienen derecho.

Mucho se ha hablado sobre este tema, y en lugar de entender la situación, se buscan responsables sin considerar su complejidad y que en este intervienen múltiples factores, tanto el ámbito escolar, individual, familiar y sociocultural. También se han planteado alternativas como la revisión de mochilas escolares, la cual, de acuerdo con la recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos 48/2019, violenta los derechos humanos a la educación, a la intimidad y a la participación de los alumnos. Además, esta medida no atiende ni previene la violencia en contextos adversos, buscando combatir un síntoma y no las causas del problema.

En México este problema no es nuevo. Hace algunos años comenzó a operar el programa Escuela Segura y posteriormente el Programa Nacional de Convivencia Escolar para atender la situación. Sin embargo, carecen de información suficiente e indicadores para evaluar su impacto. La falta de evidencia sobre lo que sucede con la niñez y juventud es un grave problema ya que no permite tomar medidas apropiadas para atender sus necesidades.

Por ejemplo, existe poca información en materia de salud mental que permita conocer la situación de los niños en México y tomar medidas para atenderlos. Por otra parte, la OCDE (2018) nos dice que 23% de los alumnos mexicanos de 15 años sufren acoso escolar algunas veces al mes lo que implica que aún necesitamos instrumentos para erradicar este fenómeno.

Ante esta situación, no podemos permanecer inmóviles, debemos preguntarnos las razones de estos sucesos y formas de solucionarlos. Diversas organizaciones como la Red por los Derechos de la Infancia (REDIM) o Save The Children han señalado la ausencia de políticas públicas para la prevención de la violencia y la inexistente promoción de la cultura de paz en los ambientes escolares.

Por tal motivo, se requiere una urgente estrategia nacional de atención a la violencia escolar y por la salud mental de los menores que parta de un diagnóstico sólido del cual actualmente carecemos. Esta estrategia debe ser corresponsable y articular los esfuerzos de autoridades, familias y sociedad para atender la violencia contra la niñez en todas las formas en la que se manifiesta. Asimismo, se requiere fortalecer las habilidades socioemocionales de todos los actores de la comunidad escolar para la resolución pacífica de conflictos y generar mecanismos para identificar a tiempo factores de riesgo ambientales, familiares e individuales que pudieran llevar a las niñas, niños y adolescentes a atentar contra su vida o la de los demás.

Finalmente, este es un asunto que no corresponde únicamente a la escuela ya que se ve superada por este fenómeno. Todos debemos hacer lo que nos corresponde y de ninguna manera responsabilizar a la niñez. más bien debemos escucharlos, acompañarlos y atender sus necesidades. Este no es un tema menor, si esto sigue así el impacto social del problema será cada vez mayor. No podemos esperar a tener más muertes para hacer algo al respecto. Aún estamos a tiempo de solucionarlo.

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